Entrevista a Petros Màrkaris - Grecia… ¿y ahora qué? en el CCCB de Barcelona el 18 de noviembre de 2024.

Entrevista a Petros Màrkaris - Grecia… ¿y ahora qué? (2024)

Conversación entre Quim Gestí (Barcelona, 1961), traductor y helenista, y el escritor griego de novela negra Petros Màrkaris (Estambul, 1937) en el CCCB de Barcelona el 18 de noviembre de 2024. Se inicia con unos pequeños problemas técnicos en la traducción que se resuelven rápidamente. Fue sorprendente la gran cantidad de griegos que había en la sala.

Quim Gestí: es un honor tenerte aquí. Nos gustaría saber tus orígenes. Naciste en una isla pequeña de padre armenio y madre griega. Explícanos la vida en aquellos tiempos.

Petros Màrkaris: Nací en la tercera isla más grande de Constantinopla. Estudié alemán en Estambul. De lunes a sábado cogía el barco a Constantinopla. Me acuerdo de la soledad que fue lo que me catapultó a los brazos de la literatura. En aquellos tiempos no había televisión, ni series. Solo había libros y estudiar. Iba a una pequeña librería. El contacto con la literatura me llevó a leer en turco.

QG: Cuarentena (2021) es un libro increíble en el que Petros nos explica varios relatos de sus recuerdos de la isla de Jalki.

PM: Llevarme a la escuela para estudiar alemán, lo decidió mi padre en 1949. Estaba convencido que sería la futura lengua de los negocios. Pero no me convertí en comerciante sino en traductor del alemán al griego.

QG: En 1964 te trasladaste a Atenas. ¿Por qué tomaste esta decisión?

PM: En Estambul fui a la Facultad de Economía, pero a mí no me interesaba. Fui a Viena y conocí Europa. Nunca me saque el título de Economía. Lo único que yo quería era ser escritor. En Grecia volví a tener contacto con mi lengua materna. Desde el año 1980 me pude independizar, podía vivir como traductor. Lo que me permitió seguir escribiendo.

QG: también hiciste adaptaciones para la televisión.

PM: Conocí a Theo Angeolopolus que me pidió que colaborará en sus segunda película Días del 36 (1972). Nuestras colaboraciones duraron hasta su muerte. Él me decía que tenía que encontrar a una mujer y que si no lo lograba que lo llamara. También decía que no había aprendido nada de cine. Pero no es cierto, por los muchos guiones en los que había colaborado, mis novelas son como planos de una película. Así que algo sí aprendí.

QG: ¿Cómo llegaste al personaje de Kostas Jaritos?

PM: trabajé en una serie de TV, Anatomía de un crimen (1991-1993) y quise abandonarla porque me aburría. Pero continué un año más. Cuando escribía estos guiones se me aparecieron unos personajes: una familia griega clásica. Pero ya había demasiados libros sobre familias griegas. No pude seguir con la serie y cree un personaje que fuera agente de policía. Así surgió Jaritos.

Fui muy amigo de Andrea Camilleri (1925-2019) y nos encontrábamos a menudo gracias a un traductor pues apenas nos podíamos entender en francés. Teníamos varias cosas en común. Los dos habíamos empezado como dramaturgos, cada uno era tuerto de un ojo diferente, pasamos al cine y a partir de los cincuenta años empezamos a escribir novelas policiacas. La productora que adaptó sus obras también lo hizo con las mías. Me pregunto cómo pudimos encontrarnos. Nuestras vidas fueron paralelas.

QG: Tuviste éxito en Alemania pero en Grecia no fue así. ¿Qué opinas?

PM: en Grecia fue muy poco a poco. La novela negra en Grecia era un género menor. Fue xxx quien rompió este tabú. Creo que fue suerte. Cuando uno escribe en una lengua minoritaria que hablan diez millones de personas se ha de tener suerte.

QG: En el Mediterráneo y en América Latina has tenido mucho éxito.

PM: No me lo esperaba. En Galicia (Santiago de Compostela) y en Buenos Aires le pusieron mi nombre a dos tabernas. También le dieron mi nombre a un plato. En Turquía también tuve éxito. Tampoco me lo esperaba.

QG: Todas tus obras sobre Jaritos critican temas sociales en Grecia: la crisis económica, la violencia doméstica, etc. ¿Cómo se ha recuperado Grecia?

PM: Dicen los expertos que hemos salido de la zona de alto riesgo. El tema se ha calmado porque “nadie vendrá a mover la barca”. Sin embargo la inflación tiene al griego medio agobiado. No se puede asumir. Los negocios no tiran adelante. Los mercados, el alquiler, nos han llevado a una situación insostenible. ¿Es mucho pedirle al Estado que haga algo?

