(L268) Tres cuentos (1877)


Gustave Flaubert, Tres cuentos (1877)

En los últimos años de la vida literaria y también física de Gustave Flaubert (1821-1880) se siente falto de motivaciones, la muerte o las incomprensiones le han alejado de sus amigos, su madre muere en 1872, su antigua confidente Louise Colet en 1876 y Flaubert duda de su capacitad y talento creativo. Es entonces cuando decide escribir tres cuentos.

a) Un corazón sencillo. La señora Aubain es viuda y tiene dos hijos, Virginie y Paul, vive asistida por su criada Felicité. Padece de los nervios y va a pasar una temporada a un Balneario de Trouville. Felicité tiene un sobrino a quien adora, Víctor quien se embarca y muere de fiebre amarilla en La Habana. La señorita Virginie también fallece de una afección pulmonar. Pasado un tiempo a Felicité le regalan un loro llamado Lulú al que enseña a hablar y que la acompaña durante muchos años. Cuando muere el loro, Felicité queda desconsolada y decide disecarlo. Paul, el hijo de la señora Aubain se casa a los treinta y seis años. La señora Aubain muere a los setenta y dos años. La casa se pone en venta por los herederos. Pasan los años y la casa ni se vende ni se alquila. Felicité vive en ella con un pequeña renta que le ha dejado su señora hasta que una neumonía se la lleva.

Flaubert dice sobre el cuento: “La Historia de un corazón simple es simplemente el relato de una vida oscura, la de una pobre muchacha campesina, devota pero mística, abnegada sin exaltación y tierna como el pan fresco. Ama sucesivamente a un hombre, a los hijos de su ama, a un sobrino, a un viejo al que cuida, luego a su loro; cuando el loro está muerto, lo manda disecar y, cuando le toca morir a ella, confunde al loro con el Espíritu Santo. No es en modo alguno irónico como usted supone, sino al contrario, muy serio y muy triste. Quiero mover a piedad, hacer llorar a las almas sensibles, siendo yo una de ellas”.1

b) La leyenda de Julián el hospitalario. A un matrimonio que vivía en un castillo, les nace un niño de quien un ermitaño les dice que será santo. Un vagabundo también les confirma que tendrá mucha Gloria. De joven Julián se interesa por la cetrería y la caza, convirtiéndose en un temible cazador al que no se le resiste fiera o animal, haciendo grandes mortandades. En una de ella se le aparece un gran ciervo negro quien le dice que matará a su padre y a su madre. Consternado, huye del castillo y se mete en una tropa de aventureros llegando a formar su propio ejército. Ayuda a reyes y repúblicas en apuros. El rey de Occitania a quien ha repuesto en el trono, le ofrece a su hermosa hija con quien se casa. Añora a sus padres pero no se atreve a verlos a causa de la profecía…

c) Herodías. La ciudadela de Marqueronte está gobernada por Herodes Antipas casado con Herodías, la mujer de su hermano. Herodes tiene preso en sus mazmorras a Iaokanán (San Juan Bautista para los latinos). Es advertido por Fanuel que lo libere pues es enviado por el Altísimo y si lo oprime será castigado. El cónsul romano Lucio Vitelio visita a Herodes.

Cada historia está ambientada en una época diferente. La primera se sitúa en la época moderna, mostrando la historia de una familia burguesa característica de ese período. A pesar de no poseer una buena situación económica, tienen una sirvienta, Felicité, que no es muy tomada en cuenta por la familia. Sólo se la considera útil para realizar las tareas domésticas. Sus sentimientos son ignorados por los demás, a nadie les importan.

Un aspecto muy interesante de este cuento es la fortaleza y la capacidad para sobreponerse al dolor que tiene Felicité, personaje con un nombre un tanto irónico, pues su vida transcurre de desgracia en desgracia; y los instantes de felicidad que tiene son más bien fugaces.

La segunda historia muestra la vida de Julián, un hombre medieval que es una mezcla de santo y caballero andante. Y finalmente, la última de las historias cuenta un suceso de la vida de Herodes Antipas, y las causas que llevaran a la muerte a Iaokanán, también conocido como San Juan Bautista.

Otro punto importante y que sirve para enlazar los cuentos con los otros dos es el tema de la muerte y la manera de trabajarlo en cada historia. En los dos últimos cuentos, se refleja la muerte de una forma fría y cruel: se mata por capricho, por ira o por ambición.

Para concluir quiero destacar la magnífica traducción de Mauro Armiño.

NOTAS:

1. Gustave Flaubert, Tres cuentos, Alianza Editorial, Madrid, 1998, p. 144. Carta a Madame Roger des Genettes, 19 de junio de 1876.

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