(L725) Ni una, ni grande, ni libre (2024)

Nicolás Sesma, Ni una, ni grande, ni libre (2024)

Interesante y documentado estudio sobre la dictadura franquista a cargo del historiador Nicolás Sesma (Vitoria, 1977). En este sugestivo libro analiza cómo fueron los cimientos del franquismo y cómo éste se fue consolidando con el tiempo en el entramado español e internacional derribando varios tópicos que nos habían creado para el consumo interno. Qué mejor momento para su lectura ya que este mes se han cumplido los 50 años de la muerte del dictador Francisco Franco. 

RESUMEN

En un principio el dictador quería ser enterrado en el Pardo para lo que se empezó a construir un Mausoleo en 1969. Fue la iniciativa de Arias Navarro y Juan Carlos de Borbón los que lo llevaron a Cuelgamuros. Cincuenta años después el 15 de febrero de 2019 fue llevado en helicóptero al panteón familiar de Mingorrubio en el barrio del Pardo. En febrero de 1939 Inglaterra y Francia reconocieron al régimen de Franco que perdurará hasta las elecciones de 1977.

1.- Ni paz, ni piedad ni perdón. Azaña confiaba en una paz gracias a la mediación internacional (18/07/1938). Los intelectuales de derechas más significativos (Ortega y Gasset, Ramón Menéndez Pidal) en una “dictadura pacificadora”. Pero fue todo lo contrario. “No llegó la paz, llegó la Victoria”. El caso de Julián Besteiro, dirigente socialista, Miguel Hernández, Amparo Barayón (mujer de Ramón J. Sender), García Lorca, o los políticos exiliados en Francia: Julián Zugazagoitia y Lluis Companys. Llegó la hora de la venganza.

La Ley de Responsabilidades Políticas (LRP) de febrero de 1939 dividía a la población en ciudadanos de primera y de segunda categoría. Vencedores y vencidos. Las sanciones económicas eran transmitidas a los herederos. Wenceslao González Oliveros y el Tribunal para la Represión de la Masonería y el Comunismo (TRMC). Estos tribunales se inspiraron en los modelos italiano y alemán. Lo que quitaban a sus enemigos lo repartían entre sus amigos. Incautación de propiedades, de periódicos. Las “suscripciones populares” forzadas para regalar propiedades a los jerarcas. El Pazo de Meirás a Franco, el cortijo Gambogaz a Queipo de Llano, o la casa Cornide a Carmen Polo, etc.

La depuración de maestros (25%) y de profesores universitarios (50%). Se reservaba el 80% de las plazas en organismos públicos para excombatientes franquistas, excautivos y huérfanos de la “represión republicana”. Todo lo anterior creo una fidelidad al régimen que lo ayudó en los momentos de máxima presión exterior.

Ni criterios de edad, clase social, género o vestir hábitos (capellanes vascos), sirvieron de atenuante a la represión. Unas 200.000 personas murieron en los años cuarenta a causa del hambre a lo que había que sumarse la proliferación de enfermedades como la pelagra, la tuberculosis o el tifus consecuencia directa de la malnutrición.

La Iglesia, el ejército y la guardia civil como elementos represores. La delación y la mentira como formas de violencia franquista. Entre 130.000 y 140.000 personas fueron asesinadas. De las que 50.000 lo fueron en el período de postguerra entre 1939 y 1948. El desacuerdo entre los vencedores de la II Guerra Mundial, impidió que la dictadura franquista respondiera de sus crímenes a su debido tiempo. El trabajo para la redención de penas de los presos republicanos. Los niños robados de la dictadura. Los orfanatos y el Auxilio Social. La resistencia realizada por las “mujeres de preso”. Su militancia en partidos de izquierda.

El asesinato del comandante franquista Isaac Gabaldón por miembros de las Juventudes Socialistas Unificadas (JSU) desencadenó el fusilamiento de más de doscientas personas, menores incluidos. Entre ellos las “Trece Rosas”.

Serrano Suñer y Franco

2.- El año de la Victoria (1939-1940). La victoria coincidió con la Semana Santa por lo que se hicieron grandes celebraciones como la de la Semana Santa de Valladolid o Sevilla a la que asistieron todos los jerarcas: Franco, Serrano Suñer o Queipo de Llano. Se prohíben libros en “San Jorge” y en Madrid se realiza algún auto de fe de quema de libros al modo alemán. Incendiando colecciones particulares y eclesiásticas (Catedral de Cuenca), destruyendo la biblioteca de Pompeu Fabra, incautando la de Rovira i Virgili, la de Juan Ramón Jiménez o Bartolomé Cossío.

El gran desfile de la victoria del 19 de mayo de 1939. A pesar de este alarde se introdujo el racionamiento en todo el territorio nacional. Se proclama el calendario de fiestas y se prohíben los carnavales de Cádiz y Santa Cruz de Tenerife del año 1940. Celebrar la vitoria no era suficiente, ahora tocaba gestionarla. Franco convertirá sobre la marcha su dictadura en soberana. No tenía pensado una restauración monárquica a corto plazo, reuniendo en su persona los cargos de Jefe del Gobierno y Jefe del Estado a imitación del modelo nazi.

La dictadura estaba decidida a restaurar el catolicismo como confesión oficial del Estado pero reservándose el derecho a nombrar obispos. Serrano Suñer se convirtió en el arquitecto político del nuevo Estado. Los tradicionalistas y los falangistas se unen, a la fuerza, en la FET-JONS.

El primer gobierno con José Larraz en Economía intentó un empréstito para la reconstrucción del país, pero Franco, Serrano Suñer y el ministro de Industria y Comercio, Luis Alarcón de Lastra, no recibieron la propuesta con excesivo entusiasmo. Se fio todo a la autarquía sin divisas para comprar maquinaria y exportando productos agrícolas. Este aumento de población agrícola resultó contraproducente para la productividad y los salarios. Apareció el estraperlo y la escasez de pan. Si se podía había que recurrir al mercado negro.

El estado se declaró centralista pero las provincias afectas de Álava y Navarra mantuvieron sus fueros. No existió una ley que prohibiera el uso de los idiomas regionales, pero el clima de represión general los arrinconó como sospechosos.

Falange podía suponer un contrapoder para Franco. Muertos sus líderes históricos: José Antonio, Onésimo Redondo o Ramiro Ledesma. El mando pasó a Manuel Hedilla a quien Franco detuvo y encarceló. Se unificaron en FET-JONS y se nombró a Serrano Suñer para ocupar el cargo. El Servicio Social de la Mujer de Mercedes Sanz-Bachiller y la Sección Femenina de Pilar Primo de Rivera. El Sindicato Español Universitario (SEU) o la Organización Sindical Española (OSE) más conocido como “sindicato vertical” ambos de afiliación obligatoria. Todos ellos controlaban la vida social y laboral de los españoles. El entramado de poder del Movimiento Nacional se mantuvo hasta su disolución en 1977.

