(G386) Restaurante La Font del Pas (Beceite, Teruel)
Restaurante
Font del Pas (Beceite, Teruel)
Una escapada al Matarraña,
justo antes de la bulliciosa Semana Santa, nos permitió reconectar con la
naturaleza en uno de los momentos más agradecidos del año: árboles monumentales
en pleno despertar y abundante agua gracias a las generosas lluvias de
principios de temporada. En este contexto, decidimos probar un restaurante
nuevo para nosotros, algo cada vez menos frecuente en esta zona que conocemos
bien.
Ubicado a los pies del río que da nombre a esta
comarca natural, el Restaurante Font del
Pas forma parte de un pequeño hotel rural y transmite desde el primer
momento un ambiente tranquilo y acogedor. Su propuesta gastronómica se apoya en
el producto de proximidad, con especial atención a pequeños productores
locales, además de incorporar verduras y hortalizas de su propio huerto
ecológico, cuidado con esmero por el señor Ramón.
Optamos por el menú del día, que presenta una oferta
equilibrada y bien pensada. Como aperitivo, nos sirvieron una suave crema de
puerros junto con unas aceitunas negras de la variedad empeltre, muy
representativa de la zona. Ambos bocados resultaron convincentes y adecuados
para abrir el apetito.
En los primeros platos, el carpaccio de ternera
—acompañado de mostaza, parmesano, kikos, aceite de arbequina y sal Maldon—
destacó por su buen aliño y equilibrio de texturas. Por su parte, las
alcachofas salteadas con cremoso de patata y salsa romesco ofrecieron una
combinación especialmente acertada, donde el producto brillaba con claridad.
Como platos principales, el arroz cremoso de verduras
y setas de temporada, rematado con una mayonesa de romero, resultó sabroso y
reconfortante. La lubina al horno, acompañada de endivias glaseadas con
mantequilla, crema de coliflor y vinagreta de semillas, aportó un toque más
creativo, con una combinación original que, sin ser arriesgada, añadía matices
interesantes.
En el apartado dulce, el nivel se mantuvo alto. La
tarta hojaldrada de manzana, recién hecha y acompañada de helado de romero,
destacó por su textura crujiente y su sabor equilibrado. Las fresas maceradas,
con gel de fresa y vinagre, cremoso de chocolate y sorbete de fresa, cerraron
la comida con un postre fresco, bien construido y muy disfrutable.
Para acompañar, elegimos un vino blanco de proximidad,
el Xadó Blanco,
elaborado por Mas de Torubio. Se trata de un coupage de garnacha blanca (90%) y
sauvignon blanc (10%), criado durante cuatro meses sobre lías. En copa se
muestra joven, con notas de fruta blanca y hierbas aromáticas, resultando
ligero y agradable de beber.
El pan cumplió sin destacar especialmente. En
conjunto, estamos ante un establecimiento de carácter familiar, con una cocina
reconocible, honesta e interesante, que alcanza sus mejores momentos cuando
apuesta por la sencillez y el respeto al producto.
Un lugar muy recomendable, tanto por su restaurante
como por su hotel, ideal para una escapada de fin de semana en plena
naturaleza.
Precio del Menú del día: 36 € por persona, más
bebidas y cafés.
Fecha de la visita: 27 de marzo de 2026.
PUNTUACIÓN: 6,5-7

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