domingo, 22 de enero de 2017

(L303) Sefarad (2001)


Antonio Muñoz Molina, Sefarad (2001)

Tal vez nos encontremos ante la mejor novela de Antonio Muñoz Molina (Úbeda, 1956). En Sefarad (2001) nos trae una serie de relatos, algunos entrelazados entre sí, que tienen en común el tema del exilio. Personas que en algún momento de su vida han tenido que dejar su casa, su trabajo y su vida a causa de los trágicos aconteceres históricos, como la Segunda Guerra Mundial, el Estalinismo, los pródromos, etc. No se trata solamente de judíos o descendientes de judíos. También son seres acuciados por las guerras. La emigración, el divorcio y la vejez son también otro tipo de exilios.

1.- Sacristán. El narrador recuerda con nostalgia su pueblo del que emigró a la capital (Madrid). Los paquetes de comida que recibía de su madre. Los retornos por vacaciones o semana santa al pueblo, inculcando a sus hijos las tradiciones lo mismo que sus padres antes hicieron con ellos. Ahora sus hijos ya no quieren saber nada del pueblo. Nos cuenta la historia del sastre irascible y el escultor bohemio y moroso. La de Mateo Zapatón, el zapatero remendón al que más tarde se encuentra en Madrid. La del barbero Pepe Morillo.

2.- Copenhague. Los viajes en tren. Primo Levi, Margaret Buber-Neuman y su amiga Milena Jesenská, antiguo amor de Franz Kafka. En Copenhague durante una reunión de escritores conoce a Camile Pedersen-Safra quien le cuenta su fascinante historia con su madre recorriendo Francia en 1944.

3.- Quien espera. Las experiencias del profesor Klemperer en la Alemania Nazi. Heinz Neuman dirigente del Partido Comunista alemán y su experiencia en Moscú. La historia de Evgenia Ginzberg ferviente comunista de Kazan y su caída en desgracia.

4.- Tan callando. La historia del voluntario español en Rusia y la mujer y el niño de la choza.

5.- Valdemún. El narrador acompaña a su mujer al lecho de su tía agonizante. La que le hizo de madre cuando ésta perdió a la suya a los dieciséis años. Asisten al entierro con el resto de los familiares.

6.- Oh tú que lo sabías. La historia del Sr. Salama de Tánger. La muerte de sus familiares en los campos de concentración y de cómo se salvaron, él y su padre, gracias al diplomático Sanz-Briz de la legación española en Budapest. El señor Salama había dirigido el ateneo español de Tánger. Su padre tenía una tienda de tejidos llamada Galerías Duna. Son de origen sefardí. En un accidente de coche el señor Salama queda paralítico. La historia de la mujer que conoce en el tren.

7.- Münzenberg. La historia de Willy Múnzenber diputado alemán huido a Francia en 1933. Fue un gran organizador comunista de las campañas solidarias. En 1937 es llamado a Moscú y cree que no podrá salir más. Sin embargo gracias a Togliatti logra regresar a occidente y denunciar que fascismo y comunismo se repartirán Europa.

8.- Olimpia. El narrador nos explica su noviazgo, su amor frustrado y su conformismo al volver con su novia y aceptar y cumplir lo que se esperaba de él, sabiendo que se estaba equivocando. Sus deseos de conocer otros países y otras mujeres. La agencia de viajes delante de la que siempre se detiene. Su amigo Gregorio alias el maestro Puga, un músico borrachín. Sus viajes a Madrid al Ministerio. Un día decide visitar a su antigua novia.

9.- Berghof. Se trata de un médico, su mujer y su hijo en la playa durante unas vacaciones. Explica su accidental visita a la mansión de un nazi.

10.- Cerbère. Una niña nos cuenta su infancia durante la guerra. Su padre era un destacado comunista. Próximo ya el fin de la contienda quiere llevarlos a todos a Rusia pero su mujer se niega. Las calamidades que pasa por ser la mujer del dirigente. Un día la chica recibe una carta de la embajada alemana, le quieren entregar una maleta con las pertenecías de su padre.

11.- Doquiera que el hombre va. La vida en un barrio de la periferia, con los travestis, los yonquis, el borracho, el hombre que mira por el balcón, los niños que juegan en la calle. El niño que pierde el perro y que encuentra el borracho. Los drogadictos y las prostitutas durmiendo en los portales de los bloques.

12.- Sherezade. Una chica española recuerda su estancia en la Unión Soviética, cuando vio a Stalin. La muerte de su joven hermano piloto del ejército rojo. Después de cincuenta años de exilio vuelve a Madrid. Los recuerdos se le agolpan.

13.- América. Mateo, el zapatero, de joven era muy apuesto y tenía mucho éxito con las mujeres. Lo visitan dos monjas para pedirle limosna. La más joven parece que es hermosa y tiene una aventura rocambolesca con ella en el convento. La monja lo incita a que huyan los dos a América donde tiene un hermano.

14.- Eres. La habitación en que se recluyen personas como Kafka, Levi, Spinoza, Améry. Eres lo que los otros ven en ti: un judío. Eres un enfermo, alguien que sabe que va a morir. Eres quien mira la normalidad perdida a la que nunca volverá.

15.- Narva. En esta ciudad de Estonia había estado un joven oficial español de la división azul (José Luis Pinillos).1 Se acuerda de aquel oficial alemán aficionado a Brahms. Contempla un grupo de judíos. Se dirige a un baile en la ciudad de Narva, allí conoce y baila con una joven pelirroja judía una noche de enero de 1943 que le pide al oído que la salve. Treinta años después volverá a la ciudad en su búsqueda.

