(G381) Restaurante Casa Fiero (Barcelona).

Restaurante Casa Fiero (Barcelona)

Nos dimos un homenaje en un local que llevaba tiempo con ganas de visitar: Casa Fiero, Carrer de Londres, 89, Eixample, 08036 Barcelona. Muy cerquita de la Diagonal y de nuestro trabajo, lo que nos permitió llegar en quince minutos.

Es un proyecto de los socios de Maleducat, que han abierto un restaurante con el ánimo de ofrecer una cocina basada en cazuelas, platillos y brasas. El cocinero Víctor Ródenas y el jefe de sala Marc García, copropietarios de ambos locales, dicen que quieren “reinterpretar el restaurante clásico y refrescarlo”. Algunos críticos lo consideran la mejor apertura de 2025.

Decidimos compartir una serie de platillos al centro de la mesa y luego pedir un segundo cada uno, lo que fue todo un acierto. Empezamos por una ensaladilla de patata, huevo y bonito (foto). Muy rica. Anchoa preparada a mano (foto), convincente. Ostra fine de claire número 2 con ajoblanco y albahaca (foto), exquisita.



Coca de picaña madurada Discarlux, yema fumada y queso de Mahón curado (foto). Como no soy fan del queso, apenas la probé, pero mi compañero me dijo que estaba rica. Terminamos esta primera parte con unas croquetas de jamón ibérico de bellota (foto). Excelentes, muy melosas.


Llegaron después los platos de cuchara, más contundentes, que nos pusieron en nuestro sitio. Carrillera y tendones de vaca estofados con garbanzos y alguna seta (foto). Estupendo: meloso y lleno de colágeno. Fideos a la cazuela con costilla, salchicha, bacalao y tirabeques (foto). Bueno y contundente. A estas alturas quedamos más que ahítos.


En el apartado dulce compartimos un Coulant de chocolate al 70 % Valrhona con helado de carquiñoles (foto). Combinación original y saciante, ideal para los forofos del cacao.

Para acompañar, tomamos agua mineral y un par de copas de A Vilerma 2024 (foto). Un Ribeiro de la bodega José Pariente. Coupage de las uvas Albariño, Godello, Lado, Loureira Blanca, Torrontés, Treixadura. Aparte de haber fermentado sobre sus lías ha pasado por madera. El vino se expresa con intensidad: notas de hinojo, laurel, frutas de hueso, cítricos, y flores blancas, con una complejidad y un final persistente salino que nos recuerda a la lluvia de Galicia. Creemos que fue una buena elección.

El pan, coca de flogueroles, más que correcto. El servicio fue atento durante toda la comida, pendiente de si nos faltaba alguna cosa. El local estaba lleno, imposible sin reserva salvo que quieras comer en la barra en unos incomodos taburetes. Comida reconfortante con un toque creativo, técnica y producto de calidad. No nos defraudó en absoluto. Muy recomendable.

Precio a la carta: entre 50 y 60 € por persona, según apetito, sin cafés.

Fecha de la visita: 4 de febrero de 2026.

PUNTUACIÓN: 7

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