(G384) Restaurante Mantis (Barcelona).
Restaurante Mantis (Barcelona)
Una comida en el restaurante Mantis, Carrer de París, 145 08036 Barcelona. Céntrico, en el
eixample barcelonés, y cerca de mí trabajo. El local está a cargo de los chefs Toni Solans y David Moreno. Junto a su equipo, y con una clara influencia
asiática combinada con técnica contemporánea, producto y raíces catalanas, los
chefs nos proponen una experiencia gastronómica que ellos mismos definen como "cocina ecléctica": menús degustación que hablan de sus viajes y aprendizaje.
Pedimos el Menú Omakase catalán, que consistió en
cinco snacks, tres entrantes, un plato principal, un prepostre y un postre. Se
trata de una cocina fusión, de clara inspiración oriental, presentada en
raciones muy pequeñas.
Empezamos con una torrada de calçotada (foto). Muy sabrosa. A continuación,
cigala con piel de pollo (foto), un
mar y montaña algo discutible. Después, pez limón con salsa ponzu y perejil (foto), muy fino y suave. Seguimos con
sashimi de calamar en su tinta (foto),
rico y estéticamente muy atractivo. El siguiente pase fue wanton con carbonara,
guanciale y pecorino (foto).
Demasiado queso para mi gusto, por lo que me lo sustituyeron amablemente por
una Gilda clásica (foto), marinada
por ellos mismos y bien ejecutada.
Vamos a por los tres entrantes: dumpling de cigala con
miso de setas (foto), muy sabroso.
Después, judías con panceta y salsa chimichurri (foto), buen conjunto aunque en una ración realmente mínima.
Finalizamos esta parte salada con un arroz meloso de cap i pota (foto), francamente muy bueno y uno de
los platos más logrados del menú.
Como plato principal sirvieron un fricandó de ternera
con salsa cantonesa y setas shiitake (foto),
un plato convincente que fusiona con acierto tradición catalana y guiños asiáticos.
En el apartado dulce, merengue con helado de lima y
romero (foto), que nos gustó mucho
por su frescura y equilibrio. Después, helado de chocolate con su teja (foto), muy goloso y de corte más
clásico.
Para acompañar, tomamos agua mineral y un par de copas
de Rupestris Pardas 2024
(foto). Una combinación de Xarel.lo
del Penedés y algo de Malvasía de Sitges, de los Viticultores R. Parera y J.
Arnan. En nariz es muy aromático, floral y en boca sorprende por ser más seco y
mineral. Agricultura ecológica. En todas las viñas cultivadas para elaborar
Rupestris no se utilizan herbicidas, insecticidas ni productos de síntesis. Se
practica un no-cultivo: no se ara el suelo y se trabaja con cubiertas
espontáneas para protegerlo. Se cría tres meses en depósitos de cemento.
Y para los últimos platos una garnacha joven, que casi
parecía un rosado. A pie de Tierra El surco 2024
(foto). Del valle de Alberche, D.O.
Mentrida, de Castilla La Mancha. El vino
cría durante 12 meses en barricas usadas de roble francés de 225 litros.
Finalmente, se embotella sin filtrar ni clarificar, preservando su
autenticidad. Está repleto de notas florales, es suave, casi aterciopelado. Un descubrimiento
interesante.
La música ambiental, en su mayoría bossa-nova, resultó
acogedora: O Barquinho (2006)
Nara Leão. The
Girl From Ipanema (1967)
cantada en inglés por Frank Sinatra & Antônio Carlos Jobim. Corcovado (1964) de
Stan Getz, João Gilberto, Astrud Gilberto & Antônio Carlos Jobim. Para Machuchar Meu Coraçao
(1963) por Stan Getz, João Gilberto & Antônio Carlos Jobim.
Toda la comida se sirvió sin pan. La experiencia
global fue agradable y nos dejó un buen sabor de boca. El servicio de sala,
conocedor del oficio, resultó muy eficiente y atento.
Precio del Menú: 70 € por persona, más bebidas
y cafés.
Fecha de la visita: 19 de marzo de 2026.
PUNTUACIÓN: 7
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