Se firman sendos tratados secretos de amistad y colaboración con el Eje Roma-Berlín. El tratado de no agresión entre la URSS y Alemania deja en estado de schok a los firmantes del Pacto Anti-Komintern. Al estallar la II Guerra Mundial el régimen firma un acuerdo comercial con Francia y otro comercial y financiero con la “Pérfida Albión” que concedían abastecimiento del trigo norteamericano y argentino suficiente para mantenerla alejada de la tentación belicista. Los falangistas exaltados por su desfile multitudinario en Valencia (21 de abril de 1940), quieren entrar en la guerra.

Entrevista de Hitler y Franco en Hendaya, 23 de octubre de 1940

3.- Imposible el alemán (1940-1943). Ernest Hemingway en Por quién doblan las campanas (1940) intenta explicar al público norteamericano el caso de España. El 23 de octubre de 1940 Franco y Hitler se reúnen en Hendaya. Contra todo pronóstico España no entra en la guerra. Los intentos del régimen para que no se rodara la película sobre el libro de Hemingway.

La caída de Francia supuso una debacle tan devastadora como inesperada. La dictadura tiene tentaciones de entrar en la guerra para recuperar parte de su Imperio, pero el Reich tenía poco interés en contar con un socio que pedía mucho y ofrecía poco. Por ejemplo, no dispone de una flota para hacer frente a Inglaterra. Franco y su círculo saben que se han de desarrollar industrialmente. Además el embajador inglés, sir Samuel Hoare, se ocupó de mantener la neutralidad de España mediante una serie de sobornos. Mientras lo Estados Unidos suministraban petróleo a un país sin materias primas. El informe de Carrero Blanco ‒por entonces solamente capitán de corbeta‒ coincide con los de Von Ribbentrop en las dudas sobre las aportaciones de España a la guerra. La falta de colaboración entre los regímenes fascistas les hizo perder la guerra.

Pétain no quería a los rojos españoles en su territorio, Franco tampoco, Stalin tampoco y así acabaron en Mauthausen. Se calcula que fueron unos diez mil. Pero si se preocupó el fascismo español de reclamar a figuras significativas para juzgarlas. Franco firmo un acuerdo secreto con las potencias del Eje para intervenir en la guerra sin fecha concreta. Lo cierto es que ni la Francia de Pétain ni la España de Franco lucharon al lado del Eje.

El 28 de febrero de 1941 muere en Roma Alfonso XIII abdicando en su hijo Juan de Borbón. Serrano Suñer al frente de Falange pretende dividir la jefatura del Estados en dos, siendo el de Jefe del Estado un cargo honorífico. A lo que Franco reaccionó rápidamente.

El 22 de junio de 1941 Hitler lanzó la Operación Barbarroja contra la URSS. La España fascista envío un grupo de voluntarios en la llamada División Azul al mando de Agustín Muñoz Grandes que se integró dentro de la Wehrmacht evitando declaran formalmente la guerra. La formaban unos cincuenta mil soldados. El 7 de diciembre de 1941 el Japón Imperial ataca Pearl Harbor con lo que los Estados Unidos entran en guerra adquiriendo ésta dimensiones planetarias.

El 1941 se crea el Instituto Nacional de Industria (INI) con la vaga esperanza de industrializar un país sin recursos naturales propios. Se crean las Cortes Españolas (17 de julio de 1942) tal vez para contentar a los norteamericanos mientras se sigue fusilando opositores: Joan Peiró, María “la Jabalina”, ocho clandestinos de Almería. Las emisiones de la BBC desde el Campo de Gibraltar. Un altercado en Bilbao entre Tradicionalistas y Falangistas sirve a Franco como excusa para destituir a Serrano Suñer, aconsejado por Carrero Blanco.

Los americanos desembarcan en el norte de África (8 de noviembre de 1942). Roosevelt garantiza a Franco el respeto a la integridad de España y de su “no beligerancia”. Los reveses de Alemania hacen que el régimen se muestre prudente no pidiendo la extradición de Largo Caballero. La película Por quién doblan las campanas (14 de julio de 1943) se estrenó con cambios en el montaje que no dejan mal parados a los fascistas a los que llaman rebeldes.

4.- El fin de la esperanza (1943-1945). Cae Italia ocupada por los aliados (8 de septiembre de 1943). El gobierno fascista cayó en apenas unos días. El corresponsal Ismael Herraiz relata los hechos en un libro que dejaron publicar y donde muestra que el Estado mussoliniano tenía los pies de barro. El fascismo español se da prisa por diferenciarse. Mussolini es liberado por un comando paracaidista el 12 de septiembre de 1943 al mando de Otto Skorzeny y se inicia la experiencia de la República de Saló.

Franco que siempre se había mirado en el espejo italiano está preocupado. Teme que lo sucedido en el país vecino pueda ocurrir en España y lo sacrifiquen a él para congraciarse con los aliados. Juan de Borbón mueve sus fichas. Ocho de los doce teniente generales le escriben solicitándole un cambio de Gobierno. Este fue el año de mayor peligro para Franco que hábilmente los fue reuniendo por parejas, alguno se desdijo y a otros los convenció de que podían seguir disfrutando del “tinglado franquista” mejor que con una insegura monarquía. En el ámbito de la guerra se va decantando hacia la neutralidad por el bloqueo económico angloamericano.

Winston Churchill no pretende ejercer acciones contra España, argumentado que no había estado en guerra contra Inglaterra. El exilio republicano también se moviliza, pero están divididos en facciones. Los aliados prefirieron la estabilidad y el anticomunismo de Franco antes que la vuelta a una República fragmentada.

FET pasa a llamarse “movimiento nacional”. Veteranos de la División Azul y jóvenes militantes crean una organización paramilitar en 1944, la Guardia de Franco. El Instituto de Estudios Políticos (IEP) a cargo de Fernando María Castiella es el think tank del régimen, cantera de cuadros que harán llegar una nueva imagen de España a nivel internacional. El régimen convoca unas elecciones sindicales en 1944 y crea un Fuero de los Españoles, principal expresión jurídica de la “democracia orgánica” con el fin de diferenciarse del fascismo italiano.

En un acto de cinismos los mismos que habían dejado a sus compatriotas en 1940 que fueran deportados a Mauthausen ahora se dedican a salvar judíos húngaros para mejorar la imagen internacional del régimen.

En junio de 1944 se produce el desembarco de Normandía y después en Provenza con participación de republicanos españoles que posteriormente invadirán el Val d’Aran (19 de octubre de 1944), operación que resultó un fracaso. En 1944 España fue invitada a varias conferencias sobre comercio y aviación en los Estados Unidos. Y no enviaban a toscos falangistas, sino a las figuras más destacadas de la burguesía industrial y financiera catalana. Acaba la guerra y a la España de Franco no se le permite entrar en las Naciones Unidas que se están creando. Ni Churchill ni Harry Truman querían una nueva guerra civil en España. El comercio con la Francia del general Charles de Gaulle se reanuda. En noviembre de 1945 el gobierno democrático en el exilio no es reconocido por ninguna de las grandes potencias.

5.- Aislamiento, ma non troppo (1946-1950). El PCE envía a España a Cristino García y a otros miembros para reorganizar las redes clandestinas de la capital. Son detenidos y ejecutados, lo que produce un gran descontento internacional puesto que se están celebrando los Juicios de Núremberg. Los testimonios y las fotografías de Francesc Boix conmocionaron al mundo. Francia cerró su frontera terrestre con la península.

