(G131) Restaurante Céleri (Barcelona)


Hoy nos acercamos a un restaurante que ha obtenido su primera estrella Michelin en la guía 2017. Se trata del Céleri, Pasaje de Marimón, 5. Al mando de sus fogones está Xavier Pellicer, excelente cocinero curtido en mil batallas, unas las ha ganado y otras no. Pero así es la vida.

La primera vez que tuvimos el gusto de probar su cocina fue en el restaurante Àbac del Carrer del Rec en el barrio del born el 03/11/2001. En este local obtuvo su primera estrella Michelin. De ahí el restaurante Àbac se trasladó al hotel de lujo de la Avenida Tibidabo, del mismo nombre, donde después de once años tuvo una tumultuosa salida. Allí consiguió la segunda estrella. Llamado por el malogrado Santi Santamaría para trabajar codo con codo en su triestrellado Racó de Can Fabes de Sant Celoni, la prematura muerte de Santi el 16/02/2011 en Singapur y el no poder consolidar el negocio por parte de sus hijos, hizo que un restaurante tan emblemático tuviera que cerrar. Pellicer se ha reinventado y ha puesto toda su sabiduría culinaria en este moderno e informal restaurante. Le deseamos lo mejor.

La carta del Céleri propone platillos gastronómicos para degustar con la sensibilidad actual, a base de productos sanos y de proximidad. Los platos se elaboran alrededor de ocho verduras de temporada, que Pellicer reinterpreta en tres versiones, una vegana, otra vegetariana y una tercera con proteína animal aunque sigue predominando la vegetal. De su abundante y sugerente carta escogimos pequeñas raciones para probar así al máximo su oferta. Es una cocina de producto, ecológica y sostenible que solamente hace concesiones a algún plato de pescado y carne.

­­­­Empezamos por un Gazpacho de remolacha, tomate y uva (foto), muy bueno y original. Estéticamente insuperable. En segundo lugar Taboulé, coliflor, piñones garrapiñados y cebollitas encurtidas al comino (foto), bueno.




Seguimos con un plato fuera de la carta, Brevas con cangrejo real (foto), excelente. A continuación Mandala de calabacín a las finas hierbas, flor rellena, orégano, tomate seco y olivas (foto), muy bueno.




En tercera degustación Patata macaria, judías tiernas y rebozuelos (foto). Berenjenas confitadas con berros silvestres y butifarra del perol (foto), una muy buena combinación donde la presencia de la carne es prácticamente simbólica.




Finalmente de postres un Soufflé de albaricoque (foto), excelente y su Tatín casera del día (foto), buena.




Para beber varias copas de un verdejo interesante. Nosso 2016 de la Bodega Menade en la Seca (Valladolid). Es un vino orgánico, sin azufre ni cobre en el campo y sin sulfitos en bodega. Crianza en sus lías durante 4 o 5 meses. Es un D.O. Rueda con un intenso aroma floral, cremoso, muy sutil, menos herbáceo que los verdejos tradicionales. En boca su equilibrio es perfecto, pues su tacto oleoso se ve realzado por elegantes notas de piel de limón confitada e hinojo. Todo un descubrimiento.

El pan simplemente correcto. Los cafés sin petite fours. Precio medio por persona 40/60 euros según el apetito. Fecha de la visita el 1 de julio de 2017.

PUNTUACIÓN: 7,5

Comentarios

Entradas populares de este blog

(L321) Un largo sábado (2015)

(G46) La Llagosta (Llafranc, Girona)

(G48) La Dolceta (Lleida)

(L116) La Regenta (1884) – 4.- Estructura, personajes y modo narrativo.