(G93) Restaurante Pakta (Barcelona)



La guía Michelin 2015 ha considerado a este restaurante de cocina peruana como el único en Cataluña con el suficiente empaque para otorgarle una nueva estrella. El restaurante Pakta se encuentra en la Calle Lleida, 5 de Barcelona.

El local es minúsculo, caben como máximo veinticinco comensales. La decoración es parecida a la de una taberna japonesa con las toallas colgando a la entrada y una barra donde se prepara el producto crudo y en una pequeña cocina el caliente. Lo tenue de la iluminación tiene su importancia dentro del local, dando lugar a un juego de claroscuros que logran fomentar la intimidad y favorecer la experiencia gastronómica.

Entre los restaurantes de cocina peruana Nikkei, Patka es uno de los mejores. Podemos comprobar la armonía que muestra el brillo de Albert Adrià: “Ese hombre que puede tomar cualquier tipo de cocina y hacerla suya". En este caso es la peruano japonesa en un buen momento creativo.

A modo de crónica del corazón, nos encontramos a la joven actriz Macarena Gómez protagonista de la película Musarañas, embarazadísima y acompaña de su joven y modernillo (it-boy) marido.

Como en Pakta no disponen de carta así que nos decidimos por uno de sus Menús, el más completo, para así poder probar todas sus variedades.

MENÚ MACHU-PICCHU

Honzen Ryori (foto) Estos cinco pequeños entrantes tienen desigual valor. Los más destacables fueron el Tofu y la caballa ahumada.


Tofu de aguacate con erizos de mar
Takosu
Caballa ahumada con puré de satoimo y miso
Limequat con gelatina de leche de tigre de kumquats
Daikon con ají amarillo


Nube de dashi con caviar (foto), muy bella pero sin apenas interés culinario.


Stracciatella de yuba con trufa blanca (foto), se compone de una leche de soja fermentada que forma una telilla que da lugar a una especie de natillas. De difícil asimilación para paladares excesivamente sensibles o escrupulosos.


Tamagoyaki (foto), tortilla japonesa con trufa, simplemente aceptable.

El Dúo (foto). A partir de aquí el menú empieza a remontar y coger empaque, alcanzando en algunos platos momentos excepcionales.


Chip de patata con crema de trufa negra.
Erizo de mar con salsa de trufa negra y yuzu.


Usuzukuri de lubina salvaje con yuzukosho (foto), riquísima.


Los Nigiris (foto) Ambos excelentes.

De calamar con acevichada nikkei y huacatay.
De atún zuke.

El ceviche de invierno (foto junto a las causas), un plato de altura. Los ceviches sin lugar a dudas los bordan.


Las Causas (foto).

Causa de sepieta, salsa de ostras y lima con mentaiko.
Causa frita de pollo con huacatay.


Sanguchito de pollo a la brasa (foto), hecho con un delicado pan de mantequilla es un homenaje a la comida callejera del Perú. Muy rico.


Gyoza de pollo con cebolla tierna (foto), al más puro estilo japonés.


Tempura de “calçots” con romesco nikkei (foto), simplemente correctos.



Soba de chuño (foto), plato curioso se trata de unas patatas, blancas y negras, que se crían en altura, de ahí su escaso crecimiento. Con ellas elaboran unos fideos. Buenos sin más, aunque el caldo donde se tenían que sumergir era excelente.

Para acabar


Ceviche amazónico (foto) envuelto en hoja de plátano, sencillamente sublime. Me ha recordado olores1 y sabores de la infancia.


Gindara “añejo” (foto), muy bueno. Se trata de un bacalao negro con puré y salsa de ají.


Lomo alto de vaca vieja con polvo parrillero (foto), deliciosa y tiernísima la vaca.

Furofuki daikon con crema de foie. El dichoso nabo japonés. Nos ha venido a la memoria cuando en El Lazarillo éste le cambia la longaniza por el nabo al ciego.


Caqui con gelatina de umeshu2 (foto) se trata de un prepostre. Muy refrescante.

Honzen Ryori Dulce (foto) El excelente mochi y el flan de soja destacan sobre los demás.


Mandarina con pisco i té verde matcha.
Merengue de yuzu.
Mochi de nata y fresitas.
Flan de salsa de soja.


Ningyo-yaki de plátano (foto), Se come con los dedos. Caliente y cremoso, se trata de un buñuelo, muy bueno.

Dulces Pakta (foto) Los bombones fuera de categoría, muy buenos. Pedimos un cortado y un té cítrico. Observar como curiosidad el reloj de arena que nos puso para saber cuándo la infusión estaba en su punto.


Quinua salvaje
Bombones Pakta


En cuanto a las bebidas optamos por una tradicional del Perú, el Pisco Sour (foto) en sus variantes clásica3, el Piscoriander4 y el Yuzu Sour5. Después de varias de estas bebidas se produce una transmigración de las almas que nos llevó de un modo suave y reposado a las alturas del Machu-Pichu peruano. Toda la comida se sirvió sin pan.

Menú “Fujiyama” 95 euros IVA incluido. Menú “Machu-Pichu” 125 euros, IVA incluido + bebidas + cafés. Fecha de la visita 24 de enero de 2015.

PUNTUACIÓN: 7,5/8

NOTAS:

1.- Me ha recordado el heno fresco con que mi abuelo llenaba los pesebres para dar de comer a sus animales. De una fragancia y una pureza especial. Ha valido la pena haber llegado hasta aquí para, a través de los sentidos, volver a los aromas de mi infancia.

2.- El umeshu es un tipo de ciruela japonesa.

3.- Pisco, lima, azúcar y clara de huevo.

4.- Pisco, cilantro, jengibre, azúcar y clara de huevo.

5.- Pisco, yuzu, azúcar y clara de huevo.

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