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Mostrando entradas de marzo, 2013

(L167) Manual o Enquiridión – 2 y último.

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Epicteto, Manual o Enquiridion (s. II d. c.)

XXII.- Si deseas filosofar, prepárate desde este preciso momento a ser objeto de burla, a que muchos se mofen de ti, a que digan: “De pronto se nos ha vuelto filósofo”, (…) recuerda que, si perseveras los que antes se burlaban de ti, luego te admirarán.
XXIV.- 1) Que no te opriman estos razonamientos: “Viviré sin honor y no seré nadie en ningún sitio”. ¿Es, en efecto, cuestión tuya conseguir un cargo o ser invitado a un festín? Desde luego que no. ¿Cómo puede ser esto un deshonor?
XXV.- 4) ¿No fuiste invitado al festín de alguien? Pues es que no diste al que invitaba aquello por lo que vende el festín; y él lo vende por elogios, lo vende por atenciones.
XXVI.- (…) cuando un pequeño esclavo de otro rompe la copa, está a nuestro alcance el decir inmediatamente: “son cosas que pasan”. Pues bien, que sepas que cuando se rompe la tuya, debes ser igual que cuando se rompió la del otro. Aplica esto incluso a cosas más importantes: ¿se ha muerto un hij…

(L166) Manual o Enquiridion - 1

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Epicteto, Manual o Enquiridion (s. II d. c.)
Quizá hoy más que nunca, cuando vivimos inmersos en un ambiente cultural tan diferente, en que las cosas exteriores nos someten más que nunca, en vez de someterlas nosotros a ellas, es tan atractivo el texto de Epicteto (50-125 d. c.) como puede serlo el de Marco Aurelio. Son los predicadores paganos de una moral centrada en el hombre, al que tratan de alejar de instintos competitivos y adquisitivos que traen tantas veces, al final, dolor. No es que recomienden desengancharse de la acción, sino no tener apego de ella, seguir la naturaleza y la humanidad, la propia previa decisión, contentarse con lo necesario, no dejarse afectar por los juicios ajenos, tener tranquilidad de espíritu. No creer en la existencia del mal, sino en el poder de la razón ajustada a la naturaleza.
Mediante una síntesis de estoicismo y cinismo Epicteto suavizó, en cierto modo, la austeridad moral y estilística de los estoicos. Esta ataraxia o imperturbabilidad del sab…

5è aniversari d'en Víctor

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Hola amics, avui 23 de març el Víctor ha fet cinc anys! Ha rebut molts regals, entre ells 2 llibres: un de pirates i un altre de les seves primeres paraules en anglès. Com podeu veure no hem deixat res a l'atzar: un de divertiment i un altre de coneixement. Desitjo que li agradin encara que ha rebut altres coses que amb tota seguretat li cridaran molt més l'atenció. Què hi farem! Encara és una criatura, gaudim-lo.

(G63) Restaurante El Japonés del Tragaluz (Barcelona)

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Restaurante El Japonés del Tragaluz (Barcelona)
En el bonito Pasaje de la Concepción, entre Rambla Catalunya y Paseo de Gracia se encuentra El Japonés del grupo Tragaluz. Lo frecuento con una cierta asiduidad pero hasta ahora nunca le había hecho ningún comentario y creo que se lo merece, puesto que a un mal restaurante no vuelves. La cocina está a la vista. Las mesas son largas, de madera y se comparten. Es una cocina oriental, rápida, de calidad y a unos precios contenidos.
En su carta nos ofrecen las especialidades de la cocina japonesa más unas sugerencias del día para que los asiduos podamos variar. Se puede hacer una selección entre platos fríos, calientes y rebozados en tempura. Como novedad han incorporado una barra de ceviches, de sushi y de brasa japonesa de carbón natural para hacer kusiyaki (pinchos).
De primeros podríamos pedir una tempura de verduras variadas con “dashi”[1](foto), buenas. Seguimos con unas empanadillas Gyoza de carne y verdura (foto), muy buenas. Continuamo…

(L165) La hija del optimista (1973)

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Eudora Welty, La hija del optimista (1973)

La escritora que comentamos hoy, Eudora Welty (1909-2001), nació en Jackson, Mississippi, y fue la primera escritora que vio publicada en vida su obra en la prestigiosa Library of America. Galardonada con el prestigioso Premio Pulitzer, La hija del optimista (1973) es, sin duda, su obra maestra. En la tradición de la más brillante novela sureña —de la que forman parte William Faulkner, Truman Capote, Robert Penn Warren y Carson McCullers—. La hija del optimista narra la historia de Laurel McKelva, una mujer de mediana edad (45 años) que viaja a Nueva Orleans para hacerse cargo de su padre, un juez retirado (Mckelva tiene 71 años) que ha de someterse a una operación quirúrgica. El juez no logra recuperarse, y muere lentamente. Será entonces cuando Laurel emprenda un largo viaje de regreso, en el tren rápido Nueva Orleans-Chicago, a su hogar familiar en Mount Salus, Mississippi, llevando consigo el cuerpo de su padre, y siempre vigilada por la s…

El placer de leer: 25 novelas inolvidables - 2

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Hoy os presento las tres portadas finalistas, entre ellas saldrá la ganadora. Para que podáis elegir la que más os guste disponéis de 10 días para efectuar vuestra votación contestando al correo que habéis recibido o escribiendo a elsurcodeltiempo@gmail.com
Las propuestas han sido elaboradas por la diseñadora gráfica Marta Reche de la empresa www.respiradisseny.es. Deseo que os gusten.
Portada 1

Portada 2

Portada 3

(L164) Diarios (1910-1923) – 2 y último.

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b) El miedo al matrimonio, al compromiso.
“Recopilación de todo lo que se puede decir a favor y en contra de mi matrimonio:
1.- Incapacidad de soportar la vida solo, aunque no incapacidad de vivir, sino al contrario; quizás es improbable que sepa vivir con alguien; pero sí soy incapaz de soportar a solas el embate de mi propia vida, las exigencias de mi propia persona, la ofensiva del tiempo y de la edad, la vaga afluencia del gusto por escribir, el insomnio, la proximidad de la locura. Puede que, naturalmente, lo mezcle todo. La unión con F. daría a mi existencia mayor capacidad de resistir.
2.- Todas las cosas me dan en seguida que pensar. Cada uno de los chistes de la revista humorística, el recuerdo de Flaubert y de Grillparzer, la visión de los camisones dispuestos para acostarse sobre la cama de mis padres, el matrimonio de Max. Ayer le dije a mi hermana: “Todos los casados (entre nuestras amistades) son felices, no puedo concebirlo”; también esta manifestación me dio que pensar y …