16.- Dime tu nombre. El narrador organiza actos festivos de barrio y archiva la documentación de los mismos. Vive aislado en sus fantasías y sus lecturas. Allí recibe al poeta calé que traduce a Lorca y a un músico rumano que huyó de su país. Nos cuenta la historia de Adriana Seligmann y su huída de Montevideo.

17.- Sefarad. El narrador nos explica algo de su infancia. Los remordimientos que la doctrina católica le inculcaba. Conoce al escritor rumano de origen sefardí Émile Roman. La conferencia que da en la ciudad alemana de Güttingen. Diez años después en la ciudad de Nueva York encuentra un cementerio sefardita. También visita la Hispanic Society. Los paisajes de España pintador por Sorolla en una especie de Capilla Sixtina de la pasión hispánica de Mr. Huntington. Allí encuentra un cuadro de Velázquez titulado Retrato de una niña donde en sus ojos se reconoce la melancolía de un largo destierro.

Comentario: Cuando terminas de leer Sefarad, el libro de Antonio Muñoz Molina, y repasas con él los libros que leyó antes o mientras narraba las historias de exilio y de ignominia que contiene ese volumen, comprendes por qué él tiene ese estilo desgarrado y melancólico ante lo que sucede, y sobre todo compruebas hasta qué punto el siglo XX, a algunos de cuyos desgarros se refiere, fue tan cruel, tan inhumano y precisó tantas voces para hacer coral el horror ante lo descrito.2

“Y tú qué harías si supieras que en cualquier momento pueden venir a buscarte, que tal vez ya figura tu nombre en una lista mecanografiada de presos o de muertos futuros, de sospechosos, de traidores”. Sefarad habla de las diásporas, nos afecta a nosotros, los españoles, es una crónica general de los nombres propios señalados por la ignominia de los perseguidores.

NOTAS:

1.- Antonio Muñoz Molina, Sefarad, Seix Barral, Barcelona, 2011.

2.- Manuel Cruz, Sefarad, El País, 13/02/2013.

domingo, 15 de enero de 2017

(L302) En algún lugar del tiempo (1975)


Richard Matheson, En algún lugar del tiempo (1975)

Hoy os traigo un autor norteamericano Richard Matheson (1926-2013) especializado en el género de la ciencia ficción. Su novela Bid Time Return (1975) que comento hoy es una de sus obras más conocidas.

Argumento: El protagonista, Richard Collier, conduce un Galaxie azul marino. Se dirige a visitar el Queen, un barco botado en 1934 y que en la actualidad (1971) hace las funciones de lugar turístico. Se trata de un barco museo donde sirvió su hermano Bob durante la guerra. Después se dirige conduciendo a San Diego donde se aloja en un antiguo hotel de prestigio, el Coronado.

Richard tiene treinta y seis años, de profesión es guionista de televisión, tiene un tumor inoperable en el lóbulo temporal. Ha decidido viajar el tiempo que le quede, su compañía es la música de Mahler.

En el hotel Coronado hay una exposición sobre la historia del mismo. Ve un programa de 1896 sobre una obra de teatro interpretada por una bella actriz llamada Elise McKenna y una fotografía suya. Richard se siente fascinado por su belleza. En una librería de San Diego compra todo lo que encuentra sobre la mencionada actriz. De vuelta al hotel lo lee todo, aunque no encuentra demasiada información. Se dirige a una biblioteca pública para consultar una biografía. Por el libro sabe que tienen gustos similares, que se conocieron en una conferencia en 1953 cuando ella era una anciana de más de ochenta años y él un joven. Ella nunca se caso.

Se compra un libro de J.B Priestley titulado El hombre y el tiempo. Richard cree que se han conocido en aquel hotel. Pretende encontrar alguna técnica, algún método para regresar a 1896 y encontrarse con Elise. Al poco tiempo se da cuenta de que lo que pretende es imposible.

Conoce a la señorita Marcie Buckley quien le enseña los sótanos del hotel donde se guarda la documentación sobre la historia del mismo. Allí encuentra en el registro de huéspedes su nombre, R.C. Coller, el 20 de noviembre de 1896...

Comentario: La primera parte del libro utiliza la primera persona, con sus propias reflexiones, que producen una sensación de aislamiento y soledad en el personaje protagonista. Se crea la ilusión que es el propio escritor quien lo vive y el lector su fiel acompañante. Nos oprime el torrente de palabras que emanan de su pensamiento y nos acaba llegando su angustia.

No deja de ser una buena novela aunque, a mi modo de ver, posee más de historia de amor que de ciencia ficción. Existe una versión cinematográfica titulada Somewhere in Time (1980) dirigida por Jeannot Szwarc.

Otros libros destacados de Matheson son Soy leyenda (1954) y El hombre menguante (1956).

miércoles, 11 de enero de 2017

(G121) Saturne (París)



Cercano a la Bolsa se encuentra el Restaurant Saturne, 17 Rue Notre Dame des Victoires, 75002 Paris. Al mediodía está frecuentado en su mayoría por ejecutivos que aprovechan la comida para hablar de trabajo y enseñarse gráficos de resultados; algún que otro turista japonés y catalán. La decoración del local es sencilla y despejada, de estilo nórdico.


En su página web nos explican sus principios culinarios: “Preferimos los circuitos y la agricultura de proximidad. Nuestros vinos son sin química y la cocina sin artificios. La calidad y la sencillez son esenciales para nosotros. Los productos son todos hechos a mano, orgánicos, en el respeto a la alimentación humana, animal y vegetal. Nuestro menú se compone de productos de uso diario. Nos esforzamos por respetar y valorar las técnicas y el savoir faire. Donde el espíritu se encuentra con el gesto, con la intención y el cuidado...”