El de Franco era el único régimen fascista superviviente tras la Segunda Guerra Mundial. Sin embargo, la oposición en el exterior: Juan de Borbón en Estoril y José Giral en París no ofrecen garantías de estabilidad a los aliados. El discurso de Churchill en Misuri habla de la caída de un “telón de acero” sobre Europa Central. Es el inicio de la “Guerra Fría” que también ayudó a Franco y decidió a los países aliados no intervenir y dejar que los españoles resolvieran sus asuntos por sí mismos.

Mientras, el gobierno invita a personalidades a que conozcan el país. El caso más significativo es el de William Beveridge. Años más tarde lo harán con congresistas y actores de Hollywood con bastante éxito. Mientras en las Naciones Unidas, después de muchas discusiones, comités e informes, la cuestión de España sigue en punto muerto. Ante un posible dictamen contrario, el 9 de diciembre de 1946 se organiza una multitudinaria manifestación de adhesión al Caudillo en la Plaza de Oriente. La ONU aconseja retirar embajadores. Solamente Argentina, Suiza, Irlanda, Portugal, la República Dominicana y el Vaticano mantienen relaciones. Truman deja fuera a España del Plan Marshall y de la Organización Europea para la Cooperación Económica (OECE).

Las condiciones internas son dramáticas. No hay trabajo ni pan. Se producen huelgas en mayo de 1947, sobre todo en Cataluña, País Vasco y Madrid. Gracias al acuerdo comercial con la Argentina de Perón la España franquista se aseguró el sustento alimenticio, a cambio de ceder el puerto de Cádiz. Los esfuerzos del Gobierno se centran en buscar alianzas con América Latina y los países de la Liga Árabe, por lazos de tipo histórico, lingüístico y cultural. La visita de Eva Perón (9 de junio de 1947). La internacional católica (Pax Romana) nombra a Joaquín Ruiz-Giménez presidente. Las antiguas monarquías europeas caen: Italia, Yugoslavia, Rumanía, Bulgaria.

Se crea el Consejo del Reino y el Consejo de Regencia para auxiliar al jefe del Estado y para garantizar el proceso sucesorio en el caso de que éste muriera sin haber designado sucesor. El régimen se plantea convocar un referéndum para aprobar estas leyes. La maquinaria política y administrativa se puso a trabajar. Primeramente depurando el censo, sacando de él a los izquierdistas, regulando el voto de los transeúntes para llevarlos a las provincias más desfavorables, o el sellado de la cartilla de racionamiento para asegurarse que votaran. La Iglesia, salvo una minoría de obispos, se puso del lado del referéndum. Los resultados fueron del 93% a favor con un 88% de participación. Se aprobaron el Fuero del Trabajo, el Fuero de los Españoles, la Ley de creación de las Cortes y la ley de Referéndum Nacional. Franco se asignó la capacidad de otorgar títulos nobiliarios, lo que debilitó aún más a los monárquicos.

Para combatir a los maquis crean la Ley sobre Represión de los Delitos de Bandidaje y Terrorismo (LRBT) del año 1947. Bajo el liderazgo del general Camilo Alonso Vega, director de la Guardia Civil se inicia una campaña de persecución, tortura y violencia sexual en lo que es conocido como el “trienio del terror” (1947-1949).

La caída de Benes en Checoslovaquia ante los comunistas en 1948 hace que el régimen de Franco se sienta más seguro, convocando incluso elecciones municipales en 1948. Si no salía lo que ellos querían las anulaban como fue el caso de Teruel. El exilio español brillaba culturalmente pero no así políticamente. En octubre de 1948 Franco se reunió con Juan de Borbón en el yate Azor para negociar la educación del príncipe Juan Carlos.

En 1949 el país está sumido en el desencanto. Nada de Carmen Laforet gana el Premio Nadal. Buero Vallejo, antiguo represaliado, estrena Historia de una escalera. Carlos Castilla del Pino se instala en Córdoba como jefe de los Servicios Provinciales de Salud Mental. En el país hay hambre y penurias. Se multiplican los “delitos de subsistencia”. Empieza la emigración al norte, a Barcelona y a la entonces próspera Venezuela. A pesar de que han pasado diez años desde el final de la guerra, impera el silencio.

Franco realiza su tercera y última visita al extranjero, en este caso a Portugal. Se crea la OTAN a la que España no es “invitada”. La “perdida” de China con la victoria de Mao Zedong supuso una conmoción para el gobierno norteamericano. La derecha política y militar inicia un giro en sus relaciones con la España de Franco. Estalla la Guerra de Corea (25 de junio de 1950). La creación del paralelo 38 hizo que España saliera de su aislamiento, se intercambian embajadores con Estados Unidos, Francia e Inglaterra.

6.- Los pactos de Letrán del Estado franquista (1951-1955). Las duras condiciones de vida de las clases populares se denuncian en el reportaje “Spanish Village” del fotógrafo W.E. Smith para la revista Life Magazine. Otros periodistas muestran el lado pintoresco “Séville en fête” del francés Brassaï para Harper’s Bazaar.

En el entramado fascista la máxima autoridad era el gobernador civil. Le seguía la autoridad castrense, el capitán general en las ocho regiones militares, además de las dos insulares y el protectorado español de Marruecos. Una forma de control y de repartir prebendas. En tercer lugar estaba el obispo o arzobispo de cada una de las diócesis eclesiásticas. En cuarto lugar estaba el personal directivo de la prensa. El Servicio Nacional de Prensa nombraba a todos los directores de periódicos.

Entre las provincias más difíciles de gobernar estaba Barcelona. La carestía de la vida y el aumento del billete de tranvía, casi el doble que otras ciudades, desencadenó la huelga del 12 de marzo de 1951 que pilló desprevenidas a las autoridades. Al ser pacífica y multitudinaria no sabían cómo reprimirla. Tuvieron que sustituir al Gobernador Civil, Eduardo Baeza Alegría y al Alcalde, José María de Albert por Felipe Acedo Colunga y Antoní Maria Simarro i Puig quienes buscaron el apoyo del catalanismo conservador. El franquismo se dio cuenta del desgaste de gobernar e iba cambiando a los gobernadores civiles. Para explicarlo todo estaba el titular del nuevo Ministerio de Información y Turismo (MIT), Gabriel Arias-Salgado.

El Congreso Eucarístico Internacional de 1952 en Barcelona fue el primer gran escaparate del régimen. El problema del barraquismo y la falta de viviendas se intentaron paliar con la construcción de las denominadas “casas baratas”. Tras años de tira y afloja el nuevo Concordato con el Vaticano se firmó en agosto de 1953. En él Franco se reservaba la prerrogativa de nombrar obispos. Se mantiene la inviolabilidad de los lugares sagrados, así como la jurisdicción eclesiástica para los curas. Además de la excepción en el pago de impuestos, el mantenimiento de los gastos diocesanos y el apoyo al cine católico. Donde la Iglesia contaba con asegurarse sus privilegios era en la educación. En 1955 el 80% del alumnado de bachillerato lo hacía en centros religiosos. El control de sus contenidos que se debían ajustar a los “principios del dogma y de la moral de la Iglesia católica”.

