(G382) Restaurante Finorri (Barcelona)
Restaurante Finorri (Barcelona)
En pleno barrio gótico, de una Barcelona atestada de
turistas, se encuentra el restaurante Finorri,
Carrer de la Boqueria, 23, Ciutat Vella, 08002 Barcelona. Su cocina se basa en
un producto de calidad, conectado con el territorio y sus productores, y
respeto por la temporada. Un restaurante donde rendir homenaje a los sabores de
siempre con una visión actual y moderna. La decoración es una maravilla: recuerda
a aquellas coctelerías americanas de los años cincuenta, pero con un aire
impecable y actual.
El espacio que da a la calle parece un refugio para
huir del bullicio. Elegante sin resultar distante: mesas con mantel, camareros
bien uniformados con chaqueta blanca y galones, cocina vista y una confortable
barra. Un equipo de cocineros formado por el chef Albert Soteras y Marc Vitega,
en los vinos Lluís Roig. Un
restaurante de hotel que te invita a entrar sin pasar por grandes lobbies ni
perderte en pasillos, y cuya entrada está completamente separada de la
recepción del hotel Condal.
Pedimos a la carta. Los primeros a compartir. Un par
de Ostras
poget al natural (foto),
yodada y sin aderezos, puro mar en la boca. Buñuelos de bacalao con romesco y
purés de ajos asados (foto),
estupendos. Tartar de lomo de atún (foto),
convincente.
Los segundos Calamarcitos rellenos de berenjena, setas
y butifarra del perol ecológica (foto).
La cocción de los calamares en su punto y la combinación acertada. Presa
ibérica acompañada con pimientos del piquillo y patatas a la brasa (fotos). La carne en su punto, plato muy
rico.
En el apartado dulce compartimos Corte de helado de carquiñoles,
espuma de moscatel y naranja (foto).
Nada empalagoso. A este postre lo acompañamos de un estupendo vino dulce de
Sauternes, concretamente un Château
Les Justices, coupage de sémillón,
sauvignon blanc y muscadelle. Uno de los vinos dulces más reputados del mundo:
equilibrado, complejo y profundo con recuerdos a melocotón, especias y miel.
Para acompañar, tomamos agua mineral y un par de copas
de Els Preseguers 2022
(foto). Un Xarel.lo de Sant Sadurní d’Anoia de la bodega L’Enclos de Peralba
que practica una agricultura ecológica y biodinámica y no se hace uso de ningún
tipo de producto químico. Es un vino de parcela única ubicada en las montañas
de Ordal a 450 metros de altura. Fermenta en barricas de roble de grandes
dimensiones, con su batonage semanal,
durante un periodo de nueve meses. El vino posee deliciosos aromas de fruta
blanca acompañado de notas cítricas y toques de hierbas mediterráneas. En boca
es fresco y alegre. Creo que fue una elección acertada.
La música ambiental resultó muy agradable: Lover Man (Oh, Where Can You Be?)
(2021)
versión de Flora Martínez sobre el clásico de Billie Holliday (1945). El clásico La Mer (2008)
cantado por Chantal Chamberland, la versión que más me gusta del clásico
francés de Charles Trenet
(1946). Samba Longe (2009) de Rosalia de Souza. Copacabana (2021)
de Assunção Bossa. Versión moderna del clásico de Barry
Manilow (1978). Como puede verse, una selección claramente chillout.
Estupendo el pan de masa madre pasado por la brasa y
acompañado por una mantequilla de sobrasada.
Un local muy recomendable, tanto por su cocina como por el sitio en sí. Un
ambiente que fomenta la paz y el sosiego, encapsulado dentro del gran bullicio
barcelonés.
Precio a la carta: entre 60 € por persona, cafés
incluidos.
Fecha de la visita: 5 de febrero de 2026.
PUNTUACIÓN: 7-7,5
Fantástico. Y sí, la decoración es muy bonita. Parece muy acogedor.
ResponderEliminarUn abrazo
Adelaida