Dentro de las opciones había tres menús y optamos por la fórmula francesa de Entrante/Plato principal/Postre. Como entrantes Bonite de Saint Jean de Luz- huître d’Utah Beach – cresson de Méréville (foto), el atún estupendo y ligaba perfectamente con la ostra escabechada y los berros. Seiche de l’Ile d’Yeu  – main de Bouddha – lard & savagnin (foto), calamar a tiras, bueno aunque más flojito que el plato anterior.



Los segundos, platos más consistentes, consistieron en: Lieu de Saint Jean de Luz – coquillages – céleri rave –ail noir/noix verte (foto), se trata de una merluza con berberechos plato simplemente correcto. Agneau de lait Maneix – épinard nouveau – mirabelle/yuzu (foto), tiernísimo y muy bien conjuntado el plato de cordero con las espinacas y la ciruela yuzu.



De postres Châtaigne – églantine – paire (foto), que no me convenció. Chocolat – fain – sarrasin (foto), estupendo el chocolate en sus diferentes texturas.



Para beber agua Chantemerle 1868 un agua mineral de los Montes d'Ardèche y un par de copas de vino blanco del Jurançon, con un inicio dulce y un postgusto seco, a precios desorbitados. Los cafés se acompañaron de unas magdalenas proustianas (foto).


El pan estupendo (foto). El servicio voluntarioso, con ganas de agradar, pero lento. Mi reflexión final es que a un mismo nivel de calidad del restaurante, has de emplear muchos más recursos para igualar los resultados de uno español (chauvinisme?Je ne crois pas).


Entrée/Plat/Dessert au choix 45 euros + bebidas. Fecha de la visita el 21 de noviembre de 2016.

PUNTUACIÓN: 6.5-7

domingo, 8 de enero de 2017

Ricardo Piglia (1941-2017)


Ayer sábado murió un escritor argentino que hemos comentado con cierta asiduidad en el blog porque su literatura es original y diferente. Se trata de Ricardo Piglia que ha muerto a los setenta y cinco años a consecuencia de la enfermedad ELA contra la que llevaba luchando varios años.

Piglia vivió en Estados Unidos, donde fue profesor en diversas universidades, entre las que figuran las de Harvard y Princeton, en las que dio clases durante una quincena de años. De la segunda se jubiló a fines de 2010.

Una vez diagnosticada la enfermedad, Ricardo Piglia se dedicó a organizar y editar los textos que tenía pendientes o inacabados. En especial los Diarios que logró reunir en tres volúmenes, de los cuales dos ya han sido publicados: Los diarios de Emilio Renzi. Años de formación (2015) y Los diarios de Emilio Renzi. Los años felices (2016).

No fue un escritor prolífico puesto que solamente publicó cinco novelas de las cuales dos, Respiración artificial (1980) y Blanco nocturno (2010) ya hemos comentado en el blog. Una tercera, Plata quemada (1997) ya leída espero comentarla y publicarla en los próximos meses.

Aquí os dejo un bonito fragmento de una entrevista que le hizo Leila Guerriero en Babelia en 2010: “Yo de joven ya leía, pero sin método. Había tenido una noviecita en Adrogué. El padre era de familia de anarquistas, leían mucho. Íbamos caminando, había un muro alto, y ella me dijo: ‘¿Estás leyendo algo?’. Y yo había visto, en una librería, La peste, de Camus. Y le dije: “Sí. La peste”. Y me dijo: “Prestámelo’. Me da vergüenza contar esto, pero compré el libro, lo leí esa noche, lo arrugué un poco para que pareciera usado, y se lo llevé al día siguiente. Y ahí empecé a leer”.

Fotografía diario El País, 06/01/2016.

domingo, 1 de enero de 2017

(L301) Un nen (1982)


Thomas Bernhard, Un nen (1982)

Us portem una nova novel·la de l’autor austríac Thomas Bernhard (1931-1989). Es tracta de la titulada Un nen (1982). Pertany al grup de cinc novel·les autobiogràfiques amb trets de ficció que relaten la seva joventut. Molt recomanables totes cinc.

Argument: El protagonista a l’edat de vuit anys, amb una vella bicicleta, decideix anar a visita a la seva tieta Fanny que viu prop de Salzburg a uns trenta-sis kilòmetres. El viatge s’espatlla a mig camí, se li trenca la cadena de la bicicleta i ha de tornar sota la pluja, empenyent-la arriba a un hostal. Uns nois l’acompanyen a casa seva. Ens explica la fascinació que exerceix el pont del ferrocarril sobre el riu Tram i la idea que els anarquistes l’enfonsessin.

Es dirigeix a casa del seu avi per explicar-li que li ha succeït. Els seus avis viuen en el primer pis d’una casa de pagès. Els pagesos tenen un net amb el qui hi juga, es diu Schorschi, l’ultima vegada que el va veure tots dos acabaven de fer quaranta-cinc anys i l’amic s’havia tornat boig. A l’arribar a la casa de pagès truca a la finestra del seu amic i mentre es fa de dia li explica la seva aventura. El seu avi el rep amb una mirada severa però li diu: “hagi passat el que hagi passat, està perdonat”. En quan a la seva marea l’odia perquè se sembla al pare que la va deixar plantada. La seva mare està furiosa, en el col·legi el Thomas és un mal estudiant que amb prou feines va passant de curs.