Conseguida la salvación eterna ahora faltaba la temporal y está solo podía ser con los Estados Unidos. La Guerra de Corea y el comunismo chino hacen que Truman, presionado por sus almirantes que desean bases navales en España, acceda a entablar negociaciones con la España de Franco, aunque siempre como un socio de segundo nivel. Aquí el arte de vanguardia jugó su papel con exposiciones de Eduardo Chillida (1958) y Antoni Tàpies (1953) en Los Estados Unidos. Las negociaciones de lo que se llamaron los Pactos de Madrid se iniciaron con el gobierno de Truman pero se firmaron bajo el mandato de Dwight Eisenhower el 26 de septiembre de 1953. A cambio de ayuda técnica, militar y económica se cedía la base naval de Rota y tres bases aéreas: Torrejón de Ardoz (Madrid), Morón de la Frontera (Sevilla) y Zaragoza. Además el personal se regía por las leyes norteamericanas. Un artículo secreto daba a los americanos la posibilidad de utilizarlas unilateralmente, cuando su uso decía que era conjunto. Vamos que fue una entrega de soberanía total. Convenios cinematográficos y las célebres becas Fulbright contribuyeron a la implantación de la cultura anglosajona. Sectores de la izquierda, intelectuales y nacionalistas de derechas no vieron con buenos ojos este sometimiento. Bienvenido Míster Marshall (1953) de Luis García Berlanga fue permitido por el régimen para consumo y desahogo interno.

Falange mantiene su importancia en los años cincuenta por expreso deseo del dictador como contrapoder frente a los monárquicos y a la Iglesia, envalentonada con el Concordato. Al frente está el ministro Joaquín Ruiz-Giménez que controla las universidades con rectores afines. Hay un cierto aperturismo cultural con la celebración de encuentros entre poetas de las distintas lenguas peninsulares. Nace en Barcelona el Semanario de Actualidades, Arte y Letras (1952). El Congreso Nacional de Falange en Madrid (24-29 de octubre de 1953) reúne 150.000 personas. Han salido nuevos cuadros de jóvenes formados para poner sus conocimientos al servicio del Movimiento y del Estado. Se plantean una fiscalidad para una mejor distribución de la renta nacional. Unos joven decepcionados se decantaron hacia la disidencia y otros, los llamados generación Fraga, se dedicaron a aprender su oficio esperando que les llegara su oportunidad.

Antes de su entrada en la ONU, España había sido admitida en otros organismos: FAO, OMS, Unesco, Unicef, que contribuyeron al posterior crecimiento económico. Eligiendo perfiles competentes y que pudieran ser aceptados como el mallorquín Joan Estelrich para la Unesco. Finalmente se produce la entrada de España en la ONU el 14 de diciembre de 1955 junto a otros quince estados.

Eisenhower visita España, 1959

7.- La mayoría de edad (1956-1959). Comienzan las emisiones de TVE (28 de octubre de 1956). Al principio fue deudora de otros formatos como el teatro y la radio. Dio un salto técnico con la retransmisión de la inauguración del Valle de los Caídos (1 de abril de 1959) convertida en ceremonia televisiva y por último, y más importante, espaldarazo al régimen. La televisión se convirtió en un elemento de propaganda de primer orden. Se pasó de los 250.000 aparatos en 1960 a los más de seis millones una década después, comprados a plazos, eso sí. [Recuerdo que así fue como entró en nuestra casa].

El desarrollo y la sociedad de consumo cogen fuerza. Su primer director, Jesús Suevos reconocía sin tapujos que la había puesto al servicio de Franco y del Alzamiento Nacional. Sectores descontentos con la política del PNV fundan ETA apostando por la lucha armada contra la dictadura (julio de 1959). El régimen ha cumplido veinte años y su mayor preocupación era conseguir “que los hijos no renegaran de la obra de sus padres”. Pedro Laín Entralgo señalaba en su informe sobre la juventud que la censura a “palo seco” era insostenible en la época actual. Las revueltas estudiantiles de 1956 se llevaron por delante al ministro del Movimiento, Raimundo Fernández-Cuesta y al de Educación, Joaquín Ruiz-Giménez, por no haber sabido controlar la situación.

José Luis Arrese toma los mandos de Falange y prepara una etapa constituyente con tres textos. Ley de Principios del Movimiento Nacional (LPMN), Ley Orgánica del Movimiento Nacional (LOMN) y una Ley de Ordenación del Gobierno (OG) que asegurarían la continuidad del Estado franquista al tutelar a los futuros jefes del Estado. La oposición de destacados dirigente de la clase política y de la Iglesia católica frustró su aprobación. La forma del Estado Nacional sería la Monarquía tradicional, católica, social y representativa. La muerte del general Juan Bautista Sánchez González (30 de enero de 1957), capitán general de Cataluña y último monárquico capaz de hacerle frente al Caudillo, dejan la situación despejada. Fue otra muerte providencial.

El acceso de las mujeres al trabajo remunerado como obreras textiles y empleadas de hogar hace que reivindiquen mejoras a través de huelgas. Las de clase media empiezan a ir a la Universidad a principios de los años sesenta y las de clase alta no se conforman con limitar sus actividades al ámbito del hogar, los cuidados y la maternidad. Lili Álvarez impulsó el Seminario de Estudios Sociológicos de la Mujer (SESM). Las inquietudes feministas fueron lideradas por la abogada Mercedes Formica, una de las contadas colaboradoras del IEP y articulista para el diario ABC, donde escribió un artículo a propósito del asesinato de una mujer por su marido. Fue tal la tormenta política y mediática que provocó que se reformó el Código Civil en la primavera de 1958. Pero no fue hasta la aprobación de la Ley de Derechos Políticos y de Trabajo de la Mujer, el 23 de julio de 1961, cuando dio el salto al derecho público. Aunque fue un avance, si lo comparamos con los derechos que tenía la mujer durante la República, se quedaron cortos.

Los tratados de Roma que dieron lugar a la Comunidad Económica Europea (CEE) dejaban fuera a España por su convicción antidemocrática. Esto hace que el régimen se acerque a países de la “tercera vía” como el Egipto de Naser o la Cuba de Fidel Castro. España todavía tenía todavía colonias en 1956: Guinea Ecuatorial, las zonas del Sahara español, Ifni y el protectorado de Marruecos. Al dar Francia la independencia a su parte de Marruecos en la figura del rey Mohamed V estalló una guerra silenciosa en la que se conservó Ifni pero tuvo que ceder Cabo Juby a Marruecos. La descolonización fomentada por la ONU era ya imparable y el deseo de Imperio se frustró. Guinea Ecuatorial en 1968, Ifni en 1969 y el Sahara Occidental en la vergonzosa retirada de 1975. Sin embargo el régimen no cayó en el error de entablar largas guerras coloniales como si lo hicieron Francia y Portugal.

