(L757) Hijos y amantes (1913)

D.H. Lawrence, Hijos y amantes (1913)

Primera novela que os traigo al blog de este interesante autor inglés, novelista y dramaturgo. D. H. Lawrence (1885-1930) era el cuarto hijo de Arthur John Lawrence, un minero que casi no sabía leer, y de Lydia Beardsall, que había ejercido la docencia. Pasó buena parte de sus años de formación en el pueblo minero de Eastwood, Nottinghamshire. Su entorno obrero y las tensiones entre sus padres le proporcionaron abundante material para muchas de sus obras.

Argumento: se describen las minas en las colinas de Derbyshire. Los Bottoms consistían en seis manzanas de viviendas de mineros dispuestas en hileras. La familia Morel se instala en una de las casas. El marido, Walter Morel, es minero y el matrimonio tiene dos hijos pequeños.

“La señora Morel se hallaba sola, pero estaba acostumbrada a ello. Su hijo y su niñita dormían arriba; su casa, ahí detrás de ella, le parecía sólida y estable. Se sentía triste, sin embargo, pensando en el niño que iba a nacer. El mundo se le antojaba un lugar tétrico, donde nada más le iba a suceder... por lo menos, hasta que William fuese mayor. Pero a ella no le quedaba más que ese monótono aguantar... hasta que los hijos crecieran. ¡Ah, los hijos! Ese tercero, no se lo podía permitir. Ella no lo había querido. El padre despachaba cerveza en una taberna, empapándose hasta la borrachera. Ella lo despreciaba, pero estaba atada a él. Este niño que venía era demasiado. Si no fuera por William y Annie... ¡qué harta estaba de todo, de la lucha con la pobreza y la fealdad y la mezquindad!”

Gertrude Coppard provenía de una familia acomodada. Sentía de joven atracción por John Field de Sheerness quien le regaló una Biblia que todavía conserva. Pero sus caminos se separaron. Un tiempo después conoció a Walter Morel, minero y sin instrucción. “Por desgracia, era demasiado diferente de él. No podía conformarse con lo poco que Morel era; habría querido que fuese mucho más. Así, al tratar de hacerlo más noble de lo que podía ser, lo destruyó. Ella se hacía daño a sí misma, se lastimaba y se destrozaba, aunque nada perdió de su dignidad. Y, además, tenía a los niños.

Morel bebía bastante, pero no más que muchos mineros, y siempre cerveza, de modo que su salud, si bien se resentía, nunca fue gravemente dañada. Sus días de jarana eran durante el fin de semana. En el Hogar de los Mineros se quedaba hasta la hora de cerrar cada viernes, cada sábado y cada domingo por la noche. El lunes y el martes, se despedía y se marchaba a regañadientes hacia las diez.

A veces se quedaba en casa el miércoles y el jueves por la noche, o sólo salía durante una hora. Prácticamente nunca tuvo que faltar al trabajo a causa de la bebida”.

Con el paso del tiempo la animadversión y el odio entre ellos se hacen más palpables. Tienen un tercer hijo a quien llaman Paul, aunque ella no deseaba su nacimiento. Luego un cuarto llamado Arthur. Gertrude vuelca todo su amor en sus hijos. Cuando los niños crecen y puede dejarlos solos se apunta a la Asociación de Mujeres.

Comentario: leer Hijos y amantes hoy sigue siendo una experiencia sorprendentemente viva. Más que una simple novela sobre la clase obrera, es una exploración íntima de los vínculos familiares. Es cierto que Lawrence escribe desde su experiencia en un entorno minero, pero su mirada va mucho más allá del retrato social.

El autor retrata a la perfección la vida en una ciudad minera a principios del siglo XX, mostrando la dureza del trabajo en las minas y las dificultades económicas que enfrentaban las familias. Además, la relación entre Paul y su madre es compleja y a veces enfermiza. Ella es una mujer instruida que no congenia para nada con su marido. Vuelca la parte afectiva en sus hijos. “Madre e hijo bajaron por Station Street, emocionados como dos amantes que viven una aventura”. (p. 100) “La besó nuevamente y le acarició el pelo de las sienes, suave, tiernamente, como si fuera una novia” (p. 391) “Los ojos azules de su madre sonreían directamente a los suyos, como los de una muchacha... cálidos, risueños de tierno amor” (p. 401).

Paul Morel lucha por liberarse del control materno y encontrar su propia identidad. Además, la obra también aborda temas como el amor, la sexualidad, la religión y la clase social, lo que la convierte en una reflexión profunda sobre la naturaleza humana y las complejidades de las relaciones interpersonales. Estamos sin duda ante uno de los mejores análisis del complejo de Edipo que nos ha deparado la literatura, pero ni siquiera en ese aspecto cae en ningún momento en el tópico. El hijo se empleará a fondo en combatir a su madre, casi tanto como se emplea en combatir a su novia.

Su concepción del amor como libertad no se puede realizar: “El amor debería dar un sentido de libertad, y no de prisión. Con Miriam tenía la impresión de estar atado como un burro a una estaca. Tenía que pastar en su prado, y en ninguna otra parte. ¡Qué asco!” (p. 376).

Otro de los mitos que trata la novela es el del artista alienado; aquel joven con inquietudes artísticas o intelectuales que intenta abrirse camino en la vida, a pesar de que el ambiente en que está inmerso le es hostil.

Las obras de Lawrence fueron consideradas escandalosas en su tiempo, y no es difícil entender por qué. Su manera de abordar la sexualidad, las emociones y las relaciones humanas rompe con muchas convenciones de su época. Sin embargo, leídas hoy, algunas de esas transgresiones han perdido fuerza, mientras que otras —las más profundas— siguen plenamente vigentes.

En definitiva, Hijos y amantes no es solo una novela sobre una familia o sobre la clase obrera: es una historia sobre la dificultad de separarse, de crecer y de convertirse en uno mismo.

BIBLIOGRAFÍA

José Luis Alvarado, Hijos y amantes. D. H. Lawrence, Cicutadry.es, s/f

D.H. Lawrence, Hijos y amantes, Círculo de Lectores, Barcelona, 1987.

Luis Alberto Lázaro Lafuente, Mitos clásicos y modernos en Sons and Lovers de D.H. Lawrence, Universidad de Alcalá de Henares, s/f

________________________, Las novelas de D.H. Lawrence ante la censura española, Universidad de Alcalá de Henares, s/f.

Andrés Padilla, Un proletario vital y rabioso, El País, 09/10/2003.

Juan José Prat Ferrer, El mito de Edipo en la tradición culta occidental y sus interpretaciones, Biblioteca Virtual Cervantes, 2000.

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