Ens diu que va néixer a Heerlen, als Països Baixos, el naixement d’un fill il·legítim al poblet d’Heundorf hauria estat del tot impossible. “El meu pare no em va reconèixer mai”. A l’any van tornar a Viena amb els seus avis. El seu tiet era comunista i sempre l’anava buscant la policia. La mare treballa de minyona i cuinera. Era una època de falta de treball. El seu avi es escriptor i filòsof; no ha treballat gairebé mai; ha viscut de la dona i la filla. Canvien de casa sovint. S’instal·len en un dels casalots més barats de tota la regió.

Els diumenges s’anava a l’església. Descriu com són els enterraments i la dolcenca i repugnant olor que fan. El seu primer dia d’escola, se seva mestra es molt bonica, cada nen portava un tros de fusta per a l’estufa. Li agradava sobre tot el dibuix i la geografia. Comptar i escriure no li surt tant bé. Un escriptor famós intervé amb un editor i al seu avi li publiquen un llibre que a més obté un premi.

El noi contempla l’exprés de Viena en direcció a Paris. Cada vespre el punt àlgid era el pas de l’Orient Express. La seva mare s’ha mudat a Traunstein amb el seu marit. Ell ha de deixar els seus avis i anar a viure amb ells. Quan anava a l’escola anava al patíbul. Els seus avis també es muden a prop, a Ettendof, i l’avi construeix una gran biblioteca. Thomas no encaixa a la nova població i a l’escola. La seva família són gent pobra i forastera.

L’annexió d’Àustria a l’Alemanya nazi provoca que el facin de les joventuts hitlerianes als nou anys. Odia l’anomenada instrucció militar. La seva mare l’envia a un establiment de perquè ja no pot més amb ell i no el pot dominar. Es pixa al llit i la seva mare estén els llençols amb la taca perquè tothom s’assabenti. El lloc on l’envien era un establiment per a nens difícils. Es pixa cada nit i té la mateixa reprimenda que a casa: estenen el seu llençol. Entra en una profunda desesperació. Troba un company de desgràcies que es diu Quehenberger, qui pateix raquitisme i a més embruta el llit amb excrements.

De gran visita l’escenari del seu horror, la població es diu Saafeld; continua sent un centre educacional, no havia canviat res, al pal hi penjava la bandera de la RDA en lloc de la nazi. Quan torna a casa es troba un germanet a qui tothom estima. La guerra fa una gran mortalitat a Traunstein i a tota alemanya. El noi ajuda al capellà del poble a tocar la campana de difunts, a canvi obté diners. Per al Thomas mai no morien masses. L’esport el converteix en un heroi, sense adonar-se’n deixa de mullar el llit. Ens explica com es guanya uns diners de butxaca fent petits treballs. Les formacions de bombarders americans i les defenses antiaèries; el teatre de la guerra no li agrada. El seu avi el porta a fer l’examen d’ingrés a l’acadèmica de comerç. Bernhard té tretze anys.

Comentari: les novel·les del Thomas Bernard traspuen totes un aire de tristor, malaltia, solitud i desesperació, però estan tan ben escrites que la literatura sobrepassa el tema dolorós del qual es parla i llavors surt a la superfície tota la bellesa de la paraula escrita. 

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Los mejores libros del 2016

 

LOS MEJORES LIBROS DEL 2016.

1.- Lucia Berlin, Manual para mujeres de la limpieza, Alfaguara. Lucia Berlin no era políticamente correcta. En sus relatos, poblados por alcohólicos y adictos, retratados con empatía, repugnancia y despiadado ingenio, resuenan las devastadoras experiencias de su propia vida. Había pasado del aislamiento a la abundancia a la desintoxicación y vuelta a empezar, y Boulder, Colorado —inundado de fisioterapeutas, atletas de alto rendimiento y veganos— era un lugar extraño en el que acabar para alguien como ella.

2.- Fernando Aramburu, Patria, Tusquets. El fin del enfrentamiento armado anunciado por ETA en 2011 es motivo suficiente para volver sobre ella convirtiéndola en un espacio de dolor, de reflexión, de amor y de muerte. Dos familias amigas y sobre todo dos etxekoandreak (amas de casa), Miren y Bittori, son el eje de una narración que muta de un punto de vista a otro para ofrecernos las razones de una hostilidad a duras penas comprensible. Verdadero fenómeno editorial casi todas las personas lectoras que conozco están enfrascadas en su lectura.

3.- Reiner Stach, Kafka, El acantilado. La mejor y más amplia biografía del autor checo. Stach dedicó 18 años a empaparse de Kafka, a explorar su mundo y conocerlo tan bien como si él mismo hubiera estado allí. Narra lo que realmente descubrió con un ágil estilo literario y con eficaz perspicacia psicológica, por eso la visión que transmite de Kafka es fresca y humana; muy alejada de interpretaciones académicas. A ver quien le hinca el diente a sus más de dos mil páginas.

4.- José Lezama Lima, Poesía completa, Sexto piso. Si bien su libro más famoso, Paradiso, demuestra su genio verbal en la prosa, es en su poesía donde más claramente se revela la complejidad y profundidad de su pensamiento estético. La metáfora, central en toda su obra, permite en su poesía reconstruir el sentido perdido de las cosas como reflejo de nuestro universo cambiante pero coherente.

5.- Sergio del Molino, La España vacía, Turner Noema. España es, en su mayor parte, ese paisaje despoblado que acompaña de un trayecto a otro en autovías o líneas de AVE. Pero ¿de verdad la conocemos? Escrito en estado de gracia, el ensayo de Sergio del Molino desmonta el imaginario de la España rural: marcada por el “deseo de huir”. Como antiguo emigrante rural esta va a ser mi próxima lectura.