QG: ¿Qué papel tiene la literatura ante esta crisis?

PM: Su impacto llega hasta en la novela negra. Vivimos un momento de violencia. La pobreza antigua tenía una dignidad que la pobreza actual no tiene. Tenían un sentido del humor y una gran capacidad para salir de las dificultades. Esto lo hemos perdido. Hay una nueva mentalidad de mostrar la riqueza que ha acabado con su capacidad para salir adelante. Hay un personaje en mis novelas que quiere cambiar el mundo pero la realidad es que no se puede cambiar nada.

QG: El tema de la mujer. Adrianí, la mujer del protagonista y su hija cada vez tienen un papel más importante en la novela (La revuelta de las Cariátides, 2023).

PM: Las mujeres no tienen acceso a los puestos de responsabilidad en la policía aunque son el 50% del cuerpo. En cuanto a la violencia de género, las mujeres han ganado terreno y los hombres no lo entienden, están descolocados. Jaritos conoció a una muchacha con la que se casó para que fuera ama de casa, pero descubre que ella tiene otros talentos y queda sorprendido. Su actitud cambia totalmente. Se ha desarrollado una amistad entre ellos, se comunican, se entienden, se leen el pensamiento.

Hay un odio entre la izquierda y la derecha en Grecia. Un personaje de mis novelas, que es un familiar de Jaritos, que fue torturado durante la Dictadura de los Coroneles, ha cambiado de ideas. Mi padre (de izquierdas) no fue al entierro de su tío (de derechas). No se hablaron durante años. Por suerte para mí soy un griego nacido en el Asia Menor. Tengo una visión muy Brechtiana (distanciamiento) del tema. Yo no conocí la guerra civil griega.

QG: ¿Por qué crees que la izquierda ha hecho fallida en Grecia?

PM: El Partido Comunista, influenciado por la URSS, cometió una serie de errores. A día de hoy la izquierda no existe en Grecia. En el parlamento los representantes no son de izquierdas. La gente vota centro-derecha, el equivalente al PP de aquí. La mayoría de personas ya ni van a votar.

QG: Hablemos de tu proceso creativo. ¿Estás muy enfadado?

PM: Necesito que haya algún hecho que me enfade y entonces escribo para relajarme. Tomo algo de distancia, como si estuviera en el monte Athos mirando la ciudad para ver dónde va mi historia, cómo se desarrollará y qué impacto tendrá en los lectores. No tengo control sobre mi personaje Jaritos. Trabajo todos los días de la semana. En verano Atenas está vacía y puedo trabajar, nadie me llama para tomar un café.

QG: ¿Todavía vives en el barrio de Kypseli?

PM: Sí, aparte de escribir, leo, miro películas. No hago nada más. Me interesa la Inteligencia Artificial (AI). En mi novela está todo explicado.

QG: Dentro de poco saldrá La violencia de la injusticia (2024) con grandes dosis de misterio. Creo que nos gustará mucho.

Preguntas:

1.- ¿Cuándo se jubile Jaritos, a dónde irá a vivir? Pienso que al Epiro. Es mi opinión, pero tiene a sus nietos, lo tendrá que consultar con su mujer. ¡Yo no me jubilaré!

Theo Angeolopolus estaba muy afectado por la guerra civil. Me llamaba y me describía escenas de Mostar, porque estaba allí filmando escenas reales de la guerra de Bosnia, y yo me preguntaba cómo lo hacía: tenía contactos con la policía de allí.

2.- ¿Por qué le gustan a Jaritos los diccionarios y por qué en sus últimos libros ya no los consulta tanto? Jaritos estudió en la Academia de policía, venía de las regiones más pobres de Grecia y lo que buscaba se buscaba allí era un padrino rico para el bautizo y que le comprará al menos unos zapatos, porque no tenían nada. El Diccionario de Dimitrakos es el que utiliza, es de la década de los cincuenta, que además da unas explicaciones muy diferentes y confusas.

3:- En las islas se explicaban atrocidades de la Guerra civil pero no quien las hizo. ¿A qué cree usted que se debe este hecho? “Se dice el pecado pero no el pecador”. Las islas intentaban, al ser un espacio cerrado, que la sociedad fuera armónica y todos se llevaran bien.

4.- ¿Qué opina de las traducciones al catalán? Sólo leo las traducciones de las lenguas que conozco (alemán y turco). No puedo controlar mis traducciones. Estoy en manos de mi traductor. De algunas no estoy muy contento. Normalmente no tengo amistad con ellos.

FIN

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