(C15) Up in the air (2009)


Jason Reitman, Up in the air (2009)

El cineasta Jason Reitman (Montreal, 1977) toma como punto de partida la novela En el aire (Ed. Suma de Letras), de Walter Kirn, el autor que ya inspiró Thumbsucker (Mike Mills, 2005). No he tenido la ocasión de comprobar si Kirn es un gran escritor, pero, a la vista de las dos películas basadas en sus obras, lo que parece fuera de duda es su capacidad para diagnosticar los síntomas de las patologías de la contemporaneidad. La película de Mills retrataba la inmadurez como trinchera defensiva en el campo de batalla de un mundo adulto disfuncional amansado por la cultura de la autoayuda. Podría ser una mezcla de capitalismo salvaje y una historia de desamor.

En Up in the Air (2009), Reitman propone una lectura existencialista de un emblemático peón del capitalismo terminal: el liquidador (de empleos) con rostro amable, un espécimen cuyo hábitat son los no-lugares (ver la interesante conferencia de Gonzal Mayos) y que ve amenaza su supervivencia ante un nuevo salto evolutivo en la dinámica aséptica de la crueldad corporativa. Lo más interesante de la película es el modo en que Jason Reitman asume la mirada y la moral de su protagonista: ese Ryan Bingham (George Clooney) que, por eliminación, se convierte en el personaje positivo de una historia que detalla su tránsito de impecable ejecutor a depredador herido por: a) la joven cachorra Natalie Keener (Anna Kendrick) cuyas propuestas de futuro convertirán la metodología del antihéroe casi en un modelo de trato humano, y b) la compañera de viaje Alex Goran (Vera Farmiga) que, al contrario que él, asume sin autoengaños la lógica del entorno.

Estupenda comedia agridulce con un Clooney pletórico, dirigido con pulso y rigor por el estupendo Jason Reitman que confirma su estatus de gran director en esta, su tercera película (tras las magnificas Gracias por fumar y Juno). Secundarios de lujo, especialmente notables las secuencias de Zach Galifianakis y J.K. Simmons. Una película dura (a veces) y necesaria, de esas que te pueden dejar hecho polvo según el estado de ánimo con el que la veas. A mí me ha dejado un poco fundido sobretodo porqué se me ha estropeado el aire acondicionado el fin de semana que la he visto y también estaba especialmente sensible.

Aunque me dan miedo los aviones y volar (como dijo Woody Allen hay dos cosas que me dan mucho miedo: son el sexo y la muerte, y pienso probarlas ambas al menos una vez en la vida) no dejo de encontrar fascinantes las imágenes aéreas diurnas y nocturnas de las ciudades que sobrevuelan como por ejemplo Miami, Omaha, Detroit, Chicago, Las Vegas, etc.

Para finalizar os transcribo la bonita frase con la que concluye la película: “Esta noche a casi todos los recibirán en casa, perros saltando y niños chillando. Sus esposas les preguntarán que tal el día y esta noche dormirán. Las estrellas saldrán de sus escondrijos diurnos y una de esas luces algo más brillantes que las demás será la punta del ala de mi avión sobrevolándolos”.

Comentarios

  1. Hola Tomàs Gràcies per pensar en nosaltres. Aquesta peli ja l'he vist i em va agradar.
    Salutacions

    Elvira

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