6.- Ricardo Piglia, Los diarios de Emilio Renzi (II), Anagrama. Ricardo Piglia no ahorra definiciones del tema y el propósito de sus diarios a lo largo de ellos; sin embargo, estas son algunas cosas más: un testimonio de una sociabilidad a la que el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 puso un final abrupto.

7.- Arthur Rimbaud, Obra completa bilingüe, Atalanta. Rimbaud es el joven genio iconoclasta que se atreve a plantar cara a sus mayores, los grandes poetas simbolistas, Su frase-proclama dice: “Hay que ser absolutamente moderno”. La edición y traducción de Mauro Armiño es excelente. Personalmente prefiero a Verlaine.

8.- Paulina Flores, Qué vergüenza, Seix Barral. Algunos de los personajes de Paulina Flores (Santiago de Chile, 1988) son tan jóvenes que no saben quién fue Pinochet, lo que saben es que ricos y pobres hablan idiomas distintos. Los chilenos son muy originales y muy cultos. En la última comida de empresa un joven chileno me explicó como comparte la custodia de su hija con su mujer que está en los EE.UU: un curso escolar cada uno.

9.- José Luis Pardo, Estudios del malestar, Anagrama. El filósofo José Luis Pardo persigue en este libro (Premio Anagrama de Ensayo 2016) el rastro del profundo descontento contemporáneo en las sociedades occidentales.

10.- Angelika Schrobsdorff, Tú no eres como las otras madres, Periférica. Este libro me lo descubrió mi amiga Pilar Villanueva. Es la biografía de Else Schrobsdorff escrita por su hija en la Alemania de la primera mitad del siglo XX. Mujer libre e independiente que decide tener un hijo con cada uno de los hombres que ha amado.

* Esta lista apareció en el suplemento Babelia de el diario El País el día 17/12/2016.

domingo, 25 de diciembre de 2016

(L300) El vell i la mar (1952)


Ernest Hemingway, El vell i la mar (1952)

Primera novel·la que us presentem de l’escriptor nord-americà Ernest Hemingway (1899-1961). Es tracta de El vell i la mar (1952) que va cimentar la seva fama mundial com a gran escriptor.

Argument: Santiago és un vell pescador que porta vuitanta-quatre dies sense agafar cap peix. Inclús el vailet que l’acompanya sovint en les seves sortides de pesca s’embarca per ordre dels seus pares en un altre gussi que té més xamba.

Tots dos prenen una Cerveza i recorden quan el vailet va navegar amb el Santiago la primera vegada. El noi li porta sardines per fer de carnades. Parlen de beisbol i també li du quelcom per sopar: fesols negres i arròs, bananes fregides y una mica d’estofat. Parlen dels Ianquis, del gran Di Maggio, del Duksisler i de com els hagués agradat convidar-los a pescar.

La barraca de’n Santiago és pobre i deixada. Al dia següent s’aixequen molt d’hora i preparen l’arpó i la fitora, també l’arbre amb la vela; després prenen cafè. Es tragina ell mateix els ormeigs. Ell vell empenyé les pales contra l’aigua i començà de vogar port enfora en mig de la foscor; li acompanyen els peixos voladors i les orenetes de mar. Veu un ocell que intenta caçar peixos i llampugues sota l’aigua, també si troba amb les grosses tortugues de mar.

És possible que hagués començat a parlar tot sol quan el vailet se n’anirà. Pesca una tonyina de deu lliures que li servirà d’alimentació i de carnassa. Un peix enorme ha picat l’ham i arrossega el gussi mar enfora. Després de moltes hores d’arrossegar el bot, el peix surt a la superfície i és un exemplar imponent de peix espasa més llarg que el bot. En aquell moment recorda el pols que va guanyar a un negre enorme de Cienfuegos...

Comentari: El llibre és una mica feixut de llegir, doncs la traducció és molt arcaica i utilitza una terminologia de pesca que no s’utilitza a l’actualitat. Malgrat fer la pesca sol Santiago s’adona que ningú mai està sol a la mar. No considera la mar com a un enemic sinó com un company de joc i font de possibilitats.

El pescador passa per diferents fases durant l’aventura que van modelant i transformant la seva escala de valors on l’amistat ocupa un lloc molt important. La lluita amb entre el peix i el pescador és un joc dramàtic en que a tots dos els hi va la vida. El vell admira la força i la bellesa del peix i en algun moment l’anomena el seu amic.

Destaca sobretot la voluntat de vèncer que té el vell pescador, com una forma d’amor propi i dignitat pel seu ofici i el sentit mateix de la pesca. Quan el seu peix és menjat pels taurons se sent cansat espiritualment però sap perdre.

Li queda l’amistat amb el noiet (el Manolín) com a font d’esperança. Després de la gran solitud de la mar al pescador li queda el noiet que vela el somni del vell desvalgut.

La novel·la és una metàfora de la lluita per la vida. Cada vegada anem perden un tros fins a no quedar-nos-en res. Solament ens queda el recorregut que hem fet, allò que hem viscut i el record de les persones que hem estimat.

CLUB DE LECTURA (27/09/2014)

En un Club sense moderador oficial, però molt concorregut, hi ha hagut dues opinions ben oposades: a qui li ha agradat molt i qui ha trobat la novel·la, i per extensió a l’escriptor, molt pesada.

domingo, 18 de diciembre de 2016

(G120) Gresca (Barcelona)


En un tranquilo día de tiendas y de paseo con dos amigas por el eixample barcelonés, decidí llevarlas al restaurante Gresca, Provença, 230 del que tenía buenas referencias pero que no había visitado aún.