En 1956, ante la pasividad de las democracias occidentales por la invasión soviética de Hungría, el régimen acogió a unos seis mil refugiados aproximadamente. Los premios Nobel de Juan Ramón Jiménez en 1956 y el de Severo Ochoa en 1959. El antifranquismo de Dionisio Ridruejo. El PCE habla en 1956 de “reconciliación nacional”. Se producen manifestaciones entre 1956 y 1958 reclamando mejoras económicas y salariales. En 1958 se crean comisiones obreras para negociar con los patronos al margen del Sindicato Vertical. Fueron reprimidas duramente y detenidos sus líderes: Simón Sánchez Montero y Julio Cerón fundador del Frente de Liberación Popular (FLP). Renace la cultura catalana con el restablecimiento de la Acadèmia de la Llengua Catalana (1954) y la segunda época de la revista Serra d’Or (1959) con la creación de Edicions 62. La destitución de Martínez de Galisonga como director de La Vanguardia por haber dicho que “todos los catalanes son una mierda”. El papel de Jordi Pujol y su encarcelamiento.

José María Escriva de Balaguer, fundador del Opus Dei

8.- La hora de los gatopardos (1959-1963). El 24 de julio de 1959 se reúnen Nikita Jrushchov y el entonces vicepresidente Richard Nixon. La guerra fría está en pleno apogeo. En agosto de 1961 se construye el Muro de Berlín. España elabora su primer Plan de Estabilización que se publicará en el BOE el 21 de julio de 1957 aunque no será hasta 1959 cuando se ejecute por las reticencias de Franco. La autarquía está a punto de hundir al régimen. Los Estados Unidos, deseosos de apuntalar el flanco meridional, le dan oxigeno facilitándole la entrada en el Fondo Monetario Internacional (FMI) y en el Banco Mundial (BM). Se pone en marcha la España desarrollista con los llamados “tecnócratas” casi todos ellos miembros del Opus Dei que ha ido ocupando posiciones, en especial en el ámbito académico y cultural. Los propósitos fundacionales establecidos por Josemaría Escrivá de Balaguer eran la inserción en todos los niveles profesionales, pero con especial atención a los cargos directivos. Destacaron Rafael Calvo Serer y Laureano López Rodó. Franco los acepto porque no los consideraba con aspiraciones políticas para quitarle el sillón. En 1958 crean el Instituto de Estudios Superiores de la Empresa (IESE) en la ciudad de Barcelona. Se reorganiza el aparato burocrático del Estado. No todo fue hecho por sus miembros sino que fue una obra colectiva de expertos nacionales e internacionales, entre ellos el jurista Eduardo García de Enterría y los economistas Joan Sardà i Dexeus, Fabián Estapé, Mariano Navarro Rubio y Enrique Fuentes Quintana, entre otros, liberalizando el sistema económico.

Se sigue concibiendo la formación del Consejo de Ministros como un reparto de cuotas entre las distintas fuerzas. Trece de los diecinueve miembros ostentaban la condición de excombatientes. José Luis Arrese desde el Ministerio de la Vivienda sembró la geografía urbana de apartamentos de protección oficial cada una con su correspondiente placa de metal con el yugo y las flechas. Se produce un crecimiento económico sin libertades políticas. Asesorados por las instituciones de Bretton Woods, el Plan de Estabilización siguió los ejemplos hispanoamericanos y francés. Siendo este último y el español los más exitosos. España se asoció también a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Recibió quinientos millones de dólares de ayuda, lo que por entonces suponía la mitad de todos los ingresos del Estado. Fernando María Castiella entonces ministros de Exteriores solicitó entablar negociaciones con la CEE el 9 de febrero de 1962. Devaluación de la moneda a imagen y semejanza de Francia que creó el nuevo franco. Se redujo el crédito y se dejó de emitir deuda pública para crear dinero. Vino una cierta liberalización comercial y la creación de un arancel unificado. Todo lo anterior les permitió firmar el protocolo de acceso al Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT) a finales de 1963. Se deja de poner trabas a la recepción de inversión extranjera. España se convirtió en un país ideal para invertir: estabilidad política, prohibición de huelgas, bajos costes de mano de obra y altos rendimientos con bajos impuestos.

España entra en la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Se reconoce la negociación colectiva aunque el gobierno se reserva la potestad última de ratificar los acuerdos. Se desarrollan organizaciones sindicales paralelas y alegales en especial Comisiones Obreras con figuras como Marcelino Camacho. La productividad se logró con el pluriempleo y el abuso del recurso a las horas extras. Se aprueba la ley de Convenios lo que demuestra que en el Movimiento no estaban tan desconectados de la realidad.

El salto más representativo fue el de la automoción. Pegaso se convirtió en el principal suministrador de vehículos industriales. Renault crea FASA con el famoso 4CV (4 latas). Citroën manufacturaba el legendario 2CV. Pero la estrella era SEAT, con licencia FIAT que fabricó el seiscientos que supuso la motorización de la clase media española. Se crea en 1961 el Plan General de Carreteras. Se produjo un crecimiento continuado hasta 1973 aunque, por los obstáculos del régimen, no se pueden equiparar al desarrollo alemán o francés en un entorno democrático.

Se rueda El Cid (1961) de Anthony Mann con dos superestrellas de entonces: Sofía Loren y Charlton Heston. Esas epopeyas eran muy del gusto del Caudillo. Pero el gigante tenía los pies de barro. Un accidente de caza de Franco en que se rompió una falange desata el pánico ante el problema sucesorio.

La huelga minera de Asturias en la primavera de 1962 duró ocho semanas. Las mujeres tuvieron un papel fundamental con colectas de alimentos y fondos, organizando piquetes y manifestaciones. Se firman cartas colectivas dirigidas a Fraga encabezas por Ramón Menéndez Pidal. Los exiliados democráticos asistieron en Múnich al IV Congreso del Movimiento Europeo Internacional, el 7 y 8 de junio de 1962. Es lo que la prensa franquista llamó el “Contubernio de Múnich”. Ante toda esta seria de desafíos Franco reacciona nombrando a Muñoz Grandes vicepresidente del Gobierno. Un aviso para navegantes monárquicos. Sabedores de que no podían ejercer una represión brutal, hubo violencia por parte de policías y falangistas, desposesión de cargos y destierros en Canarias.

La Comisión Internacional de Juristas (CIJ) emitió un informe demoledor sobre España, sobre los juicios sumarísimos y la jurisdicción militar para reprimir delitos ordinarios. Todo ello era una violación fragante del imperio de la ley. Nace en Gran Bretaña en agosto de 1959 Amnistía Internacional (AI), que logró excarcelaciones de “presos de conciencia” en España, Portugal y Grecia.

De los llamados pueblos de colonización se crearon más de trescientos. El más famoso fue el Plan Badajoz (1952). Fueron diseñados por brillantes arquitectos. En la otra cara de la moneda, se cometieron excesos urbanísticos que destrozaron la costa mediterránea. Sobreexplotación de los acuíferos, repoblaciones forestales con especies foráneas, desecación de humedales. El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) compró el Coto de Doñana y lo cedió al CSIC para su estudio y conservación.

