(L749) Filosofía vulgar (2023)

Andrés Amorós, Filosofía vulgar (2023)

Un recopilatorio agrupado por temas de los refranes más significativos de la lengua castellana compilados por Andrés Amorós (Valencia, 1941), catedrático de Lengua Española y ensayista.

Antecedentes: los refranes, pequeñas píldoras de sabiduría popular, tienen una gran tradición desde el Siglo de Oro. El marqués de Santillana publicó Refranes que dicen las viejas tras el fuego (1458?). Erasmo recogió refranes clásicos en Adagiorum Chiliades Quatuor (1508). Pedro Vallés, Libro de refranes copilados por el orden del ABC (1549). Juan de Valdés, Diálogo de la lengua (1539). Hernán Núñez, Refranes o proverbios en romance (1555). Juan del Mal Lara, Philophia vulgar (1568). Sebastián de Horozco, Recopilación de refranes y adagios comunes de España (mitad del s. XVI). Sebastián de Covarrubias, Tesoro de la lengua castellana o española (1611). Gonzalo Correas, Vocabulario de refranes y frases proverbiales (1627). José María Sbarbi, El refranero general español (1874-78). Francisco Rodríguez Marín, Más de 21.000 refranes castellanos (1926). Luis Martínez Kleiser, Refranero general ideológico español (1953).

Muchas de sus enseñanzas siguen siendo útiles y oportunas, hoy en día, en muchos temas. Por ejemplo, la importancia de la educación; la defensa del esfuerzo, frente a la actual pedagogía de lo lúdico; la valoración de cada hombre por lo que haga; la denuncia de un buenismo vacío; la valoración de la experiencia y de la moderación; la necesidad de aceptarse a sí mismo, para tener buenas relaciones con los demás; sin hacerse falsas ilusiones, los motivos para la esperanza...

También poseen muchos de estos refranes un interés literario notable: son fórmulas breves, que resumen cierta visión del mundo con gran brillantez expresiva. Para ser recordados con facilidad, recurren a metáforas y a rimas verdaderamente ingeniosas. Además del acierto de su visión, a eso se debe, en buena medida su persistencia.

Su interés humano es evidente: nos hacen reflexionar sobre nosotros mismos, sobre nuestras relaciones con los demás y sobre cómo debemos comportarnos; en definitiva, sobre qué es la vida. Más allá del goce estético, ésa es la función básica de cualquier obra literaria.

Índice

I. Cualidades

1) El trabajo. El refranero defiende siempre la cultura del esfuerzo. Cada uno es hijo de sus obras.

2) La profesión. Manos duchas comen truchas.

3) La experiencia. A perro viejo, no hay tus tús.

4) La soledad. Un alma sola, ni canta ni llora.

5) Aprender. Nadie nace enseñado.

6) La fama. El buen nombre sigue al hombre.

7) Egoísmo y caridad. Da y ten, y harás bien.

8) La previsión. Andar con pies de plomo.

9) La venganza, el perdón. Ojo por ojo.

10) El secreto. Las paredes oyen.

 

II. Algunos vicios

11) Hablar y callar. Por la boca muere el pez. Se alaba el silencio.

12) La vanidad. Hasta los gatos quieren zapatos.

13) La mentira. Antes se coge a un mentiroso que a un cojo.

14) La adulación. Quien mucho te alaba, mucho te la clava.

15) La hipocresía. Cara de beato y uñas de gato.

 

III. Algunos focos de atención

16) La comida. Hoy comamos y bebamos que mañana ayunaremos.

17) La mujer. Más tiran dos tetas que dos carretas.

18) El amor, el matrimonio. Más vale casarse que abrasarse.

19) El interés. Poderoso caballero es don Dinero.

20) La salud, la enfermedad. Más vale sufrir que morir. Del médico y el enterrador, cuanto más lejos mejor.

21) El poder. Reunión de pastores, ovejas muertas.

22) Las leyes. Hecha la ley, hecha la trampa.

23) La religión. ¡Por todos los santos!

24) El clero. Con la Iglesia hemos dado, Sancho.

25) Dios. Dios aprieta pero no ahoga.

 

IV. Consejos

26) Advertencias. Del mal, el menos.

27) Aceptar las consecuencias. A lo hecho, pecho.

28) Aceptar la suerte. A la fuerza, ahorcan.

29) Aceptar a los demás. El mejor escribano echa un borrón.

30) Aceptarse a sí mismo. Al que no está hecho a bragas, las costuras le hacen llagas.

31) La moderación. Ni tanto, ni tan calvo.

32) La oportunidad. Más vale tarde que nunca.

33) No desdeñar lo pequeño. Más vale algo que nada.

34) Unidad y orden. No hay que empezar la casa por el tejado.

35) Guerra y Paz. Quien a la guerra va, volverá o no volverá.

 

V. La vida

36) La edad. A la vejez, viruelas.

37) El individuo. Cada uno es cada uno.

38) La familia. De tal palo, tal astilla.

39) La verdad. No es oro todo lo que reluce.

40) La razón, lo imposible. Escribir en el agua.

41) Pesimismo. No hay cosa con cosa.

42) La felicidad. Mientras dura, vida y dulzura.

43) La muerte. A quien se muere, lo entierran.

44) La esperanza. Aún hay sol en las bardas.


Comentario: Se trata de un libro muy entretenido en el que recordaremos algunos refranes y otros que nos sorprenderán. La lectura permite comprobar cómo estas breves fórmulas, transmitidas durante siglos por la tradición oral, siguen conservando una sorprendente actualidad. En pocas palabras condensan observaciones muy agudas sobre la conducta humana, las relaciones sociales, el trabajo, el amor, el poder o la fortuna.

Además de su valor moral o práctico, el refranero posee un evidente interés literario. Los refranes se caracterizan por su concisión, su fuerza expresiva y su facilidad para fijarse en la memoria, gracias al uso de paralelismos, metáforas, contrastes o rimas. Esa eficacia expresiva explica que hayan perdurado a lo largo del tiempo y que todavía hoy formen parte del habla cotidiana.

El libro de Andrés Amorós tiene también el mérito de organizar este vasto material por temas, lo que facilita mucho su lectura y su consulta. De este modo, el lector no sólo disfruta del ingenio de cada refrán aislado, sino que puede percibir la visión del mundo que subyace en el conjunto del refranero tradicional: una mezcla de sentido común, prudencia, ironía y experiencia acumulada por generaciones.

En definitiva, esta obra constituye una invitación a redescubrir una parte muy rica del patrimonio cultural del español. Los refranes no son únicamente curiosidades lingüísticas del pasado: siguen siendo pequeñas lecciones de vida que, con humor y claridad, nos ayudan a comprender mejor la realidad y a reflexionar sobre nuestra propia conducta.

En la bibliografía he añadido dos obras clásicas de la literatura castellana que están repletas de buenos y acertados refranes. Tanto El Quijote como La Celestina muestran hasta qué punto el refranero estaba profundamente arraigado en la lengua y en la cultura de su tiempo, y cómo los grandes autores supieron aprovechar su expresividad y su sabiduría popular.

BIBLIOGRAFÍA

Andrés Amorós, Filosofía vulgar. La verdad de los refranes. Editorial Fórcola, Madrid, 2023.

Miguel de Cervantes, El Quijote, Editorial Crítica, Barcelona, 1999 (3ª edición revisada).

Fernando de Rojas, La Celestina, Espasa-Calpe, Madrid, 1979 (18ª edición).

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