Rafael Peña es un jefe de cocina excepcional. Su personal concepto culinario atrae a muchísimos gourmets o foodies. Sentido culinario y sensibilidad al servicio de una propuesta gastronómica simple, singular y sabrosa. La experiencia cumplió con creces las expectativas dejando satisfechas a mis dos acompañantes.

Se trata de una cocina creativa, innovadora de pequeños platos y tapas que convierten la comida en una grata experiencia, sobre todo para paladares inquietos a los que no les importe probar cosas diferentes.

Empezamos el desfile: de primeros, por así decirlo, una Gilda de bacalao, piparra y pimiento (foto), muy rica. Seguimos con una Ensaladilla de temporada (foto), muy fina. Terminamos con una Berenjena lacada con finas hierbas (foto), en su punto.




Podrían ser tomados por segundos por su contundencia: Sepietas con cebolla confitada (foto), excelentes y Mollejas de ternera con puré de patatas y mostaza (foto), riquísimas aunque no dije nada a mis acompañantes hasta el final sobre lo que habían comido.



De postres compartimos dos: Higos con manzanilla y casis (foto), muy rico y refrescante. Pastel de chocolate con helado de vainilla (foto), excelente. Decir que los postres siguieron aumentando el nivel de toda la propuesta.



Para beber dos cervezas artesanas exquisitas: Una Vic Ale (foto), cerveza elaborada en Cataluña, se trata una rubia con cuerpo y mucho aroma; y una danesa Mikkeller (foto) más tostada y redonda.



Dos panes de categoría, uno con tomate y otro del horno Sant Josep. Precio aproximado por persona 40/45 euros. Fecha de la visita el 12 de noviembre de 2016.

PUNTUACIÓN: 7-7,5

domingo, 11 de diciembre de 2016

(L299) El día de mañana (2011)


Ignacio Martínez de Pisón, El día de mañana (2011)

En la novela El día de mañana (2011), Premio Nacional de la Crítica, de Ignacio Martínez Pisón (Zaragoza, 1960) varias voces que hacen de narradores nos cuentan cómo conocieron a Justo Gil Tello y su relación con él. Nos descubren un mundo de confidentes, de arribistas, en un caleidoscopio que nos muestra a la variedad de clases sociales que habita la Barcelona de los años sesenta y setenta.

Argumento: el narrador Martín Tello es un emigrante aragonés que llega al barrio chino de Barcelona. Allí se instala, se casa y tiene a sus hijos. Entonces llega del pueblo Justo y su madre paralítica, los acogen un mes en su casa hasta que le encuentra trabajo y una vivienda. Julio se echa una novia tartamuda la Juju, pero es guapísima y él enclenque y bajito. Ella tiene admiradores que le regalan flores pero al final él la deja por otra mujer de bandera llamada Fina. Justo se dedica a la venta de máquinas de escribir, vajillas duralex, flexos, ventiladores, etc. En su campo era de los mejores.

Carmen Román estudiaba Preu cuando en las riadas de Tarrasa del año 1962 perdió a su familia. Sus tíos se la llevan a Barcelona donde tienen una imprenta. Allí es donde conoce a Justo con quien se asocia en la venta de productos a través de catálogo.

María Antonia Mir nos habla de su hermano Ramon que nació prematuro y enfermo. Conoce a Justo y a su madre en las peregrinaciones a San Miguel de Fai a visitar a una curandera a la que se le aparece la Virgen. Después no vuelve a verlos, todos dicen que su madre se curó.

Pascual Ortega es hijo único, estudia derecho por agradar a su madre y prepara oposiciones a notario. Pero él quiere ser secretario de Ayuntamiento. Se encierra en un piso de Matadepera a estudiar. Cada dos semanas baja a Barcelona, allí conoce a Justo que siempre sale con mujeres guapísimas. Conoce a Mercedes que aunque no muy guapa es simpática y se hacen novios. Aprueba las oposiciones y decide casarse con Mercedes. Aurora, la novia de Justo, los invita al Club de Polo. Allí Justo casi se ahoga en la piscina porque apenas sabe nadar. Pascual le deja dinero para el tratamiento de la madre. Cuando la madre muere, Justo desaparece.

Elvira Solé trabaja de secretaria para el constructor Nebot que tiene un hijo tarambana llamado Joaquín. A través de él conoce a Justo en quien ve a un trepa y a un embaucador. Les vende trituradoras y extractores para los pisos que construyen. Se encuentra con Justo en los bares de moda. En una redada los detienen pero a Justo tardan más en soltarlo.

Toni Coll nos habla de su familia, de su abuelo senador, de su madre y sus continuos novios. El abuelo obtiene un informe, con fotos, sobre sus actividades que le ha dado un amigo del Ministerio del Interior. El confidente que hizo el informe se apodaba “el Rata”. El abuelo de Toni intenta averiguar quién era el confidente.

Mateo Moreno recuerda cómo vivió en la Casa de la Caridad y luego en los Hogares Mundet con los salesianos. Su madre lo abandonó cuando era pequeño, a veces lo visitaba. Siente un odio mezclado con pena hacia ella. De mayor, después del servicio militar, se hace policía. Cuando se produjo la redada detuvieron a Justo un día más porque estaba acusado de estafa. Justo se ofrece de confidente para que le retiren la denuncia…

Comentario: la presente novela demuestra la madurez y maestría de Martínez de Pisón en el oficio de narrar. Nos presenta a Justo visto por todas las personas que lo conocieron, mostrándonos sus pocos claros y sus muchos oscuros. La Barcelona de los años sesenta y setenta también es una protagonista más de la narración.