Los Estados Unidos eligen como presidente a John F. Kennedy en noviembre de 1960. Los acuerdos con España siguen igual. Antonio Garrigues Díaz-Cañabate, embajador en Washington, cayó bien. Era el tipo de personalidad que los demócratas buscaban para su propia administración. La crisis de los mísiles en octubre de 1962 revalorizó el valor de las bases aéreas españolas. La suerte siempre acompañó al régimen que vive todavía en el espíritu del 18 de julio, con ganas de matar. En abril de 1963 ejecutan a Julián Grimau, miembro del PCE y a otros miembros de la CNT. Antes fueron debidamente torturados. Las manifestaciones y protestas fueron multitudinarias así como las peticiones de clemencia. Franco no se inmuto. En diciembre de 1963 crea un nuevo instrumento represivo, el Tribunal de Orden Público (TOP).

9.- ¡Viva la clase media! (1964-1969). España gana la Copa de Europa de Naciones de 1964 ante la URSS. Qué mejor noticia para Franco en la celebración de los XXV Años de Paz. El fútbol y los éxitos de los clubs españoles en Europa entretienen a las masas. Los éxitos en Eurovisión de Masiel (1968) y Salomé (1969) vestida por Pertegaz. El festival de Benidorm a imitación del de San Remo. La llegada de turistas a disfrutar el sol en bikini. Se abren grandes almacenes como Galerías Preciados y El Corte Inglés.

Una enmienda a la Ley de la Mujer aprobada en 1966 les permite el acceso a los cargos de Magistrado, Juez y Fiscal. Se produce un período de “extraordinaria placidez” en palabras de Jaime Mayor Oreja. El franquismo ya no tenía que recurrir al ejército o a la Guardia Civil para mantener el orden público. Le bastaban “los grises” formados en su mayoría por emigrantes de las zonas rurales que paradójicamente estaban defendiendo al régimen.

El desarrollismo apenas se deja sentir en el campo. Un ejemplo magnífico es Los Santos Inocentes (1981) de Miguel Delibes, con la gran adaptación al cine de Mario Camus. En 1960 se firman acuerdos de migración con la RFA y al año siguiente con Suiza. Se creó el Instituto Español de Emigración (IEE) que en los quince años siguientes contabilizó la salida oficial de un millón de personas. Se calcula que fueron más del doble si se incluyen los clandestinos, la mayoría de Andalucía y Galicia. Las remesas que enviaban sirvieron al franquismo para equilibrar la balanza de pagos.

La represión de los homosexuales con la creación en 1954 de la Colonia Agrícola Penitenciaria de Tefía. Si eran adictos al régimen no se les molestaba. En 1972 tomaba forma el Movimiento Español de Liberación Homosexual. Otro colectivo marginado fue el de los gitanos, o delincuentes comunes como Eleuterio Sánchez alias “el Lute”. A todos ellos se les aplicaba la Ley sobre Peligrosidad y Rehabilitación Social (LPRS) aprobada en agosto de 1970.

El turismo francés, inglés y alemán está en auge. Hasta Astérix y Obélix visitaban España en 1962. “Spain is Different” dice la propaganda oficial del equipo de Manuel Fraga Iribarne. Consiguieron antes de la muerte del Caudillo que la Organización Mundial del Turismo (OMT) trasladara su sede a Madrid en mayo de 1975. Se funda en París la editorial Ruedo Ibérico en 1961 para diseccionar críticamente la nueva realidad de España con estudios sobre la guerra civil y el fascismo debidos generalmente a hispanistas anglosajones. Fraga desde el MIT contrarrestó esta influencia con superventas literarios de José María Gironella y estudios de Ricardo de la Cierva revestidos de ribetes académicos. Se creó el Instituto de Opinión Pública (IOP) para en vez de negar la existencia de los hechos, presentarlos de manera mínimamente veraz y finalmente, favorable al régimen en sus conclusiones. La misma lógica lo llevo a crea la Ley de Prensa e Imprenta de 1966 que dejaba que la empresa eligiera al director del diario pero al mismo tiempo ampliaba las sanciones con lo que la autocensura se instaló en la prensa. Los corresponsales están de moda. José Antonio Novais de Le Monde y Jacques Guilléme-Brûlon de Le Figaro. Éste último fue expulsado de España en marzo de 1967 por una crónica donde hablaba de Fraga. Lo que ponía de manifiesto una vez más la falsedad del carácter aperturista de la ley.

Luego vino la superproducción cinematográfica del baño de Palomares (a pesar de que era invierno) con el NO-DO de testigo y un acompañante de lujo en el reparto, el embajador americano Angier Biddle Duke. La opinión pública empezó a preocuparse por los riesgos nucleares y la absoluta falta de transparencia de los Acuerdos bilaterales con Estados Unidos. El ministro de exteriores Fernando María Castiella negoció más mejoras durante la renovación de los Pactos de Madrid que debían firmarse en septiembre de 1968. También consiguió de la ONU una resolución favorable sobre Gibraltar. Pero fue sustituido por Gregorio López-Bravo, miembro del Opus Dei, y el 6 de enero de 1970 se rubricó un nuevo acuerdo quinquenal con Washington. Se inaugura la central nuclear de Zorita, en diciembre de 1968, Santa María de Garoña (1971) y Vandellós I (1972). A la vista del conocimiento técnico acelerado gracias al análisis de las bombas caídas en Palomares, el régimen se planteó construir sus propias bombas atómicas. Fue el denominado Proyecto Islero.

Hubo una pugna política por controlar los sucesivos Planes de Desarrollo Económico y Social (1964-1967; 1968-1971 y 1972-1975) fue Laureano López Rodó quien ocupó la comisaria encargada de 1962 a 1973. Siendo un trabajo colectivo se quiso apropiar del éxito de los Planes de Desarrollo. En 1963 se aprueba la Ley de Bases de la Seguridad Social, unificando el complejo sistema de mutuas y seguros que ya existía desde la creación del INP a comienzos de siglo. El informe sobre la sanidad española del consultor de la OMS Fraser Brockington en 1967 resulta demoledor.

José Solís Ruiz, secretario general del Movimiento, intentó revitalizar el papel y la popularidad de los sindicatos intentando negociaciones con la UGT, CNT y Comisiones para llevarlos a “integrarse en el Sindicato Vertical”. Los representantes elegidos no fueron tan dóciles y fueron desposeídos de sus cargos y procesador por el TOP.

Se aprueba en 1967 la Ley Orgánica del Estado (LOE) cuyo cometido era armonizar el contenido de anteriores leyes de máxima categoría contradictorias entre sí. Las Cortes sufrían cambios de amplio calado. El número de miembros se amplía hasta los 565 procuradores que representaban a la triada “familia, municipio y sindicato”. Esta ley se aprobó en un referéndum el 14 de diciembre de 1966 (video) con una intervención final de Franco por TVE. La principal carencia del modelo desarrollista fue su incapacidad de cambiar la estructura profunda y las prácticas clientelistas de la economía española. No se primaba la innovación y la productividad sino una red de influencias de los que estaban cerca del poder.

Se crea en 1965 el Consejo Nacional de Empresarios (CNE) en busca de una mayor autonomía. La planificación crea varios “polos de desarrollo” algunos de ellos fueron un fracaso como los de Granada y Córdoba que no logran frenar el flujo migratorio. En el otro polo opuesto está la “Gran Barcelona” de Josep Maria de Prorcioles que fue alcalde durante quince años (1957-1972). Éste utilizó la modernización para contentar a las élites económicas y desactivar las reivindicaciones regionalistas. Pretendió situar el modelo matrimonial, patrimonial sucesorio del principado como fundamento del derecho de familia. Sin embargo los intentos regionalistas fracasaron en toda la península.

