Gonzalo Ruiz Granados (1925-2024)
Gonzalo Ruiz Granados (1925-2024)
La necrológica de hoy es
un poco especial. Ha muerto mi tío Gonzalo a los 99 años. Con él desaparece un tipo
de vida que ya no volverá. Se trata del mundo rural y la cultura popular que lo
rodeaba; modos y formas de vivir ligados a la regularidad de las estaciones y a
las cosechas del campo, el laboreo del olivo, la cría de animales y el cultivo
del pequeño huerto.
Como decía el escritor Luis
Landero en la serie de TVE Esta
es mi tierra. (1999): “La mayor tragedia cultural del siglo
XX es la extinción de la cultura campesina, que es una cultura milenaria y a la
vez indefensa porque no está registrada en archivos y libros sino encomendada a
la memoria y a la transmisión oral de datos”.
De Gonzalo os hemos
mostrado los paisajes que veía al amanecer desde su casa de los Peñones en el
Jaramillo con la Sierra de la Sub-bética al fondo. También os enseñamos algunas
fotografías más de su quehacer diario, pertenecen a un mundo que ya prácticamente
no existe. Sin embargo cuando todo nos falle, y esto podría llegar a pasar, siempre
nos quedará la tierra, volver a los orígenes. La tierra es la base física de
nuestro ambiente, vivimos ligados a ella. Ligado a ella ha estado nuestro
pasado y ligado a ella está nuestro futuro. (Fragmento
escrito varios años antes de la epidemia del Covid-19).
De Gonzalo quiero destacar
su hospitalidad, su buen humor, el deseo de agradarnos siempre que lo
visitábamos. Toda la vida había comido los productos de la matanza del cerdo:
el chorizo, la morcilla, el lomo, conservados en aquellas tinajas llenas de
manteca cuajada y “colorá”. Como hemos podido comprobar toda esa “pringue”, denostada
por los puristas, no le acortó en nada los años que le tocaron vivir.
También me gustaba su
forma de ver el mundo de una manera sencilla y profunda a la vez. Es la
sabiduría de la gente del campo, sin apenas instrucción. Gonzalo “era un hombre
inteligente, de luces naturales, muy observador y aprovechado. No sabía leer ni
escribir, y, sin embargo, hacia notas y cuentas; con cruces y garabatos de su
invención, llegaba a substituir la escritura, al menos para los usos de su
industria”.
Muchas frías noches de
invierno lo llamé para conversar y saber de él. Los últimos años autónomo los vivió solo
en su Cortijo de Los Peñones en El Jaramillo. Sus hijos Gonzalito y Cristóbal le daban
vuelta cada día. Sus errores, los de cualquier hombre que no puede adivinar el
futuro: decir alguna cosa inconveniente que le será recordada veinte años
después.
Cuando ya no pudo vivir
solo por la edad se trasladó a Rute a vivir con uno de sus hijos
hasta que le llegó su hora, como nos ha de llegar a todos un día. Una noche soñé
que visitaba Iznájar (29/02/2020). El pueblo estaba en ruinas. Se parecía un
poco a la ciudad italiana de Matera. En ruinas pero bello. Iba a ver a mis tíos
pero en la casa estaban otros familiares que viven en Olesa. Mi desconcierto
fue total. Al despertarme me di cuenta de que cuando fuera a visitarlos todo
habría cambiado, seguramente estarían muertos. Así que me propuse emprender el
viaje. Era mucho mejor despedirme de ellos ahora que todavía estaban vivos. Pero
desafortunadamente el Covid-19 me recluyó sin posibilidades de movimiento. También
murió el año de la pandemia mi otro tío Juan Pacheco Ruiz (1923-2020). Ya sabéis, quienes
me conocéis, que acostumbro a ser muy ceremonioso para estas cosas. ¡Qué grande
eras Gonzalo! Noventa y nueve años luchando contra
mundum.
Deseo que a su familia: hijos,
nietos, amigos y demás parientes les haya gustado este pequeño homenaje.
Bondad y sabiduría. Me encantó visitarlo en su cortijo y subir con él en el borrico.
ResponderEliminarNo olvidaré su hospitalidad y simpatía.
DEP y un abrazo para su familia.
Beatriu
Hem sap greu el traspàs del tiet DEP.
ResponderEliminarTotalment d'acor amb el que comentes en el blog. Precisament estic llegint en Josep Pla, Viatge al món rural.
Josep M. B.
Un record pel teu avi!
ResponderEliminarAmparo F.
T'acompaño en el sentiment, Tomàs. En el text de record al teu tío Gonzalo es veu que te l'estimaves, per com ell era, i per l'entorn on vivia i pel treball i costums que va mantenir.
ResponderEliminarUna abraçada,
Dolors P.
Tomás, el teu recordatori i homenatge al tío Gonzalo és d'una sensibilitat i admiració vers ell i la seva manera de viure commovedora.
ResponderEliminarLa família, les arrels i la terra d'on venim són importants.
DEP
Una abraçada.
Ana
Sap greu perdre les persones estimades. T ‘acompanyo el sentiment.
ResponderEliminarTenim sort els que hem conegut aquest món que descrius en aquest escrit i fotos molt boniques .
M Eulàlia
Bon dia Tomàs,
ResponderEliminarHo sento molt, no per esperat és menys dolorós.
Les fotos i el teu escrit m’han recordat el meu pare en la seva finca aprop de Bogotá, jo tenia 7 anys quan va morir però aquelles imatges no les he oblidat mai.
Una forta abraçada,
Hilda
Tuvo una larga vida. Vivió con lo que trabajó, la tierra. Tomás ! Agradecer haber compartido con él todo este Tiempo y llevarlo siempre en el corazón. Un abrazo ( Ana )
ResponderEliminarBuenos días Tomás, siento la muerte de tu tío, me ha gustado mucho lo que has escrito en su homenaje.
ResponderEliminarNo lo he visto antes porque tenía caducada la contraseña del correo.
Espero que estés bien y ya veo que sigues viajando y pasándolo bien.
Un abrazo.
Paquita T.
He de decir que me ha parecido preciosa la necrológica que has dedicado en el blog a tu tío. Con una fotografía que dice más que calla.
ResponderEliminarAlicia F.