(L688) Pulp (1994)
Charles Bukowski, Pulp (1994)
Una parodia de la novela
de detectives de Charles
Bukowski (1920-1994). No es de lo mejor de su producción,
pero se deja leer. El título evoca las novelas baratas que fueron populares en
los Estados Unidos hasta los años 50 del siglo pasado. Mala calidad y
argumentos flojos o imposibles.
Argumento: el
detective privado Nick Belane recibe la visita de una mujer despampanante. Se
llama señora Muerte y quiere que encuentra al escritor francés Céline a quien
ha visto rondar por la librería de Red Koldowsky en Hollywood. Ella desea
encontrar al auténtico Céline no a un farsante que se haga pasar por él.
“La puerta se abrió de
pronto. Era un hombre de algo más de cincuenta años, rico a medias, nervioso a
medias, los pies demasiado grandes, una verruga en la parte superior izquierda
de la frente, ojos marrones, corbata, 2 coches, 2 casas, sin hijos, piscina y
aguas termales, jugaba a la Bolsa y era bastante patoso.
Se quedó allí de pie sin
hacer nada, sudando un poco y mirándome fijamente.
Siéntese
‒le dije.
Soy
Jack Bass ‒dijo‒ y...
Ya
sé.
¿Qué?
Usted
cree que su mujer se acuesta con otro o con otros.
Sí.
Ella
tiene unos 20 años.
Sí,
quiero que usted me dé pruebas de que lo hace y luego pediré el divorcio.
¿Para
qué molestarse, Bass? Divórciese simplemente.
Sólo
quiero pruebas de que ella... ella...
Olvídelo. Ella conseguirá
la misma cantidad de dinero de cualquiera de las dos maneras. Es la Nueva
Época.
¿Qué quiere decir?
Es
lo que llaman el divorcio sin culpable. No importa lo que cada uno haga.
¿Cómo
es eso?
Agiliza
la justicia, despeja los juzgados.
Pero
eso no es justicia.
Ellos
creen que sí.
Bass se quedó simplemente
sentado en la silla, respirando y mirándome.
Yo tenía que resolver el
asunto Céline y encontrar al Gorrión Rojo y allí estaba aquella bola fofa de
carne preocupado porque su mujer estaba echando un polvo con alguien.
Por fin habló.
Sólo
quiero saberlo. Sólo quiero saberlo por saberlo.
No
salgo barato.
¿Cuánto?
6
dólares la hora.
No
me parece mucho.
A
mí, sí. ¿Tiene una foto de su mujer?
Rebuscó en su cartera, encontró
una, me la pasó.
La miré.
¡Dios
mío! ¿Es realmente así?
Sí.
Se
me está poniendo dura sólo de verla.
Eh,
no se pase de listo.
‒Perdone, pero tengo que
quedarme la foto. Se la devolveré cuando acabe.
La metí en mi cartera.
¿Ella
sigue viviendo con usted?
Sí.
Y
usted ¿se va a trabajar?
Sí.
Y
entonces, a veces, ella...
Sí.
¿Y
qué le hace pensar que ella...?
Cosas,
llamadas de teléfono, voces dentro de mi cabeza, sus cambios de comportamiento,
gran número de cosas...
Empujé un cuaderno de
notas hacia él.
Escriba
la dirección de su casa y de la oficina, y el teléfono de casa y de la oficina.
De ahí lo sacaré todo. Le pillaré el culo contra la pared. ¡Descubriré todo el
asunto!”
Comentario:
como se puede comprobar por el diálogo anterior el argumento es una tomadura de pelo. Una
caótica y divertida parodia de las novelas de detectives. Aparece la señora
Muerte, una extraterrestre que quiere dominar el mundo, el escritor francés
Céline quien se supone que debería estar muerto, el marido que quiere pillar a
su mujer en falso, etc.
Un entretenido disparate
en el que Bukowski mantiene su habitual escepticismo: “Se alejó con paso suave,
tratando de menear el trasero provocativamente. No lo consiguió. De repente
empecé a deprimirme. No, no, Belane, me dije a mí mismo. No dio resultado. Todo
el mundo estaba jodido. No había ganadores. Sólo había ganadores aparentes.
Todos íbamos detrás de un montón de nada. Día tras día. Sobrevivir parecía ser
lo único necesario. Y eso no parecía suficiente. No con la señora Muerte
esperando. Me volvía loco cuando pensaba en eso”.
Bukowski es la cara B del
sueño americano. Representa a la mayoría de perdedores que no se ven, o que no nos
quieren mostrar. Los que no llegan a final de mes para pagar el alquiler, los que sobreviven con
trabajos de mierda, y los que se evaden con el alcohol pensando que la vida no
tiene sentido. “Casi siempre lo mejor de la vida consistía en no hacer nada en
absoluto, en pasar el rato reflexionando, rumiando sobre ello. Quiero decir que
pongamos que uno comprende que todo es absurdo, entonces no puede ser tan
absurdo porque uno es consciente de que es absurdo y la conciencia de ello es
lo que le otorga sentido. ¿Me entienden? Es un pesimismo optimista”.
“Necesitaba unas
vacaciones. Necesitaba 5 mujeres. Tenía que ir a que me quitaran los tapones de
cera de los oídos. Mi coche necesitaba un cambio de aceite. No había presentado
la maldita declaración de impuestos sobre la renta. Se me había roto una de las
patillas de las gafas de leex. En mi apartamento había hormigas. Tenía
que ir al dentista a que me hiciera una limpieza de boca. Tenía los tacones de
los zapatos gastados. Tenía insomnio. El seguro del coche me había vencido. Me
cortaba cada vez que me afeitaba. No me había reído desde hacía 6 años. Tendía
a preocuparme cuando no había nada de qué preocuparse. Y cuando había algo de
que preocuparse, me emborrachaba”.
Este fue su último libro
antes de morir. Todavía me queda obra suya por leer y comentar. También algunas
de sus poesías.
BIBLIOGRAFÍA
Charles Bukowski, Pulp,
Anagrama, Barcelona, 1996.
Jesús Jiménez, La
apasionante historia de las revistas Pulp, RTVE, 11/11/2020.
Javier Memba, El
cazador cazado y la excelencia de las revistas Pulp,
Zenda, 28/02/2022.
Mateo Quintero Segura, Heterotopías y marginalidad en la ciudad de Charles Bukowski, Universidad Tecnológica de Pereira, Colombia, 2019.
Gracias, Tomás.
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