Los Beatles llegan a España en 1965. Hay un proceso de secularización entre los jóvenes y las mujeres a consecuencia de la modernización del país y la pérdida de prestigio social de la Iglesia que está en contra del Concilio Vaticano II. La Iglesia de base va por otro camino. El número de estudiantes universitarios aumenta. De ellos un 30% son mujeres y un no despreciable 12% proviene de las clases asalariadas sin experiencia académica previa. “La juventud se aleja del régimen” como dijo Rodolfo Martín Villa.

Al igual que sucedía en la Iglesia, la desafección era mucho mayor en la bases que dentro de la cúpula institucional de la Universidad. Catedráticos, decanos y rectores eran mayoritariamente afectos al régimen. Todavía en julio de 1965 Franco era nombrado doctor “honoris causa” por la universidad de Santiago de Compostela. Las protestas universitarias de Madrid dieron como resultado la expulsión de los profesores que la secundaron: Aranguren, Tierno Galván y García Calvo. El mayo del 68 francés contribuyó a enmarcar el movimiento en una corriente global que le dio mayor visibilidad. El concierto de Raimon en Madrid convocó seis mil estudiantes. La disidencia empezaba a alcanzar a las altas esferas. La muerte de Enrique Ruano al “saltar” de un séptimo piso, al igual que Giuseppe Pinelli en Italia, inspiró a Dario Fo su obra Muerte accidental de un anarquista (1970).

El 23 de julio de 1969 nombran a Juan Carlos de Borbón como sucesor en la Jefatura del Estado a título de rey ostentando el título de “príncipe de España”. Como vicepresidente fue nombrado Carrero Blanco en 1970 a la muerte de Muñoz Grandes. La identificación de la monarquía con la dictadura podía ser perjudicial para la primera, como demostraron los casos de Primo de Rivera, de Italia y de Grecia. Los partidarios de izquierda consideraban a Juan Carlos como un pelele de Franco. El príncipe declaró al Chicago Tribune en enero de 1971: “Creo que el pueblo quiere más libertades. Todo es cuestión de saber con qué velocidad.”.

Carrero Blanco jura el cargo de Presidente del Gobierno, 1973

10) Almirante en tierra (1969-1973). El teatro de la época franquista era de evasión y entretenimiento gracias a las comedias burguesas de Miguel Miura y Jardiel Poncela. Se representa el Tartufo de Molière en el Teatro de la Comedia por Adolfo Marsillach que atraca los vicios de la época pintándolos ridículamente. Estalla el caso Matesa, un escándalo de corrupción que afecta a los titulares de carteras económicas ocupadas por ministros del Opus Dei. La obra teatral encaja perfectamente con la situación del país. El cierre del Diario Madrid por un artículo de Rafael Calvo Serer titulado “Retirarse a tiempo: No al general de Gaulle”. Juan Vilá Reyes el propietario de Matesa acumulaba una deuda millonaria con la entidad pública Banco de Crédito Industrial (BCI). [Hace ya bastantes años conocí a una hija de Juan Vilá, creo que era Maya la pequeña, que me contó el caso y dijo que su padre era inocente y que pagó el pato. Además de lo que supuso para la familia su ingreso en la cárcel] ¿Por qué el caso salió a la luz? Los falangistas ardían en deseos de desprestigiar al grupo tecnócrata. Rodrigo Royo, periodista que dirigía el Diario SP, destapó el caso. Era veterano de la División Azul al igual que Víctor Castro San Martín, director General de Aduanas y primer denunciante.

Otro escándalo de la época fue de tipo urbanístico con un personaje de longeva toxicidad como era Jesús Gil y el derrumbe de un edificio defectuoso en Los Ángeles de San Rafael. Su máxima expresión se alcanzó con la estafa piramidal del grupo Sofico. Para acabar con el caso Matesa Carrero Blanco cesa a los ministros económicos implicados y Franco le concedió a Carrero una remodelación gubernamental que aprovechó para echar a Fraga, Solís y Castiella, además de realizar una limpieza en las Cortes con las elecciones por el Tercio de familia de septiembre de 1971. Torcuato Fernández Miranda es nombrado como secretario general del Movimiento. Se pretende una reforma integral del ciclo formativo con la Ley General de Educación (LGE) de 1970. Se firma un Acuerdo entre España y la CEE el 29 de junio de 1970. Se pretende elaborar un Plan Iberoamericano. La agenda novedosa de Gregorio López-Bravo fue cortada en seco por Carrero Blanco destituyéndolo como ministro. A finales de enero de 1969 quedaba declarado el estado de excepción en toda España. Las huelgas y disturbios se generalizaron. La huelga de la empresa Laminación de Bandas en Frío duró 163 días. Asturias, la construcción en Granada, la SEAT de Barcelona, la Térmica del Besós, los jornaleros de la aceituna en Antequera. Neumáticos Michelin en Vitoria, Astilleros Bazán de el Ferrol, la Citroën de Vigo.

El llamado Proceso de Burgos de diciembre de 1970 contra dieciséis personas, entre ellas dos sacerdotes, detenidas durante el estado de excepción y acusadas de pertenecer a ETA y haber participado, en distintos grados, en alguno de los asesinatos cometidos por la banda hasta el momento. Hubo disensiones por utilizar la jurisdicción militar en el proceso. El coste externo podría ser considerable. No por parte de los americanos ya que Richard Nixon visitó Madrid el 2 de octubre de 1970. El problema venía de la cercana CEE. Las presiones externas fueron de tal calado que las cinco penas de muerte fueron conmutadas por la inmediatamente inferior.

Laureano López Rodó es nombrado ministro de Asuntos Exteriores. En diciembre de 1973 se aprueba el anteproyecto de Ley General de Participación Política de los Españoles. Por otro lado, el proceso 1001 intenta desarticular Comisiones Obres (CC. OO) enjuiciando a sus principales dirigentes. ETA se escinde en su VI Asamblea a finales de agosto de 1970 quedándose con el logo los más violentos. El 23 de diciembre de 1973 mediante la Operación Ogro ETA hace volar por los aires el coche de Carrero Blanco. La incredulidad ante lo sucedido ha alimentado teorías de la conspiración. El asesinato de Aldo Moro en 1978. Detrás de ambos se ha querido ver la mano de la CIA y de Henry Kissinger. El asesinato de Carrero Blanco, el chofer y su escolta, perjudicó gravemente a los procesados del 1001 que recibieron penas durísimas, para delitos de opinión y asociación, que fueron rebajadas en su posterior apelación al Tribunal Supremo en 1975.

