(L237) Desayuno en Tiffany's (1958)


Truman Capote, Desayuno en Tiffany’s (1958)

Para empezar os diré que la archiconocida película Breakfast at Tiffany's (1961) de Blake Edwards, con Audrey Hepburn de protagonista, es un poco más dulce y cándida que la novela de Truman Capote (1926-1984). Capote fue l’enfant terrible de las letras americanas y fustigador de la buena sociedad de Nueva York, de quien cuenta sus interioridades y sus miserias en la novela Plegarias atendidas (1987).

Argumento: El narrador, a quien conoceremos por Fred, es un escritor que nos habla de Holly Golightly. Se reúne con Joe Bell dueño de un bar en Lexington Avenue, para hablar sobre la chica. El escritor vivía en un apartamento años atrás, allí conoció a Holly, una inquilina, también al fotógrafo Mr. Yunioshi. Holly es delgada, elegante y con el cabello multicolor. Como siempre se olvida la llave de su piso llama al piso del escritor para que le abra. Además tiene un gato de color rojo, toca la guitarra y canta. Fred traba conocimiento más cercano unos meses después y queda fascinado por ella. Le cuenta que cada jueves va a ver a un mafioso a la cárcel, Sally Tomato, y recibe cien dólares por pasar “el parte meteorológico” que no deja de ser información en clave de asuntos turbios de la mafia.

En una fiesta Fred conoce al agente artístico de Holly, O.J. Berman y a Tusty Trawler, un excéntrico millonario. También está su amiga Mag Wildmor, quien coge una buena borrachera. Por este motivo se queda unos días en el apartamento de Holly. La acción transcurre en el otoño de 1943, se habla de la guerra, aunque ésta permanece en un segundo plano. Su amiga Mag sale con un brasileño. Fred y Holly se ven varias tardes. Le quieren publicar un cuento, también encuentra un trabajo y desgraciadamente ya no ve tanto a Holly. Al poco tiempo se pelean porque él la considera frívola y además una farsante. Un día llega el Doctor Golightly, un hombre mayor, quien dice ser el marido de Holly con quien se casó en 1938 cuando ella tenía catorce años…

La característica que mejor define a Holly, es su autenticidad, en algún momento de la novela dicen de ella que es una farsante, pero una farsante auténtica. En los siguientes fragmentos podemos ver que es una persona independiente, salvaje y sobre todo honesta consigo misma.

“(…) tendrá que esperar a ser el gato de alguien. Nos encontramos un día junto al río, pero ninguno de los dos le pertenece al otro. El es independiente, y yo también. No quiero poseer nada hasta que encuentre un lugar en donde yo esté en mi lugar y las cosas estén en el suyo. Todavía no estoy segura de dónde está ese lugar. Pero sé qué aspecto tiene. –Sonrió, y dejó caer el gato al suelo–. Es como Tiffany’s –dijo-. Y no creas que me muero por las joyas. Los diamantes sí”.1

“ –No se enamore nunca de ninguna criatura salvaje, Mr. Bell –le aconsejó Holly–. Esa fue la equivocación de Doc. Siempre se lleva a su casa seres salvajes. Halcones con el ala rota. Otra vez trajo un lince rojo con una pata fracturada. Pero no hay que entregarles el corazón a los seres salvajes: cuando más se lo entregas, más fuertes se hacen. Hasta que se sienten lo suficientemente fuertes como para huir al bosque. O subirse volando a un árbol. Y luego a otro árbol más alto. Y luego al cielo. Así terminará usted, Mr. Bell, si se entrega a alguna criatura salvaje. Terminará con la mirada fija en el cielo”.2

“Es un fastidio, pero la solución consiste en saber que sólo nos ocurren cosas buenas si somos buenos. ¿Buenos? Más bien quería decir honestos. No me refiero a la honestidad en cuanto a las leyes (podría robar una tumba, hasta le arrancaría los ojos a un muerto si creyese que así me alegraría un día), sino ser honesto con uno mismo. Me da igual ser cualquier cosa, menos cobarde, falsa, tramposa en cuestión de sentimientos, o puta: prefiero tener el cáncer que un corazón deshonesto. Y esto no significa que sea una beata. Soy simplemente una persona práctica. De cáncer se muere a veces; de lo otro, siempre”.3

Además de este relato, el libro contiene otros tres, breves, pero que no desmerecen al primero:

1) Ottile es una prostituta de Por-au-Prince. En unas fiestas con peleas de gallos conoce a Toyal con quien se va a la montaña y se casa. Su felicidad no es completa por culpa de la vieja Bonaparte, abuela de Royal y medio hechicera.

2) Mr. Schaeffer es un preso que lee las cartas a los otros presos que no saben leer. No tiene amigos. Un día llega Tico Feo un joven cubano con una guitarra de diamantes. Ambos se hacen amigos y el chico le propone escapar.

3) Una anciana de sesenta y pico años y un niño de siete al que ella llama Budy son amigos, prácticamente inseparables. La anciana se dispone a hacer treinta tartas, para ello utiliza el dinero que han ido reuniendo durante todo el año con la organización de tómbolas y pequeños trabajos.

De Truman Capote también os recomiendo A sangre fría (1966); Música para camaleones (1980)  y la póstuma ya mencionada Plegarias atendidas (1987).

NOTAS:

1.- Truman Capote, Desayuno en Tiffany’s, Anagrama, Barcelona, 1999, pp. 38-39.

2.- Ibídem, p. 66.

3.- Ibídem, p. 74.


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