“Todos mis personajes son felices de pequeños; quizá porque yo fui un niño feliz; es lo único autobiográfico que se me ha escapado; los conflictos arrancan con la adolescencia y el salto generacional; pero siempre en algún momento comienza a estropearse todo; una familia es eso: empieza a fallar un engranaje pequeño que provoca una avería en las otras piezas y…”. También asoma en el ámbito doméstico la traición, otro leitmotiv de su obra: “Sólo se puede traicionar a los tuyos, a aquella gente a la que estás unido por un vínculo de fidelidad; forma parte del repertorio de historias clásicas y digamos shakespearianas sobre la familia”.1

De Martínez de Pisón hemos comentado su todavía lozana Carreteras secundarias (1996). Su última novela es La buena reputación (2014).

NOTAS:


domingo, 4 de diciembre de 2016

La cocina iznajeña (un homenaje)


La cocina iznajeña

El presente artículo no pretende ser un recetario de cocina. Sino simplemente mostrar un poco de la riqueza de la gastronomía iznajeña de la que me he alimentado prácticamente todos los años de mi vida. Al recordarla en este blog lo que pretendo es homenajearla y que no se acabe perdiendo todo este legado con el paso de los años y las modas. Por supuesto que en primer lugar se lo agradezco a María Granados Ortega, la experta cocinera, y al proveedor de las materias primas, Francisco Ruiz Pacheco alias “el buscavidas”.

La cocina iznajeña y la andaluza por extensión es una cocina de aprovechamiento, donde no se tira nada. Herencia de tiempos difíciles y en el que comer tres veces al día, en familias de cuatro hijos o más, era toda una proeza. Por eso muchos platos se hacen con el pan duro sobrante: migas, gazpacho, ajoblanco, porrafría, etc.

No pretendo hacer un recetario de cómo se cocinan estos platos. Sino una enumeración de los mismos acompañada de un reportaje fotográfico; para concluir destaco algunas características curiosas para que no se acaben perdiendo en la desmemoria. Evidentemente me alimento de otras cosas pero éstas ya no forman parte de legado iznajeño y andalusí.


Platos de primavera


Sobrehusa *

Este plato es un potaje de habas, muy típico en Loja (Granada) y que en Iznájar se hace con las primeras habas que se cultivan que al ser muy tiernas hacen posible añadirlas al guiso.


Relleno *

Es un plato típico de Cuaresma. Se hace con huevos, pan, jamón y carne triturada. Es una especie de embutido frío que normalmente se rellena en la tripa del cerdo. También se hace en los cascarones de los huevos utilizados y que tanto nos entusiasmaban de niños.


Potaje de bacalao *

Llega la Semana Santa y no se podía comer carne. Cuando todo el país era muy creyente, católico y franquista a la fuerza. Se substituía el chorizo del potaje por el bacalao. Este potaje es uno de mis platos favoritos.


Revuelto de huevo con trigueros *

Este plato lo sé hacer hasta yo. Cumple con el precepto de la Semana Santa ya que no lleva carne. Es fácil, rápido de preparar y además está muy rico.


Platos de verano


Gazpacho *

En verano apetecen platos frescos y ligeros. Empezamos con el clásico gazpacho. En este caso se le pone algo de pan y pepino en rodajas, así al que no le guste lo puede retirar con comodidad. El resto de ingredientes van triturados. Después de un día de calor este plato te permite comer un segundo tibio o caliente. Es sin lugar a dudas la mejor sopa fría del mundo.


Gazpacho de ajo blanco *

Es una peculiaridad andaluza hecha con pan, ajo y almendras que le dan ese color blanco característico. Se me cayeron las lágrimas cuando Ferrán Adrià incluyo su interpretación del ajoblanco en el menú degustación de Elbulli 2001. No apto para todos los comensales, ya que suele ser fuertecito pero delicioso.


Porrafría *

En Iznájar y en Antequera se llama porrafría a una variante del salmorejo cordobés elaborada con tomates, pan sin corteza, aceite, sal, pimiento verde y ajos. Su nombre deriva del utensilio llamado mazo, o porra, con el que se machacaban los ingredientes en un cuenco. Se suele servir muy fría, acompañada de jamón serrano cortado en daditos y huevo duro. Se tritura más o menos según el gusto de los comensales. A mí me gusta más entera, sino parece una crema. En ocasiones también se le pone pepino y manzana.


Caracoles con salsa *

Se recogen después de las lluvias cuando los caracoles tienden a salir a la superficie. Mi padre los enjaula y les hace comer harina blanca durante tres días, hasta que cagan de color blanco. Después los lava y se aliñan. Es una carne insípida cuyo éxito está en la salsa que se les hace de acompañamiento: tomate, jamón, bicho, sal y laurel.


Ensaladilla *

Otro plato refrescante que anima el apetito en los calurosos veranos. Es una especie de ensaladilla rusa pero más completa, con aceitunas, pimiento morrón y atún en conserva. Por supuesto no se debe usar nada congelado, las patatas y demás ingredientes se han de cocer primeramente.


Salmorejo de naranja*

Aunque se llame salmorejo en Iznájar es un plato sólido donde se han cocido patatas, pimientos, judías verdes, tomates, etc. y se le añade naranja picada aliñándose a continuación con aceite. Es una especie de ensaladilla de productos hervidos.


Ensalada variada *

No puede faltar en los veranos y admite gran variedad de ingredientes. No convirtiéndose así en un plato monótono y aburrido. De niño siempre decía “¡Mamá otra vez lo mismo!” refiriéndome a los platos que cocinaba. Hoy comprendo que había bastante variedad y que además éramos un suplicio de niños.


