(G100) Ricard Camarena (València)
Hay que
aprovechar las oportunidades y en esta ocasión, la oportunidad, me ha llevado a
Valencia a probar el magnífico restaurante de Ricard Camarena, Calle Doctor Sumsi, 4. Una puerta negra con una
minúscula ranura y un escondido botón del timbre nos adentra en su universo culinario
en el mejor estilo Eyes Wide Shut; solamente faltaba que te pidieran la contraseña. El
restaurante posee una cocina abierta y un ambiente en penumbra con luces
atenuadas. Es el propio Ricard quien atiende y aconseja al cliente en la
elección de los platos. Una imperceptible música de Jazz de fondo da serenidad y
sensualidad a la experiencia.
Su propuesta
gastronómica mezcla los productos de temporada con la tradición mediterránea
(ostras, gambas, langostinos, arroces) y la oriental (especias, salsas y
texturas). Dispone de diversos menús y podríamos decir que alguno de ellos está
al alcance de muchos bolsillos.
Escogí el menú
corto de seis platos. De entrantes una sopa fría de estilo y gusto japonés (foto), para apaciguar el calor y
activar los sentidos. Continuó con una espuma de vainilla, maíz y especias (foto), simplemente correcta.
Empieza en menú
propiamente dicho: Ostra valenciana, aguacate y “horchata” de galanda (foto), plato clásico en su repertorio y
finísimo. Sopa picante de gamba roja, hinojo fresco y tomatillo de árbol (foto), que no acabó de convencer.
Cigalas a la plancha, calabacines, jugo
de hierbas y fruta de la pasión (foto),
muy rico y de conseguido ensamblaje.
Arroz de
albahaca i alioli de frutas tropicales sobre un fondo de sardinas (foto), plato delicioso. Sandwich de presa ibérica, anguila ahumada
y cacahuete (foto), un tartar mar y
montaña, más que correcto.
De postre una
breva con sauco y Fondillón (foto),
un vino dulce de Alicante, postre extraordinario. La breva estaba decorada con
las pequeñas flores del sauco imitando un huevo de Fabergé. ¿Dónde habrán
quedado aquellos sabores y olores, a breva dulce, a higuera y a verano, de nuestra
infancia?
Como bebidas un
par de copas de un Viogner de Rosine 2013 un monovarietal francés de la región del Ródano. El vino ofrece un estilo
fresco y vivo, con notas de mandarina, minerales, cítricos, flores y algún
matiz de albaricoque. De cuerpo medio y bien texturizado tiene una buena acidez
y está muy equilibrada. Es un blanco excelente.
Mención aparte
tiene el pan, una espléndida hogaza de pan de espelta hecha expresamente para el comensal (foto) y envuelta en un finísimo paño blanco. La comida terminó con un café con hielo para soportar mejor el pegajoso
calor de la ciudad del Turia.
Precio de los menús
35 (Clásico); 75 (Corto); 90 (Degustación); 110 euros (Ricard Camarena) por
persona, IVA incluido, bebidas y cafés aparte. Fecha de la visita otro caluroso
día del mes de julio 2015.
PUNTUACIÓN: 8-8,5
CERRADO PERMANENTEMENTE/TRASLADO
ResponderEliminarAv. de Burjassot, 54, La Saïdia, 46009 València, Valencia
https://ricardcamarena.com/