(L768) Suicidio perfecto (2003)

Petros Márkaris, Suicidio perfecto (2003)

Primera novela que comentó del escritor griego Pedros Márkaris (Estambul, 1937) a quien tuve el gusto de oír en el CCCB hablando sobre los problemas de la Grecia actual. Cronológicamente es la tercera novela que protagoniza el comisario Kostas Jaritos.

Argumento: El comisario Jaritos está convaleciente de un disparo en el pecho en acto de servicio. “Adrianí, sentada a mi lado en el banco, está haciendo punto. Desde aquella noche fatídica en que se me ocurrió la brillante idea de proteger con mi pecho a Elena Kustas de la bala que disparó su hijastro Makis, mi vida ha cambiado radicalmente. Primero me tuvieron ocho horas en el quirófano, después pasé seis semanas en el hospital y ahora me quedan todavía dos meses de baja laboral. Mis relaciones con el Departamento de Homicidios se han interrumpido hasta nueva orden. No me he pasado por allí ni una vez desde que salí del hospital. Mis dos ayudantes, Vlasópulos y Dermitzakis, me visitaban día sí, día no. al principio; después dejaron de venir y se limitaron a llamar por teléfono y, al final, cortaron toda comunicación.

Guikas sólo fue a verme una vez. Apareció acompañado por el secretario general del ministerio, que no me profesa gran simpatía, aunque aquel día se deshizo en sonrisas y alabanzas por mi valentía. Al final, Adrianí tomó las riendas de mi vida, y desde entonces yo no hago más que arrastrarme de la casa al parque y del dormitorio a la sala de estar, como un palestino sometido a arresto domiciliario por los israelíes”.

El empresario de la construcción Iásonas Favieros está siendo entrevistado en la televisión por la periodista Aspasia Komi quien lo acusa de haber sido favorecido por el Gobierno en la adjudicación de varios contratos. Él lo niega y ella le presenta las pruebas. Entonces, en pleno directo, Favieros saca una pistola de su bolsillo y se vuela la tapa de los sesos.

El suceso activa al comisario Jaritos. Se pone su traje y se dirige al quiosco a comprar todos los diarios del día. Una vez leídos se da cuenta de que no saben más que él. En otras palabras, no saben nada. Qué si una enfermedad incurable, qué si estaba arruinado, qué era homosexual y le hacían chantaje, qué si arrastraba problema psicológicos desde que la policía lo torturó durante la dictadura.

Una organización llamada Nacional Helénica - Filipo El Macedonio reivindica que ellos han sido los causantes del suicidio del constructor porque contrataba a extranjeros y no a griegos, fomentando el paro y el declive de Grecia. Jaritos ve que esto no se sostiene de ninguna manera.

Pocos días después sale una biografía de Favieros escrita por un tal Minás Logarás, a quien nadie conoce. En otro programa de la misma cadena de televisión se suicida el político Stefanakos amigo y compañero de Favieros en los años de la resistencia contra la dictadura militar.

Comentario: Ο Τσε αυτοκτόνησε, traducido al castellano como Suicidio perfecto se centra en los intríngulis de la especulación inmobiliaria, de los amaños en las concesiones urbanísticas del gobierno y en la corrupción generalizada de Grecia. Como contexto histórico, la trama se sitúa en las obras a marcha forzada para los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, lo que añade un valioso trasfondo de denuncia sobre el endeudamiento estatal.

Es graciosa su afición a la comida que le prepara su esposa Adrianí: sopa de calabacín, tomates rellenos de pimientos, dolmadaika (albóndigas envueltas en hojas de parra), Musakás (carne picada de cordero, berenjenas y bechamel horneado), berenjenas imam, suvlakis (carne con verdura y aderezos a la brasa), etc. Sin embargo, este costumbrismo —los atascos de Atenas, la rutina doméstica y la gastronomía— se percibe aquí más como un relleno que como un recurso narrativo eficaz.

Literariamente hablando, el libro es de una flojedad considerable. Pensaba que Camilleri era liviano hasta que he leído a Márkaris y asistí a su conferencia del CCCB de Barcelona el pasado 18 de noviembre de 2024. Si en el autor siciliano la cotidianidad mediterránea aporta agilidad y encanto, en Márkaris frena el ritmo de una intriga criminal de por sí predecible. Tiene poca cosa que aportarnos. El género policiaco puede ser inteligente, divertido, atrevido, ingenioso y mordaz. Aquí falta todo ello.

El tratamiento del tema parece algo superficial y algo inocente: los tejemanejes económicos fraudulentos que el comisario Jaritos va descubriendo parecen un juego de niños. La resolución del misterio, con una de esas carambolas tipo CSI, y un mal final bastante poco creíble. Lo dicho, para aburrir/dormir a las ovejas.

BIBLIOGRAFÍA

Lucas Marcos, Petros Márkaris, escritor: “El problema de la izquierda es convertirse en un partido del sistema, eso la ha destruido”, ElDiario.es, 01/05/2022.

Petros Márkaris, Suicidio perfecto, Ediciones B, Barcelona, 2005.

Rosa Mora, Per què l’anomenem novel·la negra si és novel·la policíaca, El País, 08/10/2019.

Alice Silver, Getafe negro VI: Novela negra y compromiso social - Petros Márkaris, Mis detectives favoritos, 28/10/2013. 

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