Platos de otoño/invierno


Conejo con Tomate *

La gracia de este plato son las pajarillas que lo acompañan (higadillos de pollo y de conejo) y que le dan su gusto característico. El tomate ha de ser natural, entero o en trozos. Se suele acompañar con una guindilla picante para contrarrestar lo dulzón que puede ser el tomate.


Pies de cerdo con negrillas (fredolics) *

Es un plato gelatinoso pero sin un ápice de grasa. Se le hace un sofrito de tomate natural y se cocinan mezclándolos con las negrillas, una seta insípida de carne blanca y muy buena digestión, que se realzan en este plato.


Conejo al ajillo *

El conejo al ajillo es un plato muy gustoso y completo. Se debe acompañar con un buen vino y constituye una comida deliciosa. Es fácil de hacer, yo lo domino a la perfección. El secreto está en la infusión de romero y tomillo que se añade, lo que acaba dandole ese gusto característico a campo.


Guiso de conejo con patatas *

Este guiso de cuchara parece un potaje pero no lo es, además deja el conejo tierno y meloso. El secreto está en triturar el sofrito con la batidora y añadirlo luego. También recomiendo cocer las patatas en el microondas unos minutos, así al añadirlas al guiso permanecerán enteras y no se desharán durante la cocción.


Estofado de carne *

Es un plato sencillo, que se puede preparar con ternera, pero con carne de pavo resulta bastante más ligero. Sus ingredientes son: carne, tomate, cebolla, patata, etc. Se ha de vigilar, como en el plato anterior, que la patata no se deshaga al cocerse.


Huevo frito con pajarillas *

Este plato se hace con los higadillos del pollo y del conejo. Uno de cada sería la medida ideal para una persona. A continuación se fríe el huevo y los ajos. Es un plato de casquería, no apto para melindrosos/as, pero que está muy rico.


Lentejas estofadas *

La gracia de las lentejas está en que queden enteras y caldosas, no una pasta que se parezca al cemento como lo cocinan en algunos bares. Los ingredientes de las lentejas son: la cabeza de ajos, la patata, la morcilla y el chorizo. No son platos calóricos ya que se pueden hacer hirviendo el chorizo y la morcilla aparte y añadiéndolos al estofado en mitad o al final de la cocción como hace en los últimos años mi madre.


Potaje de habichuelas *

El potaje de habichuelas se puede hacer con judías secas solamente o mezclado con garbanzos en una proporción de dos a uno. A mí me gusta más la mezcla. Lleva, chorizo, patada, cabeza de ajos, tronchos de acelgas, clavo, pimiento, tomate, sal y pimienta molida. El pimiento y el tomate se tritura aparte dándole ese característico color rojizo. Las legumbres son muy buenas porque aportan proteínas vegetales y además facilitan el tránsito intestinal.


Cocido andaluz *

Este es mi plato favorito de invierno. Mi tío Cristóbal decía “¡Quía chiquillo esto está extraordinario!” Un buen plato de cocido y una buena novela rusa me hacen sobrellevar el invierno por muy duro que sea. El cocido lleva: garbanzos, judías verdes, espinazo de ternera, hueso de jamón, oreja o pie de cerdo, tocino ibérico, etc. A veces lo consumo como plato único acompañado de una buena cerveza o un buen vino tinto.




Migas con granada y naranja *

En los días de lluvia a mi padre le gusta hacer migas. El motivo puede ser que la lluvia es tan necesaria para el campo que se acababa celebrando. Los barrizales que se formaban en las tierras de labranza impedían salir a trabajar fuera de casa. Eran días en que se reparaban sillas de esparto rotas, se hacían conservas caseras, etc. La familia se juntaba para realizar algunas de las tareas domésticas necesarias en el mantenimiento de una casa de campo.

Las migas se hacen con pan duro puesto en remojo y trabajado con mimo y energía en la sartén. Se acompañan de unos torreznos y algo de chorizo que les da sabor. En Iznájar se comen acompañadas de granada y naranja. En otros lugares con uvas y sardinas. En los territorios cristianos de la reconquista se elaboraba con pan, y se le acompañaba con pequeñas porciones de grasa de cerdo frita (torreznos) para distinguir a los comensales como cristianos viejos.


Postres


Pestiños, roscos de vino y de huevo *

Se solían hacer caseros aunque dan bastante trabajo. La globalización ha hecho que se puedan encontrar en muchas tiendas y se puedan comprar a granel. También añado unos mantecados de almendra de Lucena.




Higos chumbos * /Higos *

El secreto de los higos chumbos es comerlos no muy maduros y además no masticar los huesos, sino tragarlos enteros. En cuanto a los higos de finales de agosto y septiembre son una fruta deliciosa y energética. Mi padre los recolecta de las higueras de su antiguo huerto y de las chumberas que se crían de forma espontánea al borde de los precipicios.


Pan de higos *

El pan de higos se hace con higos secos triturados, frutos secos, ajonjolí, y además mi padre le añade cañamones. Es calórico a tope pero no grasiento. Hace unas tortas redondas y unos bollitos pequeños que regala a los familiares y que se comen en el postre.


Gachas de higos *

Se hierven los higos haciendo una especie de cositorio. Después se les añade harina removiendo hasta que espesan. Se dejan enfriar en un plato cogiendo la forma del mismo. Son gelatinosos y no gustan a todo el mundo.



Membrillo y boniato cocidos *

El membrillo es imposible comerlo crudo. Con él se suele hacer el dulce de membrillo clásico pero lo encuentro muy empalagoso por dulzón. Otra forma más sencilla de comerlo, junto a los boniatos, es cocerlo en una olla exprés. Como presentación, ambos se cortan en rodajas y se los espolvorea con canela.