(L692) Los desposeídos (1974)

Ursula K. Leguin, Los desposeídos (1974)

Segundo libro que traigo al blog de la escritora del género fantástico Ursula K. Leguin (1929-2018). Tal vez esta sea su obra más conseguida y conocida por el público.

Argumento: el muro que cerca el puerto de Anarres es un lugar de cuarentena. La gente solía ir allí para ver los cargueros espaciales que descendían solamente ocho veces al año. La nave Alerta ha venido a buscar un pasajero especial a quien la gente llama “el traidor”. Los tripulantes de la nave eran seres extraños que hablaban en una lengua extranjera: iótico.

Un médico lo recibe y lo llama doctor Shevek. Le pone varias vacunas pues en Urras hay una docena de infecciones virales comunes que podrían matarlo. En Anarres no tienen medicinas profilácticas ya que las erradicaron al colonizar el planeta. Shevek es un científico famoso, un físico de renombre que ha dejado atrás a Takver, su mujer, y sus dos hijas. Sabemos que en su país no hay religión, no existen jerarquías y las mujeres son consideras iguales que los hombres.

En el segundo capítulo retrocedemos a la infancia de Shevek cuando sus profesores le enseñan a compartir y a abandonar su egotismo. Vemos pasar su adolescencia, sus estudios de física, su trabajo como plantador de árboles. Asistimos a su fiesta de graduación la víspera de su partida a Abbenay, el centro del poder, la capital de Anarres para continuar sus estudios.

Shevek se despierta al día siguiente de su llegara a Urras, un planeta verde donde cinco de cada seis partes es agua, tan diferente al polvo y las tierras yermas de Anarres. Llegan una serie de sabios a su habitación, le entregan un premio y hablan de Física. Por fin siente que puede conversar entre iguales. Se extraña de la ausencia de mujeres. Cuando pregunta el por qué le dicen que las mujeres en Urras solamente se dedican a tareas secundarias y que no tienen una mente apropiada para ser científicas.

Shevek proviene de un planeta donde no hay Estado, ni propiedades, ni títulos académicos. Sin embargo, comprueba que “la atracción del lucro, la economía del propietario, eran también un eficaz sustituto de la iniciativa natural”.

Comentario: la novela está construida en dos tiempos que coinciden con los capítulos bajo el epígrafe Urras o Anarres. En los primeros asistimos al periplo del protagonista en A-Io. Sus conversaciones científicas y el contraste entre las maneras tan diferentes de vivir de personas que, a fin de cuentas, son de la misma especie. Shevek va conociendo la verdad sobre Urras, los diferentes países que lo componen y la naturaleza de la sociedad que sus antepasados abandonaron siete generaciones atrás.

En los capítulos sobre Anarres conocemos la vida del protagonista desde niño, su proceso de maduración, sus relaciones y, sobre todo, el sistema de vida odoniano ‒que la autora describe con detalle‒, la sociedad anarquista, las ventajas e inconvenientes, las inercias y los peligros que la acechan, en definitiva, el precio de la libertad, la igualdad y la fraternidad verdaderas.

Los desposeídos está considerada por algunos críticos como una excelente descripción de los mecanismos que permitirían desarrollar una sociedad anarquista, pero también de los peligros de la centralización y la burocracia, peligros que fácilmente desplazan a la ideología revolucionaria e impiden su desarrollo.

Shevek se hace la siguiente pregunta: Si las sociedades de propietarios son tan malas ¿por qué no se han derrumbado? frente a la sociedad justa que no elude la responsabilidad.

“Eludir la responsabilidad equivaldría a dejar de ser libres. ¿Te gustaría de veras vivir en una sociedad en la que no hubiera ninguna responsabilidad, ninguna libertad, ninguna opción, a no ser la falsa opción de la obediencia a la ley, o la desobediencia seguida del castigo? ¿Querrías realmente vivir en una cárcel?”

Fue una obra novedosa en su tiempo, feminista, y en cierto modo anticipatoria. Trata varios temas que hoy en día son fundamentales para nosotros: el anticonsumismo, el aislamiento del ser humano en las grandes ciudades, la igualdad de género entre hombres y mujeres, la libertad sexual, el acoso (mobbing), el concepto de libertad, la felicidad y la fraternidad. Otro tipo de educación es posible (“No educamos para la libertad. La educación, la actividad más importante del organismo social, se ha hecho rígida, moralista, autoritaria”). También habla del amor, de la solidaridad, de la escasez de recursos naturales y la necesidad de conservarlos. Temas que hoy en día son de candente actualidad.

BIBLIOGRAFÍA

Silvia Castro Méndez, Los desposeídos, de Ursula K. Le Guin: ¿una utopía?, Universidad de Zaragoza, Letras 55 (2014), ISSN 1409-424X; eISSN 2215-4094.

Óscar Hernández Campano, Los libros de la isla desierta: 'Los desposeídos', de Úrsula K. Le Guin, Culturamas, 24/11/2018.

Ursula K. Leguin, Los desposeídos, Minotauro, Planeta, Barcelona, 2021.

Jaime Molina, Los desposeídos, de Ursula K. Le Guin: ciencia ficción política, Cicutadry.es

Pedro Torrijos, Ursula K. Le Guin fue un icono de la literatura. De toda la literatura, Revista Jot Down, 14/02/2018.

Comentarios

  1. Tomás, gracias por este comentario. Así ya tengo una buena idea de esta obra . Pero no me gusta la ciencia ficción. Me quedaré con tu comentario.
    Un abrazo
    Adelaida

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