Último discurso de Franco, Plaza de Oriente 1 de octubre de 1975

11.- El otoño de patriarca (1974-1977). Con la muerte de Carrero Blanco su vacante en el gobierno la ocupa Carlos Arias Navarro. En 1974 España seguía siendo fascista. A falta de un candidato incontestable, Arias había sido elegido por su fidelidad al Caudillo y su falta de “compromisos políticos”. José Utrera Molina es nombrado Secretario General del Movimiento. Con Pío Cabanillas para el MIT. El gobierno era continuista. Sus promesas en su discurso ante las cortes –elección directa de alcaldes y presidentes de diputaciones, nueva ley sindical, reglamentación del derecho de asociación‒ fueron un brindis al sol.

La enfermedad de Franco en septiembre de 1974 hizo que Martín Villa, Gabriel Cisneros y Miguel Primo de Rivera y Urquijo (sobrino del “ausente”) fueran conscientes de que trabajar en la dirección de Franco ya no tenía sentido. Había que asegurarse un resultado controlado con un partido hegemónico que ganara unas elecciones con el modelo de la Democracia Cristiana italiana. Marcelino Oreja y Landelino Lavilla para esto disponían del Diario Ya, cabecera de la Editorial Católica. La Iglesia católica con Tarancón, Elías Yanes y Añoveros está por favorecer estructuras democráticas.

El 25 de abril de 1974 cae la dictadura portuguesa y en julio de 1974 la Junta Militar en Grecia. El régimen se encuentra solo. El general Díaz-Alegría y su aperturismo –visita la Rumania de Ceaușescu‒ hicieron que los generales azules pidieran su cabeza. A principios de los años setenta la mitad de los capitanes del ejército contaban con estudios superiores. A comienzos de septiembre de 1974 se crea la Unión Militar Democrática (UMD) que fue descabeza y sus miembros expulsados de la FF.AA. y condenados a duras penas de prisión. Los grupos que orbitaban en torno a Fuerza Nueva pusieron al mundo de la cultura en su punto de mira con ataques a librerías emblemáticas.

La crisis del petróleo de octubre de 1973 se notó en la inflación y en el bolsillo de los trabajadores. Se producen abundantes huelgas, entre ellas la de actores y actrices. Al final de la dictadura se unieron a ETA en la lucha armada el FRAP y el GRAPO. El régimen actúa con mano dura. Se ejecuta el 2 de marzo de 1974 a un ciudadano alemán y a Puig Antich. Pero las fuerzas antifranquistas están desunidas. El PNV va por su lado. El PSOE en su XXVI Congreso celebrado en Suresnes (octubre de 1974) desplaza al histórico Rodolfo Llopís y eligen como nuevo secretario general a Felipe González.

El PCE condena el atentado de ETA de la calle Correo y se desvincula. El bunker cesa a Pío Cabanillas, por lo que todo el sector renovador del INI y del Banco de España dimite en bloque. Nombran a Adolfo Suárez como secretario General del Movimiento (21 de diciembre de 1975). En 1975 el régimen está acosado por las huelgas y el terrorismo. Crea la Ley “sobre prevención del terrorismo” del 26 de agosto. En apenas tres semanas se dictan once condenas a muerte contra miembros del FRAP y de ETA, sin las mínimas garantías jurídicas. Se indultaron a seis y se ejecutaron a cinco (27 de septiembre). Se producen manifestaciones de repulsa masivas, sobre todo en Navarra y Euskadi. Se retiraron diecisiete embajadores. Los Estados Unidos firmaron, con los cadáveres aún calientes, el 4 de octubre el nuevo convenio bilateral. Se produce la manifestación de apoyo a franco en la Plaza de Oriente el 1 de octubre de 1975. Se intentó por todos los medios prolongar la vida del dictador hasta límites insospechados. Arias todavía tuvo unos meses de tregua pero el segundo gobierno de la monarquía ya tenía como presidente del Consejo de Ministros a Adolfo Suarez.

Comentario: ¿hubiera durado tanto el régimen de Franco si las democracias occidentales no lo hubieran ayudado? La respuesta es contundente, NO. Si los Estados Unidos, Inglaterra y Francia no hubieran inyectado dinero y le hubieran abierto las puertas de los organismos oficiales internacionales, de crédito y comercio, el régimen hubiera colapsado por sí mismo a finales de los años cincuenta. La autarquía no daba para más.

Si los Estados Unidos no hubiese estado inmerso en la llamada “guerra fría”, y el temor al comunismo no se hubiera extendido como una gran mancha sobre toda Europa Occidental no hubieran tenido tanto interés en la estabilidad del flanco sur de Europa. El Pacto de Madrid con los norteamericanos sobre la abertura de tres bases aéreas y una naval en la España de Franco fue el punto final a la soberanía y supuso una vergonzosa bajada de pantalones. Los americanos trajeron armas nucleares sin informar menoscabando el peligro para la población. Baste recordar el famoso incidente de Palomares (17 de enero de 1966) en Almería donde los norteamericanos “perdieron” un par de bombas atómicas en un choque entre dos aviones. El famoso baño de Manuel Fraga con el embajador Angier Biddle Duke inmortalizado por el NODO para convencer a la población de que allí no había pasado nada, que no había peligro. Como siempre tratándonos de estúpidos. El motivo, que el turismo empezaba a ser una importante fuente de divisas.

El libro desmonta varios mitos que nos había transmitido la propaganda del régimen. Uno de ellos es que Franco nos salvó de participar en la Segunda Guerra Mundial. Falso. El general Alfredo Kindelán en un informe de marzo de 1940 ya advertía al Caudillo: “no estamos en modo alguno preparados”. Las desmesuradas pretensiones coloniales en el norte de África de Franco, juntamente con la carencia de una flota naval para hacer frente a Inglaterra, ‒el gran enemigo de Alemania‒, hicieron que Hitler descartara la entrada de España. Pedía mucho y podía ofrecer muy poco al Reich.

En cuanto a nivel interno, ni Franco era un inútil, ni la dictadura cosa de un solo hombre. El régimen y el partido falangista creo toda una red clientelar con la concesión de cargos, carguillos y prebendas con la intención de fidelizar a los afines, atraer a los dubitativos y motivar a los que quisieran hacer carrera profesional. Hasta mi abuelo paterno, excombatiente, analfabeto y con una salud destrozada por tres años de servicio militar y tres de guerra como asistente de un general, obtuvo una plaza de guarda en su pueblo. Incluso logró traer del exilio francés, ‒bajo su responsabilidad‒, a su padre y a su hermano (de padre), ambos partidarios y combatientes del bando republicano. Como podemos ver la guerra partió por la mitad a muchas familias. El caso más conocido es el de los hermanos Machado.

Pero esta es la historia que nos ha tocado vivir. Ya no se puede cambiar. Fue así y aunque nos pese “de aquellos mimbres han salido estos cestos”. El libro es un estupendo análisis, a la vez ameno, riguroso, y muy bien documentado sobre el período franquista orientado a aquellos españoles que no vivieron ese período.  

He seguido su lectura pensando en la edad que tenían mis abuelos, en qué momento vital se encontraban, y qué estaban haciendo por entonces. A continuación, en la de mis padres, su juventud, la emigración. Y a partir de 1962 en mi nacimiento e infancia. Contextualizando todo el período con mis propias vivencias y los recuerdos de los míos. Una forma personal, y creo que más agradable, de acercarse a nuestra reciente historia contemporánea.

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