(G379) Restaurante Can Rubies (Lleida)

Restaurante Can Rubies (Lleida)

A comienzos de año siempre apetece disfrutar de una buena calçotada, así que nos dirigimos a este restaurante popular: Can Rubies, situado en la Partida de Butsènit, 11 (Lleida). Abierto desde 1979, es todo un clásico de la zona. Tiene capacidad para unas 80 personas y los fines de semana se llena por completo, por lo que es imprescindible reservar.

Al frente del negocio se encuentra David Rubies, hijo de los fundadores. Sus especialidades son la cocina a la brasa, los caracoles a la llauna y, en temporada, los calçots. Es una propuesta claramente vegetal y carnívora, ya que no se ofrece pescado en la carta.

Comenzamos con los calçots (foto), servidos de manera tradicional, envueltos en papel de periódico y acompañados de una excelente salsa romesco, fina y bien equilibrada, donde destacaba el sabor de la almendra. Los calçots resultaron tiernos y sabrosos. A continuación, unas alcachofas al caliu (foto), correctas y bien ejecutadas.



Llegaron los segundos platos: solomillo de ternera a la brasa (foto), con una carne muy tierna pero sorprendentemente falta de sabor; y butifarra negra (foto), una morcilla como debe ser, bien hecha, intensa y sabrosa. Ambos platos se acompañaron de patatas al caliu y escalibada de berenjena y pimiento rojo (foto), un acompañamiento correcto, aunque sin llegar a entusiasmar.





En el apartado de postres, una crema catalana clásica (foto), francamente buena y bien lograda.

Para beber, cerveza Alhambra y un par de copas de Muga Crianza 2022 (foto). Un Rioja clásico que, eso sí, se sirvió un punto demasiado frío, algo que se solucionó dejando reposar la copa unos minutos. Se trata de un coupage de Garnacha Tinta, Graciano, Mazuela y Tempranillo, con una crianza de 22 meses en barricas de roble americano y francés, y 9 meses en botella. En nariz despliega aromas de moras, arándanos y suaves notas especiadas. En boca tiene cuerpo, frescura y resulta muy agradable de beber, ideal para acompañar carnes rojas. Cabe mencionar que en 2024 visitamos las Bodegas Muga durante un viaje a La Rioja con mi hermano, una experiencia muy recomendable.

El pan blanco, correcto sin más. Cabe destacar que el servicio fue atento en todo momento, lo cual se agradece en un local con tanto volumen de gente. En conjunto, un restaurante honesto y tradicional, aunque algunos detalles —especialmente en el punto y sabor de la carne— podrían mejorar. 

Precio a la carta: 45 € por persona, sin cafés.

Fecha de la visita: 25 de enero de 2026.

PUNTUACIÓN: 6

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