(L773) Una mujer de espaldas (1981-1984)
Yamada Murasaki, Una mujer de espaldas (1981-1984)
El género del cómic está poco
representado en el blog. Y eso que de niño no paraba de leer tebeos e
historietas: Mortadelo y Filemón, Carpanta, TBO, Joyas Literarias Universales,
El Capitán Trueno, El Jabato, Conan el Bárbaro, Los héroes de Marvel: sobre
todo Spiderman, Superman y Los cuatro fantásticos. Roberto Alcázar y Pedrín, Hazañas
Bélicas y alguna otra que permanece sepultada en ese armario del tiempo que es
mi memoria.
Pues bien hoy traigo un
clásico del manga japonés de Yamada Murasaki (1948-2009).
En él una mujer con dos hijas y un marido ausente nos va explicando su vida,
sus cargas y sus frustraciones. El peso de la casa y la crianza de las hijas recaen
sobre ella, lo que llega a ser excesivo. Es un reflejo de una sociedad japonesa
en la que el desarrollo económico y tecnológico convive con unas estructuras
familiares y unas relaciones entre hombres y mujeres todavía muy tradicionales.
Es una historia realista sobre una madre y esposa que se percata de que vive en
un matrimonio fallido.
Una mujer de espaldas
(しんきらり,
Shin Kirari) tiene un poso de melancolía, de una vida atrapada en un
matrimonio que no cumple con unas mínimas expectativas de ayuda y respeto. Es
un retrato sincero y esclarecedor de la feminidad en Japón.
El dibujo, sencillo y
despojado, contribuye a esa sensación de cotidianeidad, mientras que los
diálogos y monólogos de Chiharu consiguen que lo aparentemente banal adquiera
una dimensión casi poética
Su obra se publicó en la
revista Garo a principios de los años ochenta ‒junto a Kondō Yōko y Sugiura
Hinako‒, dando un impulso a una forma de manga alejada de las convenciones
comerciales más habituales. A menudo se hallan estos trabajos bajo la etiqueta
de redīsu
komikku (cómics para mujeres), aunque conviene no confundir esta
denominación con el hentai, término utilizado para referirse al manga de contenido
sexual explícito. También existe la denominación josei manga (cómics para
mujeres adultas), término que se utiliza para describir obras dirigidas a un
público femenino adulto y centradas con frecuencia en cuestiones cotidianas,
sentimentales, familiares o laborales. La obra de Murasaki, sin embargo,
resulta difícil de encasillar en estas categorías, ya que su vinculación con la
revista Garo la sitúa en el ámbito del manga alternativo y de autor.
Por lo que me he podido
documentar, existen, naturalmente, otras grandes categorías demográficas del
manga, como el shōnen, dirigido principalmente al público masculino joven, y
el shōjo,
orientado tradicionalmente a las chicas adolescentes y jóvenes. Pero estas
etiquetas responden sobre todo a mercados y públicos de referencia y no siempre
sirven para clasificar con precisión una obra como la de Murasaki.
Según Ryan Holmberg, “Sus
historias son estudios antropológicos en miniatura de lo que significaba ser
una mujer joven, así como de la vida familiar en el Japón de la posguerra. Sitúan
el foco en relaciones difíciles pero llenas de amor entre madres, hijas y
nietas, entre hermanas y entre amigas después de que una o ambas se casen o
tengan hijos. Se construyen en torno a sucesos vitales comunes pero decisivos:
la muerte de una abuela, las segundas nupcias de una madre, el deseo de
independencia de una estudiante de bachillerato que se gradúa o el anhelo de
una mujer joven por tener hijos. Aunque ninguno de estos temas era nuevo en el
manga, aún no eran en absoluto habituales. Y, en contraste con el manga shōjo más contemporáneo, hay poca
fantasía y melodrama en la obra de Yamada. El romance resulta sobrio y
funcional y, cuando hay presencia masculina, esta se muestra como un motivo de
fondo, pasivo y de voz suave, también como lastre”.
Los capítulos desfilan a
través de instantáneas hábilmente construidas en torno a la relación del ama de
casa protagonista con sus dos hijas a medida que estas van madurando y empiezan
a afirmar su independencia, y con su marido, que no es el peor hombre
imaginable y que, de hecho, resulta amable y responsable para los estándares de
la época, aunque suele trabajar hasta muy tarde, se ocupa poco de los asuntos
de la familia, le pone los cuernos y es incapaz de considerarla poco más que la
cuidadora de sus hijas y su sirvienta personal.
“El verdadero corazón de Una mujer de espaldas, no obstante, es
la relación de la protagonista consigo misma, su necesidad de encontrar nuevos
patrones de autoestima una vez que los roles de esposa y madre se difuminan y
los miedos de haber sido arrojada y abandonada en ese «recipiente llamado "familia"»
—si tomamos prestada una frase de las últimas páginas del manga— empiezan a
roer su alma”.
Los que tienen el don de
saber contar, y este es el caso de Murasaki, son capaces de ponernos en la piel
de sus personajes y hacernos creer que, más allá del papel, las palabras o los
dibujos, respiran vida propia. ¿Qué más se puede pedir de un cómic o novela
gráfica?
BIBLIOGRAFÍA
Vanessa Guzmán Montaño, Literatura
de mujeres y comentario crítico en los procesos de escritura,
TFG, Universidad Pedagógica Nacional de Bogotá, 2020.
Ryan Holmberg, Vida y Arte de
Yamada Murasaki, Mangaberg.com, 2022.
Yamada Murasaki, Una mujer de espaldas, Salamandra Graphic, Barcelona, 2024.




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