(L755) Indigno de ser humano (1948)
Osamu Dazai, Indigno de ser humano (1948)
He llegado a este
interesante libro del escritor japonés Osamu Dazai
(1909-1948) por recomendación de
terceros. Su prosa es muy diferente a la de cualquier otro escritor nipón, y su
tono resulta sorprendentemente cercano a la literatura rusa y europea como
veremos.
Argumento:
el protagonista se llama Yōzō Ōba (大庭
葉蔵). De él existen tres
fotografías que contempla el narrador de la novela. Una de niño, de aspecto
desagradable; otra de joven con una sonrisa sin vida; y la tercera de hombre
canoso cercano a la muerte. Además, ha dejado un texto manuscrito.
“Nunca repliqué a
ninguna reprimenda de mi familia. Estaba convencido de que era la voz de los
dioses que me llegaba desde tiempos ancestrales. Al escucharla, sentía que iba
a perder la razón; y, por supuesto, no estaba en condiciones de contestar, ni
mucho menos. Esas voces me parecían «la verdad», procedente de muchos siglos
atrás.
Y como yo no tenía
la menor idea de cómo actuar respecto a esa verdad, comencé a pensar que no me
era posible vivir con otros seres humanos. Por eso, no podía discutir ni
defenderme. Cuando alguien decía algo desagradable de mí, me parecía que estaba
cometiendo un craso error. Sin embargo, siempre recibía esos ataques en
silencio; aunque, por dentro, me sentía enloquecer de pánico. Desde luego, a
nadie le gusta que le critiquen o se enojen con él.
Por lo general,
las personas no muestran lo terribles que son. Pero son como una vaca pastando
tranquila que, de repente, levanta la cola y descarga un latigazo sobre el
tábano. Basta que se dé la ocasión para que muestren su horrenda naturaleza.
Recuerdo que se me llegaba a erizar el cabello de terror al pensar en que este
carácter innato es una condición esencial para que el ser humano sobreviva. Al
pensarlo, perdía cualquier esperanza sobre la humanidad.
Siempre me había
dado miedo la gente y, debido a mi falta de confianza en mi habilidad de hablar
o actuar como un ser humano, mantuve mis agonías solitarias encerradas en el pecho
y mi melancolía e inquietud ocultas tras un ingenuo optimismo. Y con el tiempo
fui perfeccionando en mi papel de extraño bufón”.
Comentario:
Indigno de ser humano (人間失格
Ningen Shikkaku) es la segunda novela más vendida en Japón de todos los
tiempos tras Kokoro (1914) de Natsume
Sōseki. Su prosa y temática remiten claramente a autores europeos como Camus en
su libro La caída (1956) o al Raskolnikov de Crimen y Castigo (1866)
de Dostoievski, también a su otra obra El idiota (1869). Se trata, en
todos los casos, de personajes profundamente inadaptados a la vida en sociedad,
a la que reprochan su falsedad e hipocresía.
Dazai construye
una narración de fuerte carácter autobiográfico, marcada por el alcohol, las
mujeres, las drogas y el suicidio a causa de su permanente insatisfacción
vital. En ella aflora una profunda desconfianza hacia los demás: “Las personas se
engañan unas a otras del modo más natural y, sorprendentemente, sin resultar
lastimadas. Parecen no darse ni cuenta de la superchería. Creo que su vida está
llena de ejemplos nítidos, puros y claros de desconfianza. No obstante, a nadie
parece preocuparle este intercambio de falsedades. Yo mismo engaño a los demás
desde la mañana a la noche con mis bufonerías. No tengo el menor interés en eso
que los libros de texto llaman moral. Me cuesta entender que el ser humano viva
o quiera vivir con pureza, claridad y felicidad en medio de toda esta mentira
mutua. Nunca me han explicado la razón de esa habilidad. Si lo hicieran, quizás
me librarían del terror que siento por ellos o de mis representaciones
desesperadas. O quizá también de mi enfrentamiento con ellos y del infierno que
experimentaba todas las noches”.
Las tres mujeres
que marcaron su vida fueron Tsumako, una camarera a la que convence para suicidarse
juntos arrojándose al mar, sobreviviendo él. La segunda es Shizuko, una
periodista que tiene una hija llamada Shigeko, con la que vive mantenido. Y la
tercera, con la que se casa, se llamaba Yoshichan. A pesar de estas relaciones,
tampoco llegó a comprenderlas:
“Comprender los
sentimientos de cualquier mujer es más complicado y desagradable que estudiar
las emociones de una lombriz. Según mi experiencia, que viene de cuando era
niño, cuando una mujer se pone a llorar de repente, lo mejor es ofrecerle algún
dulce y enseguida mejora su humor.
Su hermana menor,
Secchan, solía traer a sus amigas a mi habitación y, como era mi costumbre, me
ocupaba de divertirlas a todas por igual. Cuando se marchaban, Secchan las
criticaba sin falta diciendo que no eran buenas muchachas y que tuviera
cuidado. Si era así, ¿por qué se molestaba en invitarlas? En todo caso, a causa
de ella mis visitantes eran casi siempre mujeres”.
La brevedad y el
contenido, muy parecido al existencialismo europeo (El extranjero
(1942), de Camus) y al nihilismo ruso, hacen que la novela resulte una lectura
ágil y absorbente, como lo demuestran las numerosas ediciones de su traducción
al castellano. La lucha del individuo por encajar en una sociedad normalizadora
sigue siendo hoy tan relevante como en el momento de su creación, por lo que, a
mi entender, es una lectura muy recomendable.
Cabe destacar
especialmente la traducción de Montse Watkins
(1955-2000), así como resulta igualmente
fascinante su biografía personal.
BIBLIOGRAFÍA
Osamu Dazai, Indigno
de ser humano, Sajalín editores, Barcelona, 2024 (18ª edición).
Paloma Llaneza, Imaginario
de la literatura japonesa, El País,
19/03/2011.
Ana of the Valley,
Osamu
Dazai se consideró Indigno de ser humano,
Futoikarasu.com, 27/09/2022.

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