(L31) Sentido y sensibilidad (1811)


Jane Austen, Sentido y sensibilidad (1811).

Segunda novela importante de Jane Austen (1775-1817) que comentamos (ver L22 Persuasión publicada el día 29 de junio de 2008). En ella explora, con sutileza e ironía, las opciones de la mujer en una sociedad rígidamente estructurada donde el éxito o el fracaso personal y social dependen sólo de la habilidad a la hora de elegir marido. La historia se centra en las peripecias de dos hermanas Elinor y Marianne Dashwood, y como en casi todas sus novelas el problema lo desencadena la imposibilidad de sucesión hereditaria por parte de la mujer a la muerte del varón (normalmente el padre) el heredero suele ser un familiar en este caso su hermanastro John o en Orgullo y prejuicio (1813) un primo lejano. Ante estas circunstancias no les queda otra opción para su futuro que el buscar un marido.

Argumento: La familia Dashwood vive en Nordland, a la muerte del padre, Henry, la Sra. Daswood queda viuda y con tres hijas Elinor (19a.), Marianne (17a.) y Margarett (13a.). Como no pueden heredar la casa que pasa al hijo de un primer matrimonio del padre, John Daswood, tienen que mudarse a otra casa más barata, una alquería en Devonshire. Allí traban amistad con un primo lejano John Middleton y Sra. que les ayudan en lo que pueden así como con la Sra. Jenning también viuda que toma a las hijas bajo su protección. Les visita el joven Wiollouhby del cual se enamora Marianne. También son visitadas por el coronel Brandon, también atraído por Marianne, y por el Sr. Edward Ferrars quien parece gustar a la Srta. Elinor. La marcha de Wiolloubby y su falta de noticias (prefiere un matrimonio por interés) hará desencadenar la historia, llevando a Elinor y Marianne junto a la Sra. Jenning a Londres para poder así encontrárselo.

Las personalidades de Elinor (Sense) y de Marianne (Sensibility) son diametralmente opuestas y ejemplifican dos de las posibles respuestas femeninas ante la sociedad que les ha tocado vivir. Pero ambas entrañan su peligro: el sentido común (que es lo que significa Sense en inglés, equiparable al seny catalán) puede conducir a aptitudes demasiado críticas y al aislamiento e inhibición. Sensibility o sentimentalismo, sensiblería, exceso de pasión puede llevar a cometer errores de elección irreparables y a un futuro poco recomendable. Marianne muestra sus sentimientos abiertamente y sufre por ello mientras que Elinor los mantiene ocultos, analizando que decisión le puede ser más aconsejable seguir, pero también sufre.

Una de las cosas que más han llamado la atención del lector actual, no así al contemporáneo, es la importancia del dinero en la novelística austeniana. En todo momento sabemos de qué renta dispone tal o cual personaje: el coronel Brandon dispone de dos mil libras anuales, una casa señorial y abundantes tierras; Edward Ferrars es pobre y solamente dispone de tres mil libras como fortuna, en todo momento sabemos de qué dinero disponen las hermanas Dashwood. La felicidad y el dinero son inseparables para las protagonistas: “-Con todo, dos mil libras es una suma muy moderada –dijo Marianne-. Con menos es imposible mantener a una familia. Creo no ser exigente. Se necesitan criados, uno o dos coches, perros de caza; menos que esto me resultaría muy duro”.

Qué estudian las jóvenes de esta época: “La casa era elegante y estaba decorada con gusto. A las muchachas se les asignó una habitación en extremo confortable y que había sido la de Charlotte. Sobre la chimenea podía admirarse un paisaje bordado en seda por ella, como prueba de haber pasado siete años de su vida en un distinguido colegio de la capital”.

Las novelas de Austen no se publicaron en el orden en que ella las escribió (ver el magnífico artículo sobre ella en wikipedia). Encuentro un poco precipitado el final de la novela, como concluye los acontecimientos, mientras que en todo el resto ha mantenido un ritmo pausado y armonioso.

Una de las características de los personajes protagonistas de Austen es que son inteligentes, tienen una conversación interesante y les gustan los libros y la lectura. Austen no ataca la sociedad de su época, no la cuestiona, muestra como es, sus personajes femeninos simplemente se adaptan, lo mejor que pueden, a ella. Una de las cosas que más admiro de las heroínas austenianas es su capacidad de maniobrar, en una sociedad que les deja tan poco margen, para encontrar un marido que no sea estúpido y lograr una cierta